Embriagado de júbilo, tendido sobre el histórico césped de Old Trafford, Wayne Rooney fue el primero en rendir pleitesía al “Diablo Mexicano” que impulsa los sueños continentales del coloso rojo… Y hace vibrar a todo un país ávido de proezas.

El emotivo abrazo que el símbolo del Manchester United dio a Javier Hernández resultó homenaje ideal para la nueva diablura de un chico cada vez más consolidado como pieza clave en el esquema del siempre exigente sir Alex Ferguson.

Era el primer gol de la velada, pero “El Chico Malo” y el resto de los asistentes al Teatro de los Sueños sabían que representaba la llave que abría la puerta de las semifinales europeas, ronda en la que los Red Devils aparecerán por cuarta ocasión en los más recientes cinco años.

Hernández concluyó la mágica pared construida por John O’Shea y Ryan Giggs. El veterano galés metió una ráfaga al corazón del área visitante y el tapatío llegó puntual a la cita. Volvió a presumir su olfato goleador (minuto 43), aunque esta vez, con un poco de suerte, el ímpetu casi provoca que mandara el balón por encima del travesaño. La fiesta comenzó.

Didier Drogba amagó con estropearla,

cuando el encuentro se acercaba al ocaso (77), pero menos de un minuto después, Ji-Sung Park devolvió la tranquilidad con el 2-1 definitivo sobre el Chelsea (3-1 global).

El “Chicharito” celebró el tanto como si fuera suyo; tenía motivos para hacerlo. Su movimiento jaló la marca del central Branislav Ivanovic, lo que otorgó el espacio necesario para que el coreano fusilara al guardameta checo Petr Cech. En el torneo rey del viejo continente, un americano y un asiático clasificaron al equipo dirigido por Ferguson.
El mexicano recibió innumerables felicitaciones de sus compañeros. El mítico entrenador escocés dejó en claro que por el momento confía más en el joven sensación que en Dimitar Berbatov, quien permaneció en la banca. Recibió otra épica actuación, como muestra de agradecimiento.

Javier desquició a la calificada zaga del Chelsea. El polémico tanto que le anularon por fuera de juego (al 26) fue casi profético. Estaba escrito: haría gol.

Confirmó el adagio en la siguiente oportunidad que se le presentó. Cuarta anotación en la actual temporada de la Champions League, la número 18 con el Manchester United en duelos oficiales. Ya sólo lo separan dos de la marca para un mexicano en su primer año europeo, implantada por Luis García (Atlético de Madrid) en el ciclo 1992-1993.(Agencias)