Al tiempo que estudia si difunde o no fotos del momento de la muerte o el funeral de Osama bin Laden y aclara que no avisó a Paquistán del operativo por temor a que se filtrara la información, el gobierno de Estados Unidos reveló ayer más detalles sobre la “Operación Gerónimo”.

Según Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca, Osama Bin Laden estaba desarmado pero se resistió hasta el último momento (aunque no aclaró de qué forma). Su esposa, quien se encontraba en la misma habitación, no fue utilizada como escudo humano por Bin Laden —tal y como se había sugerido en un principio—, sino que se precipitó contra el comando, que respondió disparándole en una pierna.

Además, se reveló que en el momento del asalto, en la residencia de Abbottabar había 17 personas, la mayoría de ellas civiles, entre ellas ocho niños. Entre estas personas se encontraba uno de los hijos del líder de Al-Qaeda, quien fue abatido. Dos hombres que hacían las veces de guardianes de Bin Laden murieron en el enfrentamiento.

El miedo a las inconsistencias en la narrativa y las dudas de los medios y la opinión pública ante la ausencia de imágenes del operativo obligaron al asesor del presidente Barack Obama en asuntos de contraterrorismo, John Brennan, a reconocer que la Casa Blanca estudia la posibilidad de difundir fotos o videos. “Estamos considerando la posibilidad de difundir fotos o videos. Pero esto tiene que hacerse de forma confiable”, dijo el asesor.

Según han confirmado fuentes de la administración Obama, el ejército tiene en su poder dos series de fotografías. La primera contiene las imágenes de Bin Laden momentos después de ser abatido. La segunda es sobre el momento en que sus restos fueron arrojados al mar. Al tratar de justificar la falta de imágenes, Carney reconoció que algunas de las fotos son “espantosas” y, por ello mismo, “podrían resultar muy sensibles” para ciertos sectores.

“Para ser muy franco, la decisión de difundir las fotos de Osama Bin Laden puede no resultar muy apropiado y heriría susceptibilidades. Por ello estamos realizando una valoración sobre la posibilidad de liberarlas”, dijo en alusión al impacto “incendiario” que podrían tener las fotos en países como Paquistán, Yemen o Afganistán.

“Este no es un asunto doméstico. Es un asunto global”, enfatizó.

El ejército de EU indicó, por otro lado, que a Bin Laden se le suministraron ritos religiosos islámicos como parte de su sepelio sorpresa en el mar, el lunes. Los preparativos habrían durado casi una hora; su cuerpo fue lavado antes de ser cubierto con una sábana blanca y se tradujeron citas religiosas al árabe por un hablante nativo sobre el cadáver de Bin Laden. “El sepelio de los restos de Bin Laden se hizo en estricta conformidad con los preceptos y prácticas islámicas”, dijo Brennan.

Bajo la tradición islámica, los entierros tienen que realizarse en las 24 horas siguientes a la muerte. Trasladar el cuerpo a otro país podría haber llevado mucho tiempo, dijeron funcionarios. Los musulmanes entierran a sus muertos en tumbas permanentes en la tierra y aceptan los sepelios en el mar sólo en casos en los que el cuerpo no se pueda preservar intacto a bordo de un barco hasta llegar a tierra.

“Podrían alertar al objetivo”

El director de la agencia nacional de inteligencia (CIA), Leon Panetta, reconoció ayer en entrevista a la revista TIME que la decisión de no avisar al gobierno de Paquistán sobre el asalto contra la residencia de Bin Laden fue para no alertar al líder de Al-Qaeda.

“Se decidió que cualquier intento por trabajar con los paquistaníes podría poner en riesgo toda la misión. Podrían alertar al objetivo”, dijo Panetta, evidenciando las fisuras en la relación entre Washington e Islamabad.

La desconfianza de Estados Unidos hacia Paquistán ya habían salido al descubierto en los cables filtrados por WikiLeaks y difundidos por el diario británico The Telegraph. En esos cables, funcionarios diplomáticos estadounidenses habían informado que una de las principales razones por las que Bin Laden siempre conseguía escapar a la intensa cacería de Estados Unidos era porque los servicios secretos de paquistaníes siempre le ponían sobreaviso.

La BBC difundió ayer que la cancillería paquistaní emitió una declaración donde expresa “profunda preocupación y reserva” sobre la acción unilateral de EU. A la vez, los servicios de inteligencia de Paquistán reconocieron en voz de un funcionario no identificado que el complejo de Abbottabar “no estaba en nuestro radar; es una vergüenza para el ISI. Somo buenos, pero no somos Dios”.

Ayer en California se registraron al menos dos falsas alarmas de bomba, una de ellas en San Francisco y la otra en el distrito de Los Ángeles.(El Universal)