SIGNOS Y SEÑALES
-Depende del indicador
-Transparencia la clave
La medida del peso de las deudas estatales en México, depende de los indicadores que se usen: en relación al PIB es apenas el 2.1 %, aunque la cifra ha crecido de 2006 a la fecha, aun sin sumarle el monto de los PPS. Pero si la comparamos respecto a sus ingresos de las entidades federativas, la perspectiva cambia, ya que llegamos al 63.2 % de las participaciones, el principal rubro de ingresos de las mismas, sin considerar aun los PPS, que generan obligaciones financieras. Ello si es preocupante.
 Desde 2007 se ha incrementado por lo reducido de las transferencias que reciben los estados derivado de: su Adhesión al Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, apenas el 17 % de la recaudación de ingresos concurrentes; por el bajo potencial recaudatorio de las potestades que les quedan y la renuencia para regresarles, que no otorgarles, algunas de las mismas con mayor potencial recaudatorio; por el peso de varios problemas de gasto, como los pari passus que tienen que poner para poder disponer de gasto federal, los problemas del gasto en educación básica y de salud y por los compromisos financieros derivados de la deuda pública..
Lo anterior se agrava por la caÃda cercana a los 54 mil millones de pesos de las participaciones en 2009 y su cierre en 2010, por debajo de su nivel real en 2008, por lo que el mayor incremento del endeudamiento se da precisamente en 2009.
En 2010 a pesar de que las participaciones cerraron 0.67 % por encima de lo estimado, casi la mitad de las entidades quedaron abajo. En febrero de este año las participaciones caen 5 % por debajo de la estimación. Esperemos marzo.
Como ejemplo, tenemos las penurias fiscales de la mayorÃa de las entidades federativas, especialmente las que se van y las que estrenan Administración. Falta mencionar el futuro sombrÃo para las que se han visto fuertemente afectadas por el cambio de fórmulas de 2008, particularmente Tabasco, Nuevo León y el DF.
Preocupan por supuesto los compromisos financieros de algunas entidades como Puebla, Veracruz y Oaxaca, todas con nuevos gobernadores. Esta última entidad tiene que pagar este año alrededor de 1 100 millones de pesos de servicio, sin contar los 800 millones pendientes de su aportación al FONDEN 2010.
Como todas las entidades en 2009 entraron al esquema de endeudamiento de la llamada potenciación del FEIEF, que no fue nada más que un endeudamiento adicional de 19 mil millones de pesos, en el que la mayorÃa de las entidades federativas no pidieron autorización a sus congresos locales. Estados con problemas para cubrir sus aportaciones al FONDEN como Oaxaca y Nuevo León, entrarán en el esquema de “bonos cupón ceroâ€, a través de BANOBRAS con recursos aportados por el PEF. Se dice que sólo pagarán los intereses.
La Transparencia y la claridad son importantes. Como ejemplo Oaxaca: en el Proyecto del PEE para 2011, venÃa en el CapÃtulo de Servicios Generales la leyenda de que 515 millones de pesos serÃan “para el control de obligaciones de los PPSâ€. Se dice que no es deuda pública a pesar de que las calificadoras los consideran como tal e incluso su información aparece en el rubro de Deuda Pública. En el mismo CapÃtulo de Servicios Generales se decÃa que se destinarán 396 millones de pesos como aportación al Fideicomiso que se deriva de la Bursatilización “de servicios de control vehicular y aquellos que se obtienen de la aplicación del impuesto sobre nóminaâ€. Y se menciona explÃcitamente como servicio de deuda 294 millones para la deuda bancaria. Si se suma nos da 1 100 millones de pesos, casi 100 millones de pesos mensuales.
Otro problema es el de las reestructuras. Algunas entidades tienen un costo de la deuda muy alto y lo natural es que se piense en una reestructuración cuando llega una nueva Administración, pero surgen las dudas, como se ha señalado en El Norte de Nuevo León. Se trata de un proceso con comisiones muy altas, por lo cual un principio debe ser que no reestructure la misma empresa que contrató la deuda cara; la misma debe ser autorizada por el Congreso Local porque se trata de deuda nueva; y debe quedar muy claro quien o quienes son los agentes en el caso de las bursatilizaciones.
























