Jesús Zambrano Grijalva, presidente nacional del PRD, aseguró que Humberto Moreira, su contraparte en el PRI, aplicó el “chachachá legislativo” para aplazar la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.

“El PRI aplica la política del chachachá, un pasito para adelante y dos pasitos para atrás, al aplazar la discusión y debate de las reformas urgentes para el país por vacaciones de Semana Santa”.

El PRI en San Lázaro, dijo, “tuvo que seguirle el paso bailador a Moreira y agarraron sus maletas para irse de vacaciones. Dieron un pasito para adelante y dos pasitos para atrás, para ponerse a tono con el ritmo del chachachá legislativo y político”.

El perredista criticó a Moreira por manifestarse a favor de las reformas prioritarias para el país, pero al mismo tiempo “coger sus maletas e irse de vacaciones toda esta semana”.

Zambrano Grijalva acusó que el PRI, al no enmendar las omisiones de su reforma, “actúa en perjuicio de los pobres que tanto defienden, y de la que sobresalen elementos que, a consideración del PRD, lejos de ayudar a la clase trabajadora, la afectan”.

Destacó que la reforma priista no toca para nada el poder de los “caciques”, ni habla del gran poderío de los dirigentes de sindicatos tradicionales como Carlos Romero Deschamps, en Petróleos Mexicanos, o Elba Esther Gordillo, al frente del magisterio.

“Tampoco se trata el concepto de transparencia en el manejo de los recursos, violando con ello una disposición legal, pues éstos deben ser auditados y auditables”.

El perredista reconoció también la reflexión hecha por los priistas respecto a que no aprobarían una reforma unilateral y al fast track; sin embargo, advirtió que su partido no bajará la guardia y mantendrá en pie su exigencia de un debate y diálogo en el que participen todos los actores involucrados.

“El PRD hará hincapié para que este proceso se lleve a cabo de cara a la nación, de cara al país y con la participación de los interesados. Nosotros no nos negamos a debatir los asuntos, en los que tenemos puntos de vista propios, personales y de partido”.

No obstante, añadió que no habrá reforma laboral impuesta a la fuerza por el PRI, porque esto generaría una mayor tensión social de la que ya tienen los mexicanos.

El diputado con licencia expuso que el PRD no le apuesta a dividir al país, por eso dijo que su partido apostará por un proceso abierto, democrático y el resultado lo asumiremos a plenitud, pero que tendrá que ser de esa manera y no unilateralmente la reforma laboral.

Confío en que el PRI, a través de su dirigente, rectificará su postura y en los próximos días puedan sentarse él y los demás los partidos a debatir y lograr los acuerdos para subsanar los rezagos laborales en beneficio de la clase trabajadora.

Esto, estableció Zambrano Grijalva a través de un comunicado, se logrará siempre y cuando haya voluntad, la misma que esta semana el profesor Moreira no reflejó porque lo prioritario para él fue irse de vacaciones.