Dos errores defensivos sellaron un empate que sirve de muy poco para celestes y rojiblancos. Ante un marco pletórico, Cruz Azul empató 1-1 con unas Chivas que carecieron de contundencia y no pudieron reflejar en el marcador el hombre de más que tuvieron todo el segundo tiempo dejando para la última jornada la posibilidad de amarrar su boleto a la Fiesta Grande del futbol mexicano.

Cervantes en la primera mitad y el desorden defensivo de Chivas en el complemento dieron como resultado un empate que a nadie deja contento más que a los equipos que vienen detrás y con la intención de arrebatarles el boleto a la Liguilla en los últimos partidos. El Rebaño Sagrado se cansó de fallar las oportunidades que tuvo en el segundo tiempo y con ello dejó escapar tres unidades que habrían significado el boleto a la Liguilla, aunque prolongó a ocho partidos su racha sin perder en el estadio Azul.

Cruz Azul, por su parte, sigue sin generar el futbol que ha caracterizado a la etapa de Enrique Meza, pues en los últimos cinco partidos del torneo mexicano sólo han sumado cuatro unidades de 15 posibles lo que ha comprometido la calificación.

De esa forma, Cruz Azul llegó a 25 puntos en el Grupo 3 y únicamente aspira a colarse como uno de los mejores terceros, cuando visite la próxima semana al San Luis; mientras que el equipo de José Luis Real arribó a 25 puntos a la espera de que Monterrey caiga para asegurar su boleto a la fase final, pues la diferencia de goles con los Rayados es importante y será precisamente ante los regios con quien cierre el torneo en el Omnilife.

EL PARTIDO

Una pasarela de tarjetas fue la tónica del comienzo y final de los primeros 45 minutos del cotejo. Como es una costumbre, Marco Antonio Rodríguez no encontró complicación alguna para tomar el mando del encuentro y regirlo a través de la dictadura de los cartones sin dejar de pensar en Horacio Cervantes, quien se ha convertido en un auténtico cliente del silbante, pues las últimas tres expulsiones que ha recibido han sido “cortesía” del “Chiquimarco”.

Esa tradición que ha adoptado Cervantes de cometer el mismo error ante el mismo árbitro apareció a los 40’ y se combinó con un relampagueante disparo de Marco Fabián que terminó por inclinar la balanza a favor de la dinámica y la velocidad que caracterizan a los rojiblancos en el terreno de juego. El defensor celeste fue a pelear la pelota y el de Chivas trompicó cuando ya le había ganado la espalda y recibiría el esférico para enfrentar sólo a Jesús Corona. Marco Rodríguez consideró que el cementero había sido el causante y no dudó en expulsarlo.

Con un Cruz Azul aturdido por la ausencia de su defensor y con un Chivas que metió el acelerador antes de terminar el primer tiempo se terminó por redondear la pesadilla cementera. Waldo Ponce derribó a Omar Arellano en los límites del área para que la propia “Pina” cobrara la falta y la estrellará en la barrera, aunque el balón quedó servido para Marco Fabián que se acomodó y prendió la pelota de aire metiéndole el extraordinario momento que vive y poniéndola pegado al poste izquierdo de la cabaña de Corona para despejar cualquier duda y confirmar la mayoría rojiblanca que aparentaba el estadio Azul.

Los primeros minutos del cotejo sólo fueron una muestra de lo que sucedería en los últimos minutos. Marco Rodríguez ya había llenado la ficha de tarjetas amarillas y Marco Fabián había sido el hombre más peligroso del Rebaño Sagrado, pues antes de su gol ya se había perdido una buena oportunidad después una triangulación con Arellano que lo dejó solo frente a Corona pero que el número 8 de Chivas no pudo resolver de buena forma.

Para la segunda mitad Meza metió a Adrián Cortes, aunque ya había ingresado a Néstor Araujo luego de la expulsión de Cervantes. Chivas mantuvo la estrategia y aunque era dueño del balón no terminaba de reflejar un verdadero dominio y de sentenciar en el marcador, por lo que la posibilidad del empate celeste se mantenía latente a pesar del hombre menos que tenía sobre el terreno de juego.

Cuando menos se pensaba, saltó el “Bofo” Bautista de la banca rojiblanca, no era una broma. El jugador de las Chivas volvería a disputar un partido después de siete encuentros de permanecer en el banquillo con toda la intención de que fuera el hombre que marcara la diferencia al frente y dictara sentencia al encuentro. De hecho, a los 69’ tuvo la oportunidad luego de meter un cabezazo que se fue apenas desviado del arco celeste.

Cruz Azul tendría rápida respuesta. Un minuto después Villa metía un disparo en el área que el debutante Kristian Álvarez tapó con una extraordinaria barrida para evitar la caída de su marco, aunque ese apenas era el aviso de lo que vendría minutos después con el empate celeste. A los 81’ el recién ingresado Aquino habilitó a Villa para que metiera un disparo raso y cruzado que batió a Luis Michel para marcar la paridad.

EL ARBITRAJE

Regular el trabajo de Marco Antonio Rodríguez, quien en la primera mitad sacó todas las tarjetas que podría haber sacado. La roja sobre Horacio Cervantes no fue bien marcada, pues cuando carga a Erick Torres ya venía cayendo y no existe jalón alguno para considerar la falta, al contrario, el del Rebaño debió ser amonestado por dejarse caer. En el complemento bajó la intensidad de los cartones y permitió que el juego se cortara durante muchos lapsos.