La explosión registrada hoy en el reactor dos de la central nuclear japonesa de Fukushima 1 y el incendio en su reactor 4 han disparado las alarmas, tras liberarse a la atmósfera dosis de radiación superiores a las admitidas.
Parece que la tragedia que está viviendo el paÃs nipón no termina. Después de que sufriera un terrible terremoto la semana pasada, ahora es el Gobierno japonés el que admite fugas radiactivas en Fukushima”que pueden afectar a la salud humana” tras una tercera explosión en el reactor cuatro y un incendio en el reactor dos de la central nuclear. La alarma por desastre nuclear se expande.
De sus seis reactores, cuatro están muy dañados y continúan los problemas debido a las constantes y fuertes réplicas.
La radiación en los alrededores de la central ha llegado a sobrepasar 10.000 veces los lÃmites legales. Por radio y por altavoces, se aconseja a los últimos habitantes que quedan en el entorno de la central que se cierren las ventanas, no se utilicen sistemas de ventilación, tiendan la ropa en casa y salgan lo menos posible a la calle. Además, las condiciones de vida ya son de por sà bastante deplorables, dado que no hay agua corriente ni gasolina.
El viento se ha sumado a potenciar la catástrofe, ya que sopla hacia Tokio, lo que podrÃa arrastrar las partÃculas radiactivas.
Por su parte, Francia ha advertido de que la situación es más trágica de lo que admite el Gobierno japonés. De hecho, ha aumentado el nivel de alerta nuclear a 6 en una escala de 7.
Después del terremoto, la situación en Japón no ha mejorado. La cifra de vÃctimas aún no es definitiva, aunque las autoridades ya hablan de más de 3.700 muertos y 6.700 desaparecidos. Además, los problemas que han aparecido en las centrales nucleares han hecho plantearse la seguridad de este tipo de energÃa.
























