El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no dudó en recurrir hoy a una de las armas preferidas por sus posibles oponentes en la carrera a la Casa Blanca en 2012, la duda sobre si en realidad es estadunidense o no, para ridiculizar las aspiraciones presidenciales del multimillonario Donald Trump.
En un discurso en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, que suele caracterizarse por las intervenciones jocosas de los presidentes, Obama disparó una serie de bromas contra los republicanos que flirtean con disputarle el Despacho Oval y en especial contra Trump, presente entre el público.
Un vÃdeo que mostraba el certificado de nacimiento difundido esta semana por la Casa Blanca para acallar los rumores espoleados por el magnate -acompañado por una canción que repetÃa “soy un estadunidense auténtico”- dio la bienvenida al sonriente mandatario.
“Voy a mostrarles el vÃdeo oficial de mi nacimiento. Lo advierto: nadie ha visto esto en 50 años”, dijo Obama, para después dar paso a una escena de la pelÃcula de Walt Disney “El rey León”.
El presidente no tardó mucho en dirigirse a Trump, que debió encajar las bromas desde la mesa de invitados del diario The Washington Post.
“Sé que ha estado criticando últimamente, pero a nadie le enorgullece más dejar de hablar de su certificado de nacimiento que a Donald”, aseguró.
“Ahora puede centrarse en los asuntos que realmente importan, como ¿fue falsa la llegada del hombre a la luna? ¿Qué ocurrió realmente en Roswell? Y, ¿dónde están (los fallecidos raperos) Biggie y Tupac?”, añadió.
En un discurso sembrado de escenas de vÃdeo, no faltó una que ilustraba la visión de Obama sobre una posible presidencia del magnate, en la que la palabra “Trump” aparecÃa en letras brillantes sobre imágenes de chicas tomando cócteles en un jacuzzi en el jardÃn de la Casa Blanca.
El mandatario también tuvo palabras para la congresista por Minesota Michele Bachmann, uno de los rostros de primera fila del movimiento ultraconservador “Tea Party”.
“He oÃdo que está pensando en competir por la presidencia, lo cual es raro porque según he oÃdo, nació en Canadá. SÃ, Michele, asà es como empieza todo”, bromeó el presidente.
No faltó, sin embargo, el humor sobre su propio Gobierno: el vicepresidente Joe Biden protagonizó un vÃdeo de parodia del filme “The King’s Speech”, en el que Obama aprendÃa a dar discursos sin leerlos en pantallas gracias a “un hombre que nunca dejó que las declaraciones preparadas se interpusieran en su camino”, en referencia a su costumbre de improvisar.
En cuanto a sà mismo, el presidente reflexionó sobre quienes le acusan de ser “arrogante” y confesó su “herramienta de autoayuda” para evitarlo: “los porcentajes que me dan en las encuestas” de popularidad.
En un tono más sombrÃo, Obama concluyó el discurso recordando a las vÃctimas del enorme temporal registrado esta semana en el sur del paÃs y a los militares estadounidenses, además de a los periodistas que arriesgan e incluso pierden sus vidas durante la cobertura de conflictos en todo el mundo.
Entre los 2.500 asistentes, además de polÃticos y periodistas, se encontraba un abanico de estrellas del cine, como Sean Penn o Scarlett Johanson.
El cómico Seth Meyers se encargó de hacer eco a las bromas de Obama en un monólogo posterior, en el que recrudeció los ataques a Trump con frases como “él dice que se presentarÃa (a las elecciones) como republicano. Es gracioso, yo siempre pensé que se presentarÃa como un chiste”.
























