Ni aletazos ni zarpazos. En una primera parte para el olvido, Estudiantes aprobó un duro examen ante Tigres al empatar sin goles, en el que tuvieron la gloria de poder titularse, pero su figura Mauro Cejas falló un pénalti.

Los visitantes crearon más y mejores oportunidades para llevarse el triunfo, pero el portero local Christian Martínez estuvo en plan grande.

Con este resultado, los auriazules cumplieron ocho partidos sin poder ganar en el Tres de Marzo.

Tras 11 Jornadas los Estudiantes empataron por primera vez en el Torneo, con lo que llegaron a 13 unidades en el Grupo 1.

Los felinos se mantuvieron como sublíderes de la competencia al sumar 20 unidades en el mismo Sector, luego de ligar su tercer empate, aunque desde hace siete semanas que no pierden.

La siguiente Fecha los universitarios visitarán al Atlas, mientras que los regios le harán los honores al Atlante.

EL PARTIDO

Arrancó con ambos equipos intentando ir al frente, proponiendo, situación que sorprendió un poco en el caso de los visitantes.

La banda derecha se convirtió en el mejor aliado de los Tigres, en la que Danilinho y Lucas Lobos se adueñaron de dicha pradera y por ahí crearon peligro.

Precisamente por ese sector el argentino desbordó hasta enfrentar al portero Christian Martínez, pero ni disparó ni centró, y la jugada terminó en tiro de esquina a los 12 minutos.

Poco a poco los felinos se fueron adueñando del balón y del mediocampo, de donde no dejaban pasar a su rival.

La zaga local corrigió y cerró un poco la puerta de entrada de los auriazules, lo que derivó en que el encuentro cayera en un letargo.

Fue hasta el 31’ que Estudiantes tocó la puerta mediante un disparo de Rubens Sambueza que atajó fácilmente Enrique Palos.

El otro motor futbolístico de los Estudiantes, Mauro Cejas, se animó por derecha, pero nadie lo ayudó en ofensiva, en el que los dos delanteros que mandó el “Chelís”, Juan Carlos García y José Alfredo Castillo, pasaron desapercibidos y salieron de cambio en el complemento.

Aunque tuvo el esférico en su poder, Lobos no anduvo fino, al igual que su compañero Damián Álvarez por la banda izquierda.

Esto ocasionó que el primer tiempo se esfumara sin oportunidades reales de gol en las porterías, pues ambos equipos lucieron chatos en ataque y por ende se vio un pobre espectáculo en los primeros 45 minutos.

Segundos antes de irse al descanso, los visitantes tuvieron un tres contra tres en ataque, pero la jugada no prosperó.

En cuanto el Árbitro silbó el final del primer lapso, el técnico de los emplumados se fue corriendo hasta alcanzar a Mauricio Morales para reclamarle.

El segundo tiempo fue todo lo contrario al primero; el pobre futbol cambió por 45 minutos de llegadas y emociones.

Todavía no transcurría un minuto y Lucas Lobos disparó a quemarropa a unos metros de Martínez, quien salvó de gran forma.

Segundos después, de nueva cuenta el cancerbero local salvó a su equipo tras un tiro potente de Manuel Viniegra, en el que tras el rechace Hugo Ayala remató de cabeza y mandó el balón por encima del travesaño.

Ahora el peligro cambió de arco, esto gracias a un tiro libre directo que cobró Israel López que pasó a centímetros del poste derecho.

A los 68 minutos la “Chilindrina” Álvarez se lesionó y tuvo que pedir su cambio, con lo que Tigres perdió profundidad por la banda izquierda.

Estudiantes dio otro aviso en un centro elevado que ni Eduardo Lillingston y Gustavo Cabral remataron correctamente dentro el área chica por no hablarse, y por ello dejaron ir una buena oportunidad.

Al 70’ Hugo Ayala aparentemente “trabó” al “Pitu” Cejas dentro del área, el Silbante no dudó en marcar el pénalti. Era lo que estaban esperando los locales, una oportunidad para liquidar el encuentro.

El mejor jugador de Estudiantes del cotejo y de todo el Torneo, mandó su disparo al travesaño. Nadie lo podía creer, mucho menos el propio argentino.

Pasados los 75 minutos ambos equipos intentaron con disparos lejanos; todo quedó en eso.

En un mano a mano frente a Danilinho, Martínez se erigió como salvador de los universitarios al quitarle la anotación al brasileño.

Ya con los equipos cansados, pero sobre todo porque no querían arriesgar de más, los últimos minutos se esfumaron con más ganas que futbol y sin peligro latente en los marcos.

EL ARBITRAJE

Regular de Mauricio Morales. En el primer tiempo no tuvo mayor complicación y ni siquiera sacó tarjetas. En el complemento cobró un dudoso pénalti sobre Mauro Cejas y el resto del encuentro lo llevó por buen camino.