La incapacidad del Gobierno de Michoacán para tratar el sector transportista, ha llevado a los responsables a buscar culpables, desviar la atención y protagonizar escenarios de provocación que pudieran redundar en consecuencias que lamentar advirtió el diputado priísta José Trinidad Martínez Pasalagua.

En entrevista expresó  que la presencia de transportistas en el Congreso del Estado  es una acción orquestada del gobierno de Leonel Godoy y están señalando como responsable y de esta manera pretenden desviar la atención y seguir operando la estrategia electoral gubernamental pero si existen irregularidades, que se denuncien formalmente.

 Indicó que existen instancias e instituciones donde pueden ser canalizadas las  ilegalidades con los que pudiera contar la actual administración gubernamental en contra no solo de un dirigente sino de cualquier persona que infrinja le Ley, y “esta estrategia gubernamental” trata de buscar responsables de las irregularidades generadas por el desaseo que existe en la COCOTRA responsable del transporte en la entidad.

 El diputado para sustentar el señalamiento de que fue “una visita orquestada”, hizo una recapitulación de acontecimientos y recordó que Fierros Tano lideraba un grupo numeroso de trabajadores 496 del servicio urbano y entre ellos, se generó una división cuando en el marco de un programa de gobierno para la modernización del transporte, “el dirigente aprovechó la oportunidad para hacer negocio”.

Destacó que trajo a Michoacán, unidades en desuso del Distrito Federal que no rebasaban un costo de 30 mil pesos y las vendió en paquete (unidad y espacio) a los interesados en precios que oscilaron entre 200 y 250 mil pesos  y el número de 496 unidades se multiplicó hasta más de 800 porque recibieron apoyo del gobierno del estado de 60 mil pesos por persona.

 Por otro lado, mencionó que una concesión gestionada  en la COCOTRA en ese momento, tenía un costo aproximado de 3 mil 800 pesos y las personas que invirtieron en la compra de la chatarra del D.F., empezaron a presionar al dirigente para el emplacamiento de las unidades porque ya habían pasado de dos a tres años y el desgaste de los camiones avanzaba con rapidez por las condiciones en que las habían comprado.

 Finalmente en respuesta a la presión que a su vez ejerció el dirigente con las autoridades correspondientes, en ese momento el responsable de la COCOTRA era Jesús Garibay se generó otro movimiento y el funcionario “negoció” la entrega de alrededor de 300 juegos de placas de taxi y accedió a hacer  el cambio de esas unidades de servicio urbano por “colectivo-urbano” y se empezaron a invadir rutas establecidas desde hace 30 años o más.(El Financiero)