No es la primera vez que Christian MartÃnez ha salvado a los Estudiantes en el Torneo, pero lo de esta noche, no puede ser calificado de otra cosa más que como una actuación memorable, heroica.
No fueron ni una ni dos veces las que el portero universitario le robó “goles cantados†al Atlas, sino hasta en cuatro ocasiones, por lo que el duelo terminó 1-1.
Gracias a la combinación de resultados, el empate le sirvió a los Rojinegros para escalar a la segunda posición del Grupo 1 al llegar a 16 puntos y quedar en puestos de Liguilla.
Por el otro lado, Estudiantes sumó 14 unidades en el Sector 1, aún soñando con la Fiesta Grande y a punto de salvarse del descenso.
En la próxima Jornada, los Zorros visitarán al lÃder de su Grupo, el Atlante, mientras que la UAG recibirá al Querétaro.
EL PARTIDO
Desde el primer minuto ambos equipos demostraron que iban por el triunfo sin miramientos, por lo que el inicio fue muy movido.
Poco a poco el Atlas se adueñó del balón y de las acciones, lo que casi le rinde frutos a los 12 minutos cuando Dárvin Chávez estrelló un disparo en el poste izquierdo.
Desde ese momento llegó un agobio total por parte de los locales, pero el portero Christian MartÃnez salvó la primera para su causa al desviar un cabezazo de Hebert Alférez a los 15’.
Conforme pasó el tiempo, los visitantes se sacudieron el dominio y se pararon mejor en la cancha, con lo que detuvieron los embates del rival.
A los 27 minutos aparecieron las figuras de Estudiantes en todo el Torneo: Rubens Sambueza y Mauro Cejas.
El primero hizo una gran jugada individual que comenzó por la banda derecha y sirvió medido para el “Pituâ€, quien mandó la pelota a las redes con un certero remate de cabeza entrando por el costado izquierdo a unos metros de la porterÃa.
Pese a irse abajo en el marcador, los Rojinegros no perdieron la concentración y mucho menos el dominio de las acciones, al tiempo que los Estudiantes no supieron aprovechar el 1-0 momentáneo.
Al 37’, MartÃnez volvió a salvar a los visitantes, en esta ocasión sacó un tiro libre directo de Lucio Flavio que iba directo a las redes.
El recién ingresado Carlo Costly aún no cumplÃa un minuto en la cancha, cuando anotó un golazo de “taquito†dentro del área chica a centro de Alférez. Fue una gran anotación a los 39’.
En el último minuto del primer tiempo, Cejas tuvo un mano a mano con el portero Miguel Pinto, quien desvió el disparo y mandó a tiro de esquina en una gran atajada.
Ambos cuadros se fueron al descanso recibiendo aplausos generalizados de los presentes; fueron merecidos.
El complemento también fue de un ida y vuelta constante y de peligro en ambas porterÃas, sobre todo en la visitante.
Luego de que Pinto cortara un centro de Ramón Morales que estaba listo para empujar Cejas, el Atlas respondió con un tiro desviado del hondureño Costly.
A los 54 minutos, MartÃnez ya era la figura del partido al desviar con el pie de manera milagrosa un tiro potente del “Gordo†Alférez. En el tiro de esquina, la zaga emplumada salvó de nueva cuenta en la raya un contrarremate de Gerardo Flores.
El que muchas veces fue ovacionado por la afición atlista, Edgar Pacheco, fue abucheado cada vez que tocaba el balón, situación que se repitió cuando salió de cambio por Daniel Osorno al 58’.
Los Zorros seguÃan encima, por lo que el “ChelÃs†respondió al sacar a su único centro delantero, Eduardo Lillingston, por el mediocampista Rafael Medina.
Esto no cambió mucho las cosas, pues el Atlas era peligroso al frente, aunque ya en menor medida, mientras que los universitarios fueron más precavidos y jugaron al contragolpe con Sambueza y Cejas solos en ataque.
Los últimos 20 minutos se fueron con unos Estudiantes decididos a ir por el empate y unos Zorros que fuera por donde fuera, o hicieran lo que hicieran, no iban a vencer al cancerbero visitante, que por mucho fue la figura de la noche.
A los 73’, esta vez MartÃnez desvió con la pierna un disparo de Osorno a unos metros del portero.
Para no variar, el arquero emplumado hizo una gran salida para incomodar a Alférez, quien mandó por encima su disparo. En la jugada ambos futbolistas quedaron lesionados, pero el atlista fue el que se llevó la peor parte, pues ya no pudo regresar a la cancha.
Se agregaron siete minutos, en los que los Rojinegros con 10 hombres ya no pudieron hacer daño –aunque de todos modos ahà estaba “la muralla†MartÃnez-.
Por el bando estudiantil, en contragolpes pudieron haberse llevado la victoria.
EL ARBITRAJE
Bueno de Miguel Ãngel Ortega, quien su único pecado fue marcar las faltas un poco más a favor de los locales o en jugadas divididas.

























