“Aquellas personas que no están dispuestas a pequeñas reformas, no estarán nunca en las filas de los hombres que apuestan a cambios trascendentalesâ€
Mahatma Gandhi
La semana pasada, a marchas forzadas por el cierre del periodo legislativo, el Senado de la Republica aprobó y envÃo para su análisis por la Cámara de Diputados diversas iniciativas entre las que destacan: la reforma del Estado, la reforma laboral, las reformas a la ley de seguridad nacional y la ley para combatir el lavado de dinero.
Cada uno de estos cuerpos normativos ameritarÃa un estudio profundo sobre los pros y contras en la vida pública de México; sólo tienen como punto en común que todas fueron bloqueadas por el PRI en la Cámara de Diputados, en donde el gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto cuenta con mayorÃa relativa de legisladores.
Más allá de la crÃtica polÃtica al Partido Revolucionario Institucional que insiste en no arriesgar ningún costo polÃtico de cara al proceso presidencial del 2012 y que, con una matemática electoral, continúa frenando el desarrollo de nuestro paÃs, consideramos oportuno realizar en esta ocasión un comentario breve sobre los significativos avances que incluye la Reforma PolÃtica.
La Reforma PolÃtica pone en el centro de las decisiones polÃticas al ciudadano. Esta serie de reformas -de manera integral y armónica- fortalecen la gobernabilidad y mejoran el desempeño de nuestras instituciones.
Los puntos que destacan de llegarse a aprobar esta reforma son: a) la Iniciativa Ciudadana, b) la Consulta Popular, c) las Candidaturas Independientes, d) la Iniciativa Preferente, e) la capacidad del Ejecutivo para observar el Presupuesto de Egresos, e) el procedimiento para la sustitución del Presidente de la República, f) la Reelección de legisladores y alcaldes, y g) la ratificación por parte del Senado de los Comisionados de los órganos reguladores. De momento, por cuestiones de espacio solo analizaremos aquellas propuestas que creemos de mayor trascendencia.
Por lo que ve a la Iniciativa Ciudadana esta permitirá a los ciudadanos iniciar leyes, lo que constituye una mayor capacidad de participación polÃtica, sin embargo para que una iniciativa de esta Ãndole prospere requerirá ser impulsada con la firma de al menos el equivalente al 2 por ciento de la lista nominal de electores, lo que significa que se necesitarán 1,892,553 firmas de ciudadanos para poder presentarla, situación que de entrada parece poco factible.
En relación con la Consulta Popular, México dejará de ser uno de los dos paÃses que su Constitución no contempla un mecanismo de participación directa de los ciudadanos en la toma de decisiones gubernamentales, además que contribuye a contar con una ciudadanÃa más fuerte, consciente y atenta a los problemas nacionales y sus soluciones. Destaca la participación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la validación de las preguntas que pretendan ser sometidas a la población. Asimismo, no se someterán a Consulta Popular los siguientes temas: la materia electoral, los ingresos y gastos del Estado, la seguridad nacional y la organización, funcionamiento y disciplina de las Fuerzas Armadas. Como crÃtica a esta figura serÃa el hecho de que cuando sean los ciudadanos los que soliciten la consulta se necesitarán, al menos, al dos por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores, nuevamente más de un millón y medio de firmas.
Una demanda sentida por la ciudadanÃa y que da aire al sistema polÃtico de partidos en México son las Candidaturas Independientes con lo que los ciudadanos no dependerán de un partido polÃtico para aspirar a ocupar un cargo de elección popular, básicamente la reforma lo que hace es liberar de la prohibición constitucional para que el Congreso legisle en la materia.
La Iniciativa Preferente -propuesta que un servidor presentó en el Congreso Local para el caso de las instituciones estatales- busca una colaboración equilibrada entre Poderes y las fuerzas polÃticas; permitirá al Presidente tener preferencia de trámite en la presentación de sus iniciativas. El objetivo es dar entrada a iniciativas en que se aborden temas de relevancia, trascendencia o urgencia, a juicio del Presidente de la República y la Cámara de origen deberá pronunciarse en torno a éstas, en un plazo máximo de 30 dÃas naturales, de no hacerlo se considerarán provisionalmente aprobadas.
La Reelección de legisladores y alcaldes –también propuesta hecha por nosotros en la legislatura local- termina con una medida anacrónica introducida en 1933 que impide la reelección legislativa (antes de ese año era bien visto que los legisladores repitieran en el cargo). Con esto se permitirá la profesionalización de los legisladores. Los senadores podrán aspirar a la reelección por un periodo adicional, mientras que los diputados federales y locales podrán ser electos hasta por dos periodos más. De esta manera se provoca un vÃnculo más estrecho entre electores y aspirantes a la reelección. En el caso de los alcaldes, se deja en manos de los Congresos locales la decisión de si se aprueba o no en sus estados la reelección de los presidentes municipales.
AsÃ, estas reformas permitirán una nueva distribución del Poder en nuestro paÃs y agregando la participación activa de los ciudadanos en la configuración de polÃticas públicas. Da un respiro al sistema polÃtico legitimándolo a través de una participación ciudadana más directa.
Con atingencia y responsabilidad, el PAN y el PRD están proponiendo un periodo extraordinario de sesiones para debatir y tratar de sacar adelante el mayor número posible de estas reformas a la brevedad, ya que los cambios en materia electoral podrÃan operar para el siguiente año, cosa que implica su promulgación -previa aprobación por el Constituyente Permanente que incluye congresos locales- antes del próximo 30 de junio. Desafortunadamente parece que otra vez imperarán los intereses de partido por encima de los intereses nacionales, en parte por esto estamos como estamos.
























