Dos de los reactores de la central nuclear japonesa de Fukushima, afectada por el terremoto y tsunami de hace una semana, volvieron a generar hoy precupación por el humo surgido de sus instalaciones. En cuatro prefecturas de la zona se prohibió además la venta de alimentos debido a la contaminación radiactiva.

En la tarde local del lunes surgió humo gris del reactor número 3 de la planta de Fukushima, la más peligrosa, pues contiene plutonio. Los trabajos para volver a concertar este bloque con el suministro eléctrico externo tuvieron que interrumpirse y los operadores abandonaron el lugar. Según informó la agencia de noticias Kyodo, a última hora del día la columna de humo había disminuido.

También desde el reactor 2 se elevó una columna de vapor blanco. En ambos casos se desconoce de dónde procede el humo, pero la autoridad atómica japonesa, NISA, y la empresa operadora de la planta, Tepco, descartaron que provenga de la vasija para elementos combustibles usados. Según NISA, la radiactividad no aumentó de forma dramática.

El Ejército estadounidense comenzó hoy a distribuir tabletas de yodo entre los soldados norteamericanos destacados en Japón y sus familiares, una medida de momento preventiva.

Por otro lado, aumentó la preocupación ante la contaminación de alimentos, leche y agua en las zonas cercanas a Fukushima y la empresa operadora, Tepco, apuntó que posiblemente pague una indemnización a los agricultores de la región.

A última hora del domingo se detectaron altos niveles de radiactividad en espinacas procedentes de las prefecturas de Tochigi y Gunma.

El gobierno japonés prohibió hoy la venta de vegetales y leche en cuatro prefecturas: Fukushima, Ibaraki, Tochigi y Gunma, después de que el domingo se dectaran altos niveles de radiactividad en espinacas procedentes de las dos últimas. En Hitachi, a unos 100 kilómetros al sur de la central de Fukushima, se registró un nivel de 54.000 becquerelios de yodo-131 y 1.931 becquerelios de cesio por kilo de espinacas. El nivel máximo es de 2000 becquerelios para el yodo y de 500 para el cesio.

En la localidad de Itate, a 30 kilómetros de la planta nuclear afectada, se registró además un nivel de yodo tres veces superior al permitido en el agua corriente. Los ciudadanos de este municipio tendrán que someterse además a pruebas de radiactividad.

Y en el agua de mar cercana a la planta de Fukushima se registraron hoy por primera vez altos niveles de yodo radiactivo y cesio. Según Tepco, aún es muy pronto para evaluar las posibles consecuencias sobre la pesca.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se mostró hoy “muy preocupada”. “Las cosas han cambiado desde la semana pasada”, explicó hoy un portavoz de la organización desde Ginebra.

También el director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, advirtió que la situación en Fukushima sigue siendo muy seria, aunque confió en que su país natal superará la crisis.

Al comienzo de una reunión extraordinaria del Consejo de Gobernadores del OIEA, Amano pidió además reconsiderar el papel de la organización ante situaciones como la emergencia atómica en Japón y revisar el marco de seguridad nuclear internacional.

Antes del tsunami del 11 de mazo, la autoridad atómica japonesa, NISA, ya advirtió a la empresa operadora de Fukushima, Tepco, de deficiencias en la inspección del equipo de sus plantas. En Fukushima I, 33 maquinas no fueron revisadas convenientemente. A pesar de ello, Tepco aseguró que no exisitía un riesgo para la seguridad.(Agencias)