Humberto Moreira Valdés se enreda en sus propias palabras cuando asegura que su partido exigirá que cese el proselitismo de secretarios de Estado y de funcionarios en entidades donde habrá procesos electorales, como en los estados de México, Coahuila y Nayarit, pues de ser asà él deberÃa ser el primero en recibir castigo por su descarado intervencionismo y el de funcionarios a su cargo en las elecciones para gobernador del año pasado y en 2011 mientras fingió ser gobernador de Coahuila, que fue denunciado reiteradamente por nuestro partido y que constataron diversos medios de comunicación.
Será interesante observar la forma en que el presidente del PRI se castigará a si mismo por las actividades de mapachismo y fraude electoral que desarrolló en Zacatecas, Guerrero y Oaxaca y cómo llamará a cuentas a Juan José Yáñez Arreola, fiscal especializado jurÃdico (subprocurador) de la fiscalÃa general del gobierno de Coahuila; Carlos Antonio Franco Flores, delegado del poder ejecutivo de Coahuila; Joel MartÃnez Rivera, coordinador jurÃdico de la procuradurÃa de la familia en el DIF de Coahuila; Luis Humberto Valdéz Flores, coordinador de la unidad de acceso a la información de la secretarÃa de educación del gobierno de Coahuila, todos operadores polÃticos en Zacatecas bajo sus órdenes.
También a Carlos Alberto de la Peña Flores, experto en intercepción de comunicaciones e inteligencia polÃtica; Demetrio Zúñiga Sánchez, subsecretario de gobierno para la región de La Laguna de la SecretarÃa General de Gobierno de Coahuila; Eduardo Cepeda, subsecretario de asuntos polÃticos de la secretarÃa general de gobierno de Coahuila; Santos Manuel Mercado Sánchez, visitador general del Instituto Coahuilense de Acceso a la Información Pùblica; Erik Alfredo Flores Bustos, representante jurÃdico del gobierno de Coahuila, en su conjunto trabajando como mapaches, pagados por la nómina del estado de Coahuila, en diferentes elecciones en las que por supuesto deberÃan haber estado ajenos.
La lengua viperina sin lÃmites del presidente nacional del PRI ha puesto en aprietos a varios de sus compañeros gobernadores, como Enrique Peña Nieto, Rodrigo Medina y Fernando Toranzo, quienes han jugado un papel preponderante en las elecciones de este año por medio del desvÃo de millonarios recursos de las arcas de sus estados para el financiamiento de actividades de compra de votos y conciencias y a quienes las palabras de su lÃder han condenado a un virtual harakiri polÃtico.
Estamos de acuerdo con Moreira en castigar a los funcionarios y secretarios de todo nivel que han hecho del intervencionismo electoral un negocio polÃticamente redituable, aunque como el buen juez por su casa empieza, esperamos los citatorios que el presidente nacional del PRI gire en las próximas horas a Miguel Alonso, Miguel Osorio Chong, Ulises Ruiz, Mario MarÃn y Fidel Herrera, entre otros, en espera de la sentencia de su verdugo. Será cómico ver como dicho partido queda descabezado sin sus más grandes alquimistas.
























