Continúa la ola de incendios forestales en el estado de Hidalgo, donde en promedio se registran al día, cuatro conflagraciones. De los 225 que se tienen reportados a la fecha, hay una afectación de más de dos mil hectáreas.

Desde hace varios días, cuatro incendios se mantienen vigentes, uno de ellos ha consumido más de 400 hectáreas de pastizales.

De acuerdo al reporte de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), al 31 de marzo, se habían siniestrado mil 724 hectáreas de pastizales y arbolado, sin embargo a esta cifra, falta sumarle las 400 hectáreas dañadas en Tepeji, por un incendio que desde hace una semana se mantiene activo y que se ha trasladado al estado de México en las partes limítrofes con Hidalgo.

El fuego, señaló el director de Protección Civil, Miguel García Conde, aún no ha sido liquidado y se trabaja para que en estos días pueda estar controlado, al igual que los registrados en Huehuetla, Mineral del Chico y Lolotla donde también permanecen activos. “En el caso de Tepeji ha sido un fuego difícil de controlar por las condiciones del clima, afortunadamente no hay riesgo para la población”, asentó el funcionario.

Explicó que en este caso las localidades afectadas son por Hidalgo, la población de El Banco, mientras que por el estado de México es el municipio de Jilotepec. Recordó que en total de los incendios se encuentra presente la mano del hombre, ya sea por descuido, negligencia o bien de manera intencional.

Las altas temperaturas que han llegado hasta los 35 grados y el viento, dijo, son factores que han propiciado un incremento en los incendios, además de que el estiaje y la presencia de material combustible en el campo, han sido determinantes para la afectación. En su mayoría los siniestros, asentó, han afectado al menos una decena de demarcaciones.

Entre los municipios que han registrado problemas con los incendios se encuentra Pachuca, Cardonal, Huehuetla, Mineral del Chico, Zepoala, Tepeji, Singuilucan. Se tienen al menos 24 municipios considerados de alta vulnerabilidad para este tipo de siniestros por las condiciones agrestes de sus terrenos.