Estados Unidos anunció hoy su decisión de congelar bienes a cinco altos funcionarios del gobierno de Muammar Gaddafi y dos empresas manejadas por hijos del líder libio.

Con el anuncio del Departamento del Tesoro, la administración del presidente Barack Obama buscó acrecentar aún más la presión sobre el régimen libio, contra el que ya ha aplicado sanciones financieras.

‘Vamos a continuar exponiendo e imponiendo sanciones sobre altos funcionarios del gobierno libio que decidan continuar del lado de Gaddafi’, dijo el subsecretario interino del Tesoro para Terrorismo, David S. Cohen.

Cohen apuntó que todos aquellos que forma parte del círculo de cercanos colaboradores de Gadafi tienen una decisión que tomar ‘y vamos a hacer que esa decisión sea evidente’ con estas sanciones.

Los funcionarios sujetos a esas nuevas sanciones son el primer ministro Ali al-Mahmoudi Al Baghdadi y el ministro de Petróleo y presidente de la Compañía Nacional Petrolera de Libia, Shukri Ghanem.

También fueron incluidos Abdulhafid Zlitni, secretario general del Comité Popular de Finanzas (equivalente el ministro de Finanzas), quien funge además como presidente interino del Banco Central de Libia.

La lista la completan Tohami Khaled, director de la Oficina de Seguridad Interna, y Bashir Saleh, jefe de Gabinete de Gaddafi y presidente de la entidad oficial conocida como Portafolio Libio de Inversión Africana.

El Tesoro incluyó además a la Fundación Internacional Gaddafi para el Desarrollo y la Caridad y la Asociación de Caridad Waatasemu como dos entidades sujetas a las acciones de congelamiento de bienes.

La primera de estas es presidida por el hijo de Gaddafi, Saif Al Islam Gaddafi, quien es además miembro de su directiva, y la segunda está bajo el control de Aisha Gaddafi, la única hija del líder libio.