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A nivel nacional las Reforma Política y las otras, como la Fiscal, llevan años en el sueño de los justos. Las propuestas del Presidente Calderón y la que el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM hizo para Manlio Fabio Beltrones, llevan más de un año congeladas. Aunque el plebiscito y el referéndum existen ya en entidades como Zacatecas, Chihuahua o Morelos, sin embargo la propuesta integral que presentó Gabino Cue el día que tomó posesión como Gobernador de Oaxaca, que ya fue aprobada por unanimidad en el Congreso local, se debe destacar y reconocer. Diódoro Carrasco, Manuel Camacho e Isidoro Yescas, han escrito sobre lo que significa que desde la entidad federativa con más problemas sociales, caciquismo, desigualdad y pobreza, se avance en un esfuerzo notable de concertación y conducción política, así como de sus retos.

Se trata de un avance importante, porque se tuvo la capacidad para convencer a los diputados del PRI y el tino de estos para entender la importancia de la Reforma propuesta por Gabino Cue y aprobarla por unanimidad. Por supuesto que falta la prueba del ácido, cuando se hagan los primeros plebiscito y referéndum o se plantee la revocación del mandato, pero se trata de un primer esfuerzo.

El día que asumió el poder el Gobernador de Oaxaca, anunció que estaba presentando iniciativas de reformas constitucionales, que comenté en su oportunidad, las que al aprobarse mostrarían al País y a los poderes federales que se pueden hacer cambios a partir de un buen ejercicio de concertación. Las bases de las reformas apuntan a una nueva relación entre poderes, entre órdenes de Gobierno y una importante participación ciudadana.

Incluye figuras como la ratificación del Gabinete, el fortalecimiento del poder de fiscalización del Congreso Local en la rendición de cuentas y la designación de los titulares de los órganos autónomos. La Iniciativa Preferente y la Reconducción Presupuestal; el referéndum positivo para los dos órdenes de Gobierno; una base Constitucional para el Poder Judicial; la introducción de las Acciones de Inconstitucionalidad, Controversias Constitucionales; la revisión previa de la Constitucionalidad de las Leyes. Asimismo una reingeniería de la Comisión de Transparencia y Acceso a la Información Pública; las instauración del uso de mecanismos de Democracia directa como el Plebiscito y el Referéndum; así como la Revocación del Mandato; la obligación de que las sesiones de Cabildo sean públicas; etcétera.

Faltan otras reformas por supuesto, para por ejemplo refrorzar el nuevo trato y respeto a los municipios, quienes deben tener capacidad de iniciativa fiscal.

No significa que se resuelvan de inmediato los problemas de Oaxaca, entidad que enfrenta todo un proceso de reconstrucción de las políticas públicas, destrozadas por los usos y costumbres de un modelo político agotado hace muchos años, que incluían el condicionamiento de los programas sociales y la subordinación de los delegados del gobierno federal –excepto los de Hacienda, incluido BANOBRAS- al Gobernador en turno.

Falta darle eficiencia a su estructura administrativa, reducir el gasto corriente y el número de mandos, profesionalizar a los funcionarios públicos. Por cierto ha sido lamentable el espectáculo de los títulos profesionales y más lo sería si se viera la experiencia de la mayoría, claro hay notables y brillantes excepciones.

Los problemas de la entidad en materia social se mantienen, la desigualdad ha crecido igual que la pobreza, la crisis fiscal del Gobierno del estado y los de los municipios existen. Hay problemas por supuesto, les toca a los ciudadanos poner su parte, pero esta Reforma es un gran inicio.

*Consultor en temas de Hacienda Pública y Coordinación Fiscal. Ha sido Presidente del Colegio Nacional de Economistas.

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