El partido por la liga alemana entre el local St. Pauli y Schalke se suspendió el viernes a los 88 minutos luego que un espectador arrojó un vaso de plástico lleno de cerveza a un juez de línea.

Schalke ganaba 2-0 cuando el línea Thorsten Schiffner sufrió el golpe y el árbitro central Deniz Aytekin decidió dar fin al partido tras hablar con él. Schiffner cayó al suelo al recibir el golpe, pero no sufrió heridas.

No estaba claro de inmediato si el resultado se declararía válido.

El español Raúl González había abierto el marcador a los 26 minutos y el suplente Julian Draxler anotó el segundo a los 66.

St. Pauli jugaba con nueve hombres por dos expulsiones, una de ellas de Fin Bartels por una falta violenta sobre el peruano Jefferson Farfán.

El árbitro, Deniz Aytekin, justificó la suspensión del partido explicando que durante todo el partido se habían lanzado objetos desde la tribuna.

“En el primer tiempo y el segundo tiempo ya se les habían lanzado objetos a los asistentes. Encendedores y vasos de cerveza”, dijo Aytekin en declaraciones a la plataforma digital Sky.

“Habíamos hecho advertencias a través de los altavoces del estadio, pero no logramos nada y cuando el asistente fue alcanzado por un vaso lanzado desde la tribuna tuvimos que suspender el partido”, agregó.

Aytekin explicó que el último objeto lanzado, que pegó contra la espalda del asistente, ya hubiera sido razón suficiente para suspender el compromiso.

Los directivos del St.Pauli se han disculpado con el trío arbitral.

“Han estado en la cabina. Naturalmente sabemos que estas cosas las protagonizan individuos aislados. Ahora tendremos que hacer un protocolo para ver que decisión se toma al respecto”, dijo el árbitro.