Habitantes de Cherán llegaron nuevamente a Casa de Gobierno, para protestar por la incursión de talamontes que amenazan sus bosques y la vida de sus comuneros.

Luego de haber sepultado a los dos indígenas que murieron en un enfrentamiento con ladrones de madera, los cheranenses están más indignados que nunca.

Sostienen que viven bajo constante amenaza pese al cerco militar y policiaco que se montó sobre esa zona.

Los parabrisas de sus autos, camionetas y autobuses muestran leyendas de repudio a la delincuencia organizada y exigencia de justicia.

A su llegada a Morelia se dirigieron a casa de gobierno donde una comitiva de los manifestantes se reúne con autoridades de gobernación en busca de una solución definitiva.