El Plan B de Marcelo
Ebrard, que es un sobreviviente, sabe que esta no es necesariamente su última oportunidad, pero sí la última de Andrés Manuel…
EXCELSIOR
Jorge Fernández Menéndez

¿Cómo comprender que Marcelo Ebrard, que fue uno de los más firmes impulsores de las alianzas PAN-PRD (recordemos aquella declaración de que “las alianzas llegaron para quedarse”), un día después de la consulta que aprobó precisamente esas alianzas haya participado en el lanzamiento de Alejandro Encinas, como su precandidato al Estado de México, apoyado en la premisa de que no apoyaría ese acuerdo interpartidario?, ¿cómo comprender que en el mismo acto Encinas haya dicho que él es el candidato de López Obrador y que irá por una alianza, sí, pero del PRD, el PT, Convergencia y, haciendo explícito y como una fuerza política independiente de las otras, el Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, que encabeza López Obrador?

Hay más preguntas, ¿por qué en el sitio de Alejandro Encinas, que va a dejar la coordinación de los diputados, se designará a Agustín Guerrero, de los grupos más radicales del partido, del grupo político muy cercano por una parte a Dolores Padierna y, por la otra, a Martí Batres, ambos lopezobradoristas, y por qué se sacrificó, una vez más y van tres, a Armando Ríos Piter, quien se supone que es gente de Ebrard?, ¿por qué Marcelo privilegió la alianza con René Bejarano y Padierna a sabiendas de que ello dejaba buena parte del PRD en manos de López Obrador?

Las respuestas están en lo que se podría llamar el plan B de Marcelo Ebrard. Queda claro que el objetivo principal del jefe de Gobierno es la candidatura presidencial por el PRD. Pero Marcelo sabe que, si López Obrador decide impulsar de todas formas su propia candidatura, las posibilidades de ambos disminuyen dramáticamente y nada parece indicar que el ex candidato presidencial tenga la más mínima intención de no estar en el cartel electoral de 2012. Me imagino que todo eso debe tenerlo en su escritorio Ebrard, quien sabe también que, aunque la aceptación de su candidatura tiene entre la ciudadanía mayor aceptación que la de López Obrador, entre los militantes del PRD no es así y no cuenta aún con grupos partidarios sólidos en su entorno.

Y me imagino también que lo que estamos viendo ahora es una suerte de vuelta de tuerca de Marcelo buscando, por una parte, no deslindarse de los grupos duros del PRD, pensando en la posibilidad de su propia candidatura, pero también en su futuro si finalmente López Obrador vuelve a ser candidato. Un hombre muy cercano a Marcelo me decía días atrás que Ebrard, si las cosas hubieran salido como él y Manuel Camacho lo esperaban en 1994, ahora sería, no un precandidato sino un ex presidente de la República: hubiera sido el sucesor de Manuel en 2000. Puede ser: sólo que los hubiera en política tienen poco sentido. Pero eso mismo podría explicar lo que vivimos. Marcelo, que es un sobreviviente, sabe que esta no es necesariamente su última oportunidad, pero sí lo es la de López Obrador, cuyas posibilidades de ganar en 2012 son más bien escasas. Sin embargo, para que no sea su última oportunidad tiene, primero, que no terminar su gestión en el GDF con una ruptura abierta con López Obrador y, segundo, debe construir un andamiaje que le permita entrar, ahora sí, como relevo del tabasqueño después de 2012. Y ese andamiaje pasaría por el control del Senado, mediante la presencia de Marcelo, por grupos suyos en la Cámara de Diputados y en la candidatura del Gobierno del DF.

Desde allí y sumadas las relaciones con gobernadores propios, pero sobre todo con los surgidos de las alianzas, con una perspectiva de éstas mucho más claras en el futuro, sobre todo si gana el PRI en 2012, se puede construir mucho. El plan B es sencillo y debería ser indiscutible en una democracia con alternancia: estar en el poder es importante, pero liderar la oposición también.

FRAGILIDAD.

Es difícil de entender cómo un ex ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como don Guillermo Ortiz Mayagoitia, que respaldó la procedencia del amparo que promovimos un grupo de comunicadores e intelectuales en contra de la reforma electoral de 2007, pudo cambiar de opinión en forma repentina y votar en contra de lo que él mismo había propuesto semanas atrás. Lo cierto es que el amparo no prosperó e iremos ahora a la CIDH. Pero eso sigue dejando en la indefensión a la ciudadanía ante cambios constitucionales que afecten los derechos fundamentales que enumera esa norma. Ello deja abierta la puerta para cualquier “dictadura constitucional” como las que hemos visto en otras partes del continente. Por cierto, en Argentina le dieron ayer el Premio de Periodismo Rodolfo Walsh nada menos que al presidente Hugo Chávez, “por darle voz a los que no la tienen”. Chávez constitucionalmente expropió todos los medios electrónicos importantes de su país y los puso al servicio de su gobierno. Le “dio voz a los que no la tenían”

Murió
Cada “chango a su mecate” y cada candidato a su partido. La alianza estaba bien muerta. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Quién la mató..?
Itinerario Político
EXCELSIOR
Ricardo Alemán

El desenlace trágico comenzó la mañana del pasado jueves 24 de marzo, cuando Enrique Peña Nieto informó personalmente a Eruviel Ávila que sería el candidato del PRI al gobierno mexiquense.

Horas después, la noche del viernes 25, Peña Nieto reunió a los cinco pretensos y les anunció en colectivo que el candidato sería el aún alcalde de Ecatepec. Ahí se acordó que, en las horas siguientes, el destape de Eruviel Ávila lo haría Alfredo del Mazo, quien a media mañana del sábado 26 declinó a favor de Eruviel.

El domingo 27 se llevó a cabo la consulta en el Estado de México para empujar una alianza PAN-PRD, la cual resultó un rotundo fracaso, pues de casi once millones de votantes, sólo acudieron poco más de 200 mil personas, de las cuales 70% votó por el “sí”. A pesar de que durante semanas fueron convocados, no salieron a oponerse ni los “millones de votos” de AMLO y tampoco los “millones de simpatizantes” del PAN. La alianza nació muerta.
Por eso, el PRD de Los Chuchos y de Marcelo Ebrard recularon y el mismo lunes 28 le alzaron de nueva cuenta la mano a Alejandro Encinas, que ya no sólo sería el candidato de AMLO, sino de la alianza PRD, PT y Convergencia. Para entonces, el PRD le había dado la espalda al PAN. Por eso, el martes 29 de marzo, la plana mayor de Acción Nacional apareció totalmente unida y se dijo convencida de que su mejor hombre para el Estado de México sería Luis Felipe Bravo Mena, el candidato al que días antes todos veían chiquito.
Y de ahí al monte: cada “chango a su mecate” y cada candidato a su partido. La alianza estaba bien muerta. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Quién mató a la alianza? ¿Y toda la perorata que durante meses se le dijo a la gente? ¿Y dónde está una explicación a los militantes que se creyeron la farsa? ¿Y los millones de pesos gastados en la promoción y la consulta? ¡A quién carajo le importa! Está claro que a nadie le importa nada, ni al PAN ni al PRD.
Pero lo que sí podemos hacer los ciudadanos es tratar de entender las razones que mataron a la alianza.
Murió porque, cuando nadie hablaba de ella, el 5 de septiembre de 2009, Enrique Peña Nieto amenazó con no aprobar nada al gobierno federal, ninguna reforma, si el PAN y el PRD pactaban una alianza en el Estado de México. Murió, porque en diciembre de 2009 se firmó un pacto de no alianza, entre César Nava, Fernando Gómez Mont, y un representante del gobierno del Estado de México; pacto que los azules no cumplieron y le costó la chamba a Gómez Mont y a César Nava.
Murió, porque Peña Nieto no es Ulises Ruiz, Mario Marín y menos Jesús Aguilar; porque el Estado de México no es Oaxaca, Puebla y menos Sinaloa. Murió, porque el gobernador mexiquense no dejó suelto a Eruviel Ávila, que era el candidato que el PAN y el PRD pretendían convertir en renegado. Murió, porque tanto azules como amarillos no encontraron un candidato priista ganancioso. Murió, porque las alianzas no le ganan al PRI, sino los candidatos priistas que traicionan al tricolor.
La alianza murió porque, en medio de la guerra entre Marcelo Ebrard y AMLO, era imposible que viviera unos minutos cualquier alianza; porque las condiciones políticas en el Estado de México están lejos de ser las de un gobierno priista fallido. Murió, porque el PRD en el Estado de México vive una de sus peores crisis y porque sus cuadros locales están pegados a la ubre financiera del PRI. Murió, porque el PAN vive, literalmente, una guerra civil en el Estado de México, que amenaza con partirlo en tres pedazos.
Murió porque, detrás de los esfuerzos aliancistas, no existe ninguna razón programática, tampoco estratégica, y menos ideológica, sino una vulgar lucha del poder por el poder. Murió, porque las diferencias que existen entre AMLO y Marcelo, y entre no pocos panistas, no son diferencias sustanciales, sino vulgares conveniencias de poder. Y la alianza PAN-PRD en el Estado de México murió porque, efectivamente, es una alianza contra natura. ¿Y hoy qué van a decir amarillos y azules; qué van a decir los señores acólitos de AMLO y los panistas desfachatados?
Dirán lo de siempre, un montón de mentiras, que ciegos, sordos y mudos aceptarán los fanáticos de unos y otros. Claro, hasta el nuevo escándalo de la temporada. Al tiempo.

Astillero
Yunque amarillo
Bravo Mena, predestinado
Impudicias recíprocas
Asesinatos en Morelos
Julio Hernández López

Los perredistas del estado de México podrían acabar votando por El Yunque si las alianzas con el PAN excluyen a Alejandro Encinas y favorecen al ex secretario particular de Felipe Calderón en Los Pinos, el sombrío ultraderechista Luis Felipe Bravo Mena. La geometría política llevada a extremos aberrantes colocaría a la izquierda electoral mexiquense en una insólita postura de claudicación histórica si es que triunfara el diseño original de la historieta electoral de aquella entidad, que fue concebida y ha sido ejecutada desde Los Pinos en contubernio con Chuchos y Camachos (yunque-chuchismo), aunque ahora el pupilo Ebrard se desmarque por razones de oportunidad de la mencionada alianza inviable (o, como escribió @miguel_r_v en Twitter: El yunque y el martillo juntos, ¡solo falta la hoz para el reencuentro! Ironías de la vida).

Pero, más que un reto fuerte parecería que hay un desplome bien medido: un perfil tan pesadamente definido como el del jefe yunquista Bravo Mena solamente podría ser presentado como carta panista para la negociación de alianzas con el PRD si se considerara que éstas han entrado en un punto muerto, ante lo cual fuera urgente apuntalar a un candidato propio, a pesar de su carácter expresamente contrario al espíritu de conciliación, o, por otro lado, si el cambalache acordado con los Chuchos perredistas fuera tan crudamente práctico que el beneficiado con la toma de decisiones en este caso, el PAN, pudiera hacerlo con absoluta falta de respeto a la contraparte que, a la vez, podría actuar con similar insolencia en la siguiente jugada, por ejemplo Nayarit, donde Guadalupe Acosta Naranjo parecería impresentable para el panismo local pero debiera aceptarlo en reciprocidad de impudicias políticas.

El tufo a golpe pinolero largamente acordado es evidente: Bravo Mena dejó el 7 de enero de este año la estratégica secretaría particular de Los Pinos porque estaba siendo enviado a pelear el estado de México, según de inmediato sembraron en notas y columnas los operadores de prensa del felipismo. Y ayer las formas de su consolidación como “precandidato único” evidenciaron el mismo sello de poder que las ejercidas por Peña Nieto con Eruviel Ávila: los otros dos aspirantes a la postulación, el senador Ulises Ramírez y el ex presidente municipal de Naucalpan, José Luis Durán Reveles, se convencieron por sí mismos de que lo mejor era ceder el paso a Bravo Mena y así lo hicieron, conducidos por la mano de Gustavo Madero que, en este caso, significa la de Felipe Calderón.

Fuera del foco mexiquense ha quedado ya quien en esta coyuntura prefirió a toda costa el escenario nacional: la diputada federal Josefina Vázquez Mota, que cuenta con una peculiar historia de crecimiento y supervivencia en el foxismo y en el calderonismo, a pesar de no haber pertenecido a los círculos íntimos de esos ocupantes de Los Pinos e, incluso, de haber sido larga y aplicadamente combatida con intrigas palaciegas por los miembros de esas camarillas. Vázquez Mota resistió la presión pinolera para que aceptara la precandidatura al estado de México que, aun cuando nunca lo declaró así, en su entorno consideraban una oferta envenenada, buscando que la autora de Dios mío, hazme viuda se enredara en los vericuetos de la política mexiquense y desistiera de su pretensión de buscar la candidatura panista a la Presidencia de la República que el “jefe” Calderón pretende mantener vacante el mayor tiempo que le sea posible, como si en sus planes reales estuviera una opción “ciudadana” (que podrían encarnar Ebrard o De la Fuente) o un empeoramiento tal de la vida pública que el horizonte electoral fuera “inviable” en lo inmediato.
Astillas

El asesinato de siete personas en Cuernavaca, entre ellos el hijo del escritor Javier Sicilia, columnista de Proceso, ha multiplicado la indignación de quienes ven día tras día el avance del terror social. Según diversas versiones publicadas en medios de Morelos, los homicidas habrían dejado cartulinas advirtiendo que los crímenes se cometían para castigar que se hubieran hecho denuncias “anónimas” ante el Ejército contra presuntos narcotraficantes.  Una lectora de esta columna, cuyo nombre se omite, escribió un texto en el que habla de “gran tristeza e indignación, porque otra vez en esta guerra absurda matan a nuestros jóvenes. Como madre que soy, sé que no hay dolor más grande que perder a un hijo, y no hay palabras que alcancen para mitigarlo. Algunos de los muertos eran conocidos de mis hijos de la escuela, de las patinetas, de la Universidad, es decir, se conocían de muchos años. Yo lloro por mis hijos, por todos nuestros jóvenes y por este país que no les ofrece nada. Pero no basta con llorar y seguir callando, por el miedo y la zozobra de que puede tocarnos. De esta guerra y sus terribles consecuencias sólo hay un culpable que tiene nombre y es Felipe Calderón, tendríamos que exigirle que renuncie, que si todavía tiene dignidad se vaya y reconozca que robarse la presidencia ha tenido un precio que los mexicanos, aun los que creyeron en él, no tenemos por qué pagar. Un gobierno que miente, que simula, que reprime, que nos tiene sumidos en una gran crisis ecónomica, de inseguridad y hasta existencial. Ojalá que la gente tomara conciencia; porque el cambio sólo puede surgir de la sociedad organizada, con principios, una sociedad que privilegie el humanismo ante la materialidad, la vida ante la muerte, la felicidad ante la resignación y la apatía. Es necesario no perder la memoria ni la capacidad de asombro, no debemos acostumbrarnos a lo que está pasando, tenemos que pararlo por nuestros niños, por nuestros jóvenes y por tantos buenos hombres y mujeres que se la juegan por nosotros”… Y, mientras el procurador Chávez Chávez, una especie de desaparecido político en espera de que le acepten la renuncia largamente presentada, sigue desatendiendo los llamados del Congreso para hablar sobre Rápido y furioso, ¡hasta mañana, con el gobierno federal incumpliendo, como si nada, las órdenes de una juez para proteger a uno de los personajes de Presunto culpable!

Una lección de decencia y futuro
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva

Lo que ocurrirá hoy en Pachuca no tiene parangón en los años recientes. Xóchitl Gálvez, la exitosa e inobjetable candidata de la alianza opositora, aceptó reunirse con Francisco Olvera, el candidato del PRI que el viernes asumirá el gobierno de Hidalgo. Van a desayunar y hacer un anuncio.

La contienda entre ellos fue despiadada. Basta recordar la sordidez de la irrupción de autoridades judiciales del estado en una oficina de Xóchitl el día de la votación. O las palabras de ella contra “los caciques” hidalguenses, o los recursos que promovió ante el Tribunal Electoral de la Federación, que al final no prosperaron.

Hace unos días hicieron contacto. Xóchitl aceptó la cita, y la foto consiguiente, a cambio de que Olvera se comprometa a poner en marcha tres de las propuestas esenciales de la alianza opositora: la de transparencia y rendición de cuentas, la de desarrollo tecnológico y el modelo de Universidad Intercultural.

¿Por qué, Xóchitl? “Porque en el país, y en Hidalgo desde luego, hay una gran necesidad de lograr acuerdos políticos en beneficio de los ciudadanos”. ¿Confías en la buena fe de Olvera y el PRI? “Él se compromete a que, 30 días después de que asuma el cargo, dará a conocer un programa de trabajo con alcances y fechas específicas para llevar adelante los tres proyectos”. ¿Y los ojetes que dirán que claudicaste? “Cerca de 400 mil hidalguenses votaron por nuestros programas, no me voy a pasar seis años denigrando, si puedo ayudar a desarrollarlos”. ¿Vas a formar parte del equipo de Olvera? “No”.

Ya veremos qué suerte tiene este acuerdo. Por lo pronto, parece una lección de inteligencia, decencia y futuro. De ambos.

Ebrard, adiós a las armas
En Privado
Joaquín López-Dóriga

La voluntad es más fuerte
que el olvido. Florestán

Hasta el domingo pasado, la única diferencia pública entre Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador, además de la lucha por la candidatura presidencial en 2012, era la alianza PAN-PRD para el Estado de México; el primero a favor, el segundo en contra, aunque hubiera tolerado las de Nayarit y Coahuila, y antes la de Oaxaca.

El jefe de Gobierno del Distrito Federal era, hasta ese día, uno de los más decididos promotores de dicha alianza y de la consulta para promoverla.

En su contra estaban, claramente, López Obrador, Alejandro Encinas y también Enrique Peña Nieto: el primero con su coalición PT-Convergencia y su movimiento, el segundo con su decisión de ser candidato sólo de una alianza de izquierda que incluyera al PRD, y el tercero con su reforma electoral.

Y así llegaron al domingo, un PRI ya con un candidato de unidad, Eruviel Ávila, un PAN atrapado entre su indecisión y ambición y un PRD dividido por AMLO y la alianza.

En estas condiciones, el eje conciliador fue Ebrard, quien ante el firme rechazo de Encinas de ir con una izquierda dividida, cedió, cambió de vía y, en aras de la unidad, dejó atrás la alianza PRD-PAN, lo que llevó a éste a ungir ayer mismo a Luis Felipe Bravo Mena como su precandidato de unidad, igual que el PRI, y evitar ser rebasado por los acontecimientos.

Así las cosas, ahora todo indica que la consulta sobre la alianza PAN-PRD fue una distracción, una finta, un engaño; que el PAN irá por su lado con Bravo Mena, el PRD aliado con AMLO y Encinas, y el PRI con Ávila y Peña Nieto.

Por lo visto, todos aprendieron, rompieron el juego de los encantados, reaccionaron nominando a su candidato y tirando por su querencia natural: el PAN con su ex dirigente nacional y ex secretario particular del presidente Felipe Calderón; el PRD con AMLO, y el PRI con Peña Nieto.

Las aguas, como los intereses políticos, buscaron su cauce y lo encontraron a trompicones.

En julio veremos al ganador.

Retales

1. REFRESCO. De confirmarse a Alejandro Encinas como candidato del PRD al Estado de México, y a Luis Felipe Bravo del PAN, retratarán parte de su crisis partidista: la falta de cuadros nuevos. Encinas y Bravo fueron candidatos al mismo cargo en 1993, cuando los derrotó Emilio Chuayffet, en aquella prehistoria política;

2. ALIANZA. Será el 10 de abril cuando el PRD del Estado de México decida si va o no la alianza con el PAN. Mientras los panistas siguen a la espera de lo que le digan; y

3. FIRMA. ¿Cuándo se canceló el acuerdo firmado entre el PAN, César Nava, y el PRI, Beatriz Paredes, llevando como testigo al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, para que no hubiera alianza PAN-PRD en el Estado de México? ¿Era un acuerdo de personas o de instituciones? Lo pregunto sólo para saber.

Nos vemos mañana pero en privado.

¿Batallones de ninis?
VENTANAS
José Cárdenas
 

El gobernador de Chihuahua, César Duarte, presentó al Congreso local la cacareada iniciativa para que miles de jóvenes ninis (los que ni estudian ni trabajan) se alisten tres años en el Ejército como conscriptos del Servicio Militar obligatorio.

¿De verdad cree el góber Duarte que funcionaría eso de “un conscripto en cada hijo te dio”? ¿Qué dirá el general Guillermo Galván Galván, secretario de la Defensa Nacional? 

Es comprensible que Duarte hurgue en busca de soluciones a la violencia donde pueda encontrarlas. Incluso en el cajón de las fantasías.
¿Qué quiere la Ley nini? Los encuadrados —propone Duarte— recibirían un estímulo económico mientras regresan a la vida civil. Se les capacitaría en oficios y beneficios. Los empujarían a estudiar cuando menos el bachillerato. Deberían ayudar al mantenimiento de oficinas públicas y hospitales. A pintar bardas y parques. A echarle la mano a Pemex y a la CFE. Se trataría de ayudarlos a alejarse de la ociosidad, madre de todos los vicios. De la tentación de contratarse como burros o sicarios del narcotráfico y el crimen organizado.
Según la iniciativa del gobernador de Chihuahua, cuando los nenes ninis regresen a la calle más maduritos se portarán bien y harán por la vida como cualquier otro paisano. Esa es la intención. Esa es la parte bonita. Pero…
¿Y qué tal si esos jóvenes fueran destinados al combate en tiempos de guerra contra la delincuencia?
¿Y qué tal si les resulta más fácil convertirse en zetas, como ha sucedido con muchos desertores?
¿Y por qué se les ocurre una salida por la vía del Ejército? ¿No será plan con maña?

¿Por qué no destinar dinero público de otra manera menos riesgosa para controlar a los ninis?
¿Será que es más fácil irse de rodillas del DF a Chihuahua que sacarle lana a fideicomisos burocráticos como el Fondo de Financiamiento a la Infraestructura del País, que tiene 50 mil millones de pesos durmiendo la mona?
¿A poco la disciplina militar es el único remedio para la enfermedad?

El asunto no se ve fácil. Hacer del Ejército un patrón sustituto que supla temporalmente la insuficiente creación de empleos en fábricas y empresas de bienes y servicios juarenses es más complejo que entender el tiro oblicuo de un obús.
Por lo pronto, la Sedena no ha emitido opinión alguna. Los peros abundan. Algunos son conceptuales. Al ser obligatoria, la propuesta equivale a penalizar la pobreza, la falta de oportunidades y la marginación juvenil.
Otras críticas son aritméticas: ¿cuántos ninis podrían ser atendidos bajo el esquema del gobernador? ¿Cuántos están en la disyuntiva de seguir un camino u otro en la vida? Duarte ha de saberlo.
Además, ¿qué hacer con quienes ya se enrolaron en la vida loca? Unas 470 pandillas urbanas operan en Juárez en 76 colonias. En números redondos, esto representa unos 80 mil efectivos. En teoría, nada más de ahí saldrían unos 280 batallones ninis de 300 elementos cada uno.

¿Seguimos o le paramos al desfile, señor gobernador?
MONJE LOCO. ¿A quién hace una semana le dijeron que sí y al día siguiente que siempre no? El gozo se fue al pozo y las risas se hicieron trizas. Ya se sabe, ya se supo

Políticos vestidos de toga
JUEGOS DE PODER
EXCELSIOR
Leo Zuckermann 

En diciembre de 2007, 15 ciudadanos interpusimos una demanda de amparo en contra de la reforma electoral que prohíbe, en la Constitución, que cualquier persona pueda comprar spots de radio y televisión para hablar de partidos o candidatos. Mil 183 días después, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió que el amparo es improcedente.

El caso pasó, primero, por un juez de Distrito. Luego se fue a un Tribunal Colegiado. La SCJN lo revisó en una primera ocasión. Regresó de nuevo al juez de Distrito. Después al Tribunal Colegiado. La SCJN lo revisó por segunda ocasión, pero empató y, como no se había nombrado al ministro número once, se aplazó la decisión. El lunes finalmente lo volvió a revisar para declarar improcedencia. Son los tiempos de la no justicia mexicana: mil 183 días.

El nuevo ministro, Jorge Pardo, argumentó que “de concederse el amparo solicitado, la protección constitucional sería para que a los quejosos no se les aplicara el régimen constitucional vigente, esto quiere decir que para ello regiría el artículo 41 anterior a las reformas, y al resto de los habitantes del país que no acudieron al juicio de amparo, les aplicaría el artículo 41 constitucional vigente. Es decir, únicamente podrían contratar espacios en radio y televisión con fines electorales los quejosos, y no quienes no hubieran solicitado la protección de la justicia federal. De ser el juicio de amparo un medio de control constitucional idóneo para revisar el procedimiento de reformas a la Constitución, ello traería como efectos que de concederse esos amparos existiría una pluralidad de constituciones vigentes; esto, dependiendo del número de personas que acudieran al mismo”.
Interesante argumento: prefiero una injusticia generalizada a que algunos puedan acceder a la justicia. Mejor todos los ciudadanos calladitos que algunos que puedan hablar.
Es la “fórmula Otero”: las sentencias de amparo sólo aplican a los solicitantes. No tiene un efecto generalizado a toda la población. Cuando el Poder Judicial otorga un amparo para suspender, por ejemplo, el pago de un impuesto a un contribuyente, sólo se protege a éste. Pardo dice que, al concedernos el amparo, nosotros tendríamos una Constitución y los demás otra. Nosotros no queremos esto. Lo que pretendemos es que todos los ciudadanos mexicanos eventualmente puedan tener el derecho a comprar spots. Que se derogue la restricción en el artículo 41 porque viola el derecho humano a la libertad de expresión.
Siete ministros desecharon nuestro amparo incluido Pardo. Guillermo Ortiz Mayagoitia cambió su voto original argumentando que, como la SCJN había negado un amparo a un particular en el caso de la ley antitabaco, ya que “era materialmente imposible restituirle sus derechos de manera individual”, pues lo mismo aplicaba a nuestra demanda: es “el diseño constitucional vigente del juicio de amparo lo que impide esa posibilidad”.
Así, como en el caso de la candidatura presidencial independiente de Jorge Castañeda, nos quedamos huérfanos de la justicia. Los argumentos de los ciudadanos ni se escuchan en la SCJN ni en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación donde estamos impedidos de interponer cualquier tipo de demanda.
Es una pena. Nosotros pusimos en la mesa temas torales para la democracia: ¿Hasta dónde debe limitarse la libertad de expresión en aras de una supuesta equidad electoral? ¿Puede discriminarse a cierto tipo de ciudadanos de algunas formas de comunicación política? ¿No debe haber equidad entre aquellas personas asociadas a un partido y las que no lo están? ¿Puede modificarse la Constitución aunque se incumpla el procedimiento contemplado en la ley? ¿Debe existir o no la revisión judicial cuando el Constituyente Permanente enmienda la Carta Magna a fin de limitar los derechos humanos?
Sin embargo, la mayoría de la SCJN prefirió la comodidad de desechar nuestra demanda sin entrarle al fondo de los asuntos. Y se tardaron mil 183 días para hacerlo. Más bien para no hacerlo.
Vamos a tener que buscar justicia fuera de México. Mientras tanto, ningún ciudadano podrá hablar en spots de radio y televisión en la próxima elección federal de 2012. De esta forma, los ministros protegieron los intereses de los partidos. Demostraron, una vez más, que, al final del día, los jueces son políticos vestidos de toga.

HISTORIAS DE REPORTERO
POR CARLOS LORET DE MOLA A.

No comparto ninguno de los adjetivos hirientes que se han vertido contra los pocos colegas y medios de comunicación que no firmaron el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia

No comparto ninguno de los adjetivos hirientes que se han vertido contra los pocos colegas y medios de comunicación que no firmaron el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia. No me parecen mezquinos, incapaces de proponer sino sólo de negarse ni nada de eso.

Sin embargo, en algunas explicaciones de los no-firmantes aparecen críticas y justificaciones que motivan réplicas.

¿En qué párrafo, frase o palabra del Acuerdo se halla sustento para inferir que se busca censurar, callar, amordazar, dejar de reportar la violencia dizque para beneficiar al Gobierno? Por contrario, su Punto 4 establece que “en caso de que alguna acción del Estado en el combate a la delincuencia organizada caiga en excesos, esté fuera de la ley o viole derechos humanos, siempre habrá que consignarla”.

¿Alguien se opone a condenar la violencia del crimen organizado? ¿Alguien está en contra de que “los medios debemos condenar y rechazar la violencia motivada por la delincuencia organizada… (y) bajo ninguna circunstancia, los medios debemos justificar las acciones y los argumentos del crimen organizado y el terrorismo”, como marca el Punto 1?

¿Alguien considera que no es correcto que los medios busquemos evitar convertirnos en voceros involuntarios de la delincuencia, según el Punto 2? ¿O está mal el 3, donde se pide dimensionar adecuadamente la información?

¿A quién le parece mal que el Acuerdo postule atribuir responsabilidades explícitamente (Punto 4), no prejuzgar culpabilidades (Punto 5), proteger a las víctimas y a los menores de edad (Punto 6) o alentar la participación y la denuncia ciudadanas (Punto 7)?
¿Alguien puede estar en contra de esto?

¿No encuentran ética la aspiración de proteger a los periodistas (Punto 8) o de solidarizarse ante cualquier amenaza o acción contra reporteros o medios (Punto 9)?
¿Alguien quiere que ganen los delincuentes?

En el fondo, entre quienes lo rechazan, no existen objeciones específicas al Acuerdo. Lo que parece haber, en cambio, es una especie de acusación de pecado original, de “te descalifico no por lo que dices, sino por quien eres”. ¿No es eso poco tolerante, casi nazi, fascista? ¿No hemos pedido a los políticos siempre, desde todos los espacios periodísticos, que se olviden de dónde viene la propuesta, que no la desechen por su origen?

Ojalá por una vez escuchemos a los colegas que están en peligro; leamos, simple y sencillamente leamos lo que dice —no lo que imaginamos, lo que creemos, lo que sospechamos que dice, sino simplemente lo que dice—; y pensemos en que hay momentos y circunstancias en las que las disputas deben quedar de lado.

Y un abrazo fuerte a los no firmantes.

Saciamorbos

Estoy convencido de que es una simple coincidencia que los medios y comunicadores(as) favoritos de Telmex —financiados, propiedad de, dicen algunos— fueron los que no firmaron, porque hay muchas cosas que esta disputa comercial, por titánica que parezca, no debe empañar, y dos de ellas son la profesionalización del periodismo y la protección de quienes lo ejercen.

Le faltó grandeza a FCH
Pepe Grillo | Opinión 

Le faltó grandeza a FCH

El ex canciller Jorge Castañeda dijo que al presidente Calderón “le faltó grandeza” para manejar el caso del embajador Carlos Pascual.

Que fue un error forzar la renuncia que a la larga le costará a México.

Dijo que Pascual expresaba a sus superiores lo que pensaba, o sea que castigamos el pensamiento.

Otro error, dijo, fue desmigratizar la agenda, y renarcotizarla.

Las armas están vinculadas al narco y la migración; ojalá el próximo presidente corrija esos errores, opinó Castañeda.

Que EU le cree a Wiki

Repudiaron a Wikileaks y hoy lo usan para salvar el pellejo.

Dicen que Wiki confirma que las armas no vienen de Estados Unidos, sino de Centroamérica, porque no vigilamos la frontera sur.

Señalados en el “Rápido y Furioso”, ATF, DHS, DEA, ICE y el Departamento de Justicia de EU se niegan a declarar.

Obligan al senador Charles Grassley a exigir a ATF que explique la compra de las armas que mataron aquí a un agente de ICE.

¿A quién protegen los traficantes de armas?

Eruviel lleva delantera

Destapados los de PRD y PAN “que podrían ser”, mientras que está seguro como candidato Eruviel, del PRI. Las encuestas caen mal a “aliancistas”.

Grupo Comunicación Estratégica juega con las opciones posibles en Estado de México, y en todos los casos, Eruviel es amplio ganador.

Eruviel contra Encinas y Bravo Mena, 15 puntos arriba.

Eruviel contra Encinas y Ulises, 16 puntos de ventaja.

¿PAN y PRD?… tienen 9 días para lograr una elección seria.

Registrados, ¿pero serán?

Mientras el PRI del Estado de México planea precampaña y campaña, PAN y PRD no resuelven un candidato de ambos, ni uno de cada uno.

Encinas se registró en el PRD, pero no quiere alianza.

Bravo Mena dice que con el diablo, pero que lo hagan candidato.

En la Cámara Carlos Cuevas lo consuela: quizá no haya alianza,  pero Bravo Mena sería mejor que Encinas.

Madero dice que ganarán solos, pero no deja de pedir al PRD que insista con la alianza.

¿A petición de Lozano?

Un juez amplió a 90 días la vigencia del concurso mercantil de Mexicana.

La ley dice que hay prórroga si hay indicios claros de acuerdo.

Dicen que los indicios son un cheque por un millón de dólares de TG Group.

Los que fallaron habían ofrecido 200 o 250 millones de dólares.

¿Encinas busca salida?

Pareciera que Encinas no tiene residencia en el Estado de México y busca retirarse sin renunciar.

Dice que no irá en alianza PAN-PRD.

Y tampoco con PT-Convergencia, sin el PRD.

¿Se las pone difícil, para que no puedan cumplirle?

Sandoval, candidato en Nayarit

Rodeado por 15 mil nayaritas, el ex alcalde Roberto Sandoval se registró ayer como candidato del PRI a gobernar Nayarit.

Lo acompañó su amigo de hace mucho, Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo de Luis Donaldo Colosio, asesinado en campaña presidencial.

En Tepic, Sandoval inició su precampaña.