El nuevo secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, Bibiano Villa Castillo, se declaró leal al gobernador del estado, Roberto Borge, a quien refrendó su lealtad “hasta la muerte”, al reconocerlo como su “comandante” y “jefe supremo”.

Las declaraciones fueron hechas el informativo NotiFórmula 7AM, trasmitido desde Cancún, luego de que trascendiera que, en privado, Villa Castillo había expresado que él sólo obedecía órdenes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la periodista Isabel Arvide, a quien ubica como amiga personal.

“Quien me invitó a trabajar aquí fue el gobernador. Dependo 100 por ciento de él y a él le debo lealtad hasta la muerte (…) Es mi jefe, es mi comandante y es el comandante del estado” aclaró Villa Castillo.

“Yo soy leal y patriótico. Soy de extracción militar y profeso ocho valores militares, entre los que están ser leal; la disciplina, ser abnegado, el valor, el espíritu de cuerpo y otros. Si él tiene un deseo, es una orden”, reiteró en diversas ocasiones.

Respondió que si alguna de las instrucciones que le diese Borge Angulo se salieran de los causes del marco legal, él no acataría la orden. Sin embargo, puso en duda que el mandatario estatal pudiera ordenarle algo incorrecto o ilegal.

“En dado caso que el señor gobernador me diera una orden contraria, que yo no lo creo, no lo creo por ningún motivo, entonces nos saldríamos del marco legal (sic).

“El señor gobernador nunca daría una orden contraria al marco jurídico del estado ni de la República y, si fuera así, yo tendría la obligación estricta de decirle ‘señor gobernador, este, aquí hay esto'”, expresó.

Tras asumirse como “muy respetuoso de los derechos humanos”, aseguró que nunca ha recibió una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) o de su par a nivel local.

“Nunca he tenido ningún problema. Nadie me ha acusado en Derechos Humanos; no he recibido ninguna recomendación. Si llega la acataré”, declaró.

Descendiente del caudillo de la Revolución, Francisco Villa, este general retirado llegó a Quintana Roo con 30 ex militares, 15 de ellos elegidos por él como escoltas personales; son también “especialistas, abogados, periodistas…”, dijo.

“Venimos a cumplir órdenes expresas del señor gobernador, Roberto Borge Angulo (…) Estoy adoctrinado en el Ejército y listo para servirle al pueblo de Quintana Roo. Estoy dispuesto a dar mi vida para cumplir con mi servicio.

“Vengo a servirle a Quintana Roo y no a servirme de Quintana Roo. (mi designación) No se hizo de un volado, de un día para otro. Vengo cumpliendo un Programa de Isabel Arvide, aplicado en otros estados, pero aquí debe ser mejor”, indicó.

Al ser cuestionado por los conductores, sobre el papel que juega la periodista y si es su asesora, el ex director de Seguridad Pública de Torreón, Coahuila, lo negó, pero tampoco supo explicar la intervención de la comunicadora.

“De ninguna manera (que sea su asesora). Es mi amiga; yo la conocí igual que como conocía la Doctora Malvido, quien fue mi jefa en la Procuraduría General de la República (PGR). La respeto. Como ustedes saben ella se ha desenvuelto dentro de fuerzas militares”, manifestó.

Del corte de caja hecho en la Secretaría de Seguridad Pública, en la que dijo haber encontrado “un cochinero”, días atrás, confirmó el hallazgo de irregularidades, entre ellas, la falta de vehículos oficiales. “No tengo cómo moverme”, reprochó.

Del por qué la ciudadanía debería creer en él, dada la reputación que le antecede, tras declarar que él cuando ve a un Zeta lo mata y no pregunta, respondió:

“Yo me baso en que los quintanarroenses deben estar seguros y contentos de que me avalan 44 años de carrera y experiencia (…) que sepan que la seguridad regresó a Quintana Roo”, sostuvo, al resaltar que el estado “es una belleza”, cuyos delitos no se comparan con la violencia que padece el norte del país.

Asimismo se dijo dispuesto a presentarle a Borge Angulo, una terna para designar el nuevo director de la Cárcel de Cancún, listado solventado por un análisis y perfil adecuados.

El gobernador anunció hoy que se abrirá investigación al interior de la prisión municipal, luego de que grupos de la delincuencia organizada intentasen introducir armas con destino a la banda de “Los Sureños”, a fin de propiciar la supuesta ejecución de Villa Castillo, generando un motín, cuando éste visitase el encierro local.