Una nueva evaluación al presupuesto del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dada a conocer este viernes considera que la Casa Blanca subestima el déficit presupuestal futuro en más de 2 billones de dólares para la próxima década.

El estimado de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés), que no es partidista, destaca que si el plan de gastos entregado en febrero se convierte en ley, podría producir un déficit que totalizará 9.5 billones de dólares en los siguientes 10 años, un promedio de casi 1 billón de dólares por año.

El presupuesto de la Casa Blanca calcula un déficit que totalizaría 7.2 billones de dólares en el mismo periodo.

La diferencia es sobre todo porque la CBO es menos optimista sobre cuánto recaudará el gobierno en impuestos, en parte porque la administración tiene proyecciones económicas más positivas.

Pero la oficina rechaza las afirmaciones de la administración sobre emplear más de 300 mil millones de dólares de esos ahorros, para evitar un corte en los pagos de Medicare a los médicos porque no especifica de dónde vendrían.

Asimismo la CBO no da crédito a la Casa Blanca sobre otros 328 mil millones de dólares que provendrían de “financiamiento bipartidista” no especificado para pagar por proyectos de infraestructura para transporte como líneas de tren de alta velocidad, una carretera y la construcción de un puente.

De hecho, el reporte del viernes predice que el déficit para el actual presupuesto anual, el cual termina el 30 de septiembre, no llegará a 1.6 billones de dólares previstos por el gobierno.

Sin embargo, dentro de 10 años la CBO calcula un déficit de 1.2 billones de dólares que casi supera en 400 mil millones de dólares las proyecciones de la Casa Blanca.

El objetivo de Washington es alcanzar un punto donde el presupuesto esté equilibrado, excepto por el pago de intereses generados por la deuda nacional de 14 billones de dólares.

Este “balance preliminar” ocurre cuando el déficit es de así 3 por ciento del tamaño de la economía y los economistas opinan que ese tamaño es por lo general sostenible.

Sin embargo, la CBO predice que el déficit nunca se queda por debajo de 4 por ciento del producto interno bruto. Eso significa que para 2021, la porción de la deuda en manos de inversionistas y países alcanzará un peligroso 87 por ciento.

“El presupuesto del presidente nunca alcanza el equilibrio primario, es decir, no cumple el límite poco estricto que la administración se pone para justificar que la deuda es sostenible”, según Paul Ryan, presidente de Comité de Presupuesto de la Casa de Representantes.

Jacob Lew, director de presupuesto de la Casa Blanca, escribió en un blog que la “CBO confirma lo que ya sabemos: el déficit actual es inaceptablemente alto y si seguimos el actual curso sin hacer nada, la situación fiscal dañará nuestra recuperación y frustrará el futuro crecimiento”.