El Alto Tribunal de Malasia que juzga a los tres hermanos mexicanos que se enfrentan a la pena de ser condenados a morir en la horca, suspendió la vista en la recta final del juicio para considerar el argumento de la defensa, que pide la revisión del caso por anomalías en el informe policial.

La primera de las dos vistas que en principio debe durar la recta final del juicio de Luis Alfonso, José Regino y Simón González Villarreal, originarios del estado de Sinaloa, fue suspendida por el juez a cargo del caso, Mohamed Zawawi, conocido en el ámbito judicial de ese país asiático por la dureza de sus veredictos.

El juez Zawawi, decidió suspender la vista tras mantener durante casi sesenta minutos una discusión, en momentos acalorada, con los abogados de la defensa, que pidieron la revisión del caso alegando que hay discrepancias notables entre las supuestas evidencias que la policía citó en su primer informe y el que finalmente remitió a la Justicia.

La defensa, con el abogado Kitson Foong al frente, sostiene que sobre todo, existen discrepancias con siete evidencias, que van desde los narcóticos a los materiales que, supuestamente, la policía encontró en la nave industrial en la que fueron detenidos los tres hermanos mexicanos, además de un ciudadano malasio llamado Lee Bonh Sia, y otro singapurés identificado como Lim Hung Wan, quienes también se sentaron en el banquillo. El juez, convocó a una reunión al equipo que hace cargo de la defensa de los tres mexicanos y al que hace lo propio con los otros dos acusados para que presenten la documentación en su poder y decidir si existen argumentos de peso que hagan irremediable la revisión de este caso de crimen organizado, un delito que en Malasia acarrea la pena de muerte.

“Si el juez decide que hay que revisar el caso, no tendrá otra alternativa que la de dictar una orden de puesta en libertad de los acusados”, dijo Foong.