En las zonas marginadas el Estado debe realizar un programa de escuela de jornada completa, a fin de revertir las insuficiencias en la educación básica que anulan el acceso de la población más pobre a mejores condiciones de vida, afirmó el diputado Rodolfo Lara Lagunas (PRD).

Advirtió que mientas hay grupos sociales que se resisten a la ampliación de la jornada escolar, en las clases medias y altas de México ya se tiene la escuela de jornada completa.

En contraste, México va a la zaga de países asiáticos en los que se imparten más horas de clase a los alumnos. México debería de impartir 200 días de clases, pero en efecto sólo se pueden considerar 150 días, mientras que Singapur, una de las sociedades más prósperas del mundo, un niño va a la escuela 250 días en horarios de tiempo completo.

La diferencia, dijo el legislador perredista, desde luego de refleja en el nivel de conocimientos de los estudiantes y en sus capacidades productivas.

Ante las bondades que ofrece a los alumnos el estudiar más tiempo en horas y días a lo largo de un año, Lara Lagunas lamentó que en las zonas rurales y en las ciudades mexicanas ni siquiera se cumpla con el calendario de 200 días de clases, y que sólo se registren asistencias en 150 fechas.

Rodolfo Lara Lagunas dijo que es preocupante que en el Distrito federal, estudiantes de Secundaria hayan protestado contra la escuela de tiempo completo. Bloquearon la vía pública porque se oponen a que este tipo de enseñanza.

Hay maestros, agregó, que se dicen de izquierda y que están en contra de la jornada completa, cuando ésta fue aplicada con mucho éxito por un sacerdote identificado con las clases populares que fue enviado a un pueblo, y allí formó estudiantes extraordinarios, entre los hijos de los campesinos.

La escuela de tiempo completo ganó fama por la excelente formación de sus alumnos, aún en las zonas marginadas, y es ahí a donde se debe canalizar el esfuerzo de México, toda vez de que no hay recursos para que se pueda generalizar.

Sin embargo, se debe considerar que en la actualidad en las clases altas y medias ya se estudia de tiempo completo: En las mañanas las materias curriculares y en las tardes diversas actividades complementarias.
A nivel nacional, México está por debajo de los países asiáticos, insistió. Y dio el ejemplo del Bachillerato en Corea del Sur, al que se entra a las siete de la mañana y las clases terminan a las 22 horas, en tanto que en China los horarios van de las seis a las 23 horas.

En América Latina el promedio, que no alcanza México, es de 180 días laborables en las escuelas; mientras en Japón un niño estudia 240 días y en Singapur 250 días. Por tanto, un alumno latinoamericano tiene dos años menos de tiempo en las aulas. La disciplina en el estudio se ha relajado en el sistema educativo mexicano, señala el legislador perredista.

Da cuenta de que en Tabasco, la enseñanza en las zonas rurales sólo es de martes a jueves, pues no hay clases los lunes y viernes, en perjuicio de la calidad de la educación de los niños.