Con la luz verde del Senado, Marisela Morales se convirtió ayer en la nueva titular de la Procuraduría General de la República (PGR) con retos  que van más allá de encerrar a narcotráficantes: desde la implementación nacional de juicios orales, mejorar a sus equipos de investigación yla depuración de la institución.

Morales, de 41 años y con un largo currículum en la procuración de justicia,  será la primera mujer en encabezar la fiscalía federal tras ser ratificada por los senadores con 84 votos favor, 15 en contra y siete abstenciones.

En medio de una batalla contra el crimen organizado, esta abogada con maestría en Ciencias Penales, tuvo como cargo anterior inmediato la Subprocuraduría de Investigación e Inteligecia Organizada (Siedo) en cuyo periodo se encarceló durante nueve meses a 34 funcionarios del gobierno del estado de Michoacán  a quienes finalmente liberaron porque no se pudo comprobar las acusaciones.

“La procuradora debe integrar ahora un equipo de investigación lo suficientemente sólido para sustentar sus investigaciones”, señala el abogado y asesor en seguridad Max Morales. “De lo contrario lo que hace es desprestigiar a una institución que necesita credibilidad”.

Para el senador Felipe González la falta de presupuesto para la investigación de los crímenes es lo que más ha afectado a la PGR y consideró que para el próximo año, la Cámara de Diputados debera considerar un incremento del 50%

Amén de los dineros, el segundo paso para Morales deberá ser “concluir con la depuración del Ministerio Público. En los últimos años más de 400 elementos fueron dados de baja por no cumplir con los estándares de confianza; sin embargo, otras direccionesm coordinaciones y secretarías no han sido tocadas.

Sobre la relación de la PGR con los estados, el abogado Max Morales, cuyo trabajo en liberación de víctimas del secuestro ha sido reconocido, detalló que la visión  de la nueva procuradora será clave para aclarar si será esta área o sus pares en las entidades las responsables de perseguir los plagios.

“Hay un vacío legal que deja al  impacto mediático decidir cuál  o tal caso tomará en sus manos la PGR o si se quedará en las investigaciones locales: si hace mucho escandalo se va a nivelo federal; si no, se resuelve por obra y gracias de Dios”.

Martín Barrón, analista del Instituto Nacional de Ciencias Penales señala que sobre los hombros de Morales descansa  el avance de erradicar la impunidad partiendo de los juicios orales, aunque es un proceso de muchos años que no sólo dependenderá de ella, sino  también de los estados.

“Se trata de adecuar el sistema de justicia penal con la reforma de 2008 para que la justicia mexicana pase al fin al sistema de corte acusatoria”, dijo. “Es urgente”.