Un disidente político cubano murió tras ser golpeado por la policía luego de una protesta, denunciaron opositores al régimen comunista de la isla. El gobierno se mantuvo en silencio y no dio ningún comunicado.

Los opositores afirmaron que el ex prisionero político Juan Wilfredo Soto García, de 46 años, fue llevado a un hospital tras ser detenido mientras manifestaba contra el gobierno el jueves, en la ciudad de Santa Clara. Soto falleció el sábado y fue sepultado ayer.

Soto era miembro de un grupo de oposición de Santa Clara y había cumplido 12 años de prisión como preso político, relató la reconocida bloguera Yoani Sánchez en Twitter. Se dijo que Soto tenía problemas cardíacos y diabetes, pero Elizardo Sánchez, de la Comisión de Derechos Humanos de Cuba, un organismo independiente, afirmó que una paliza policial provocó su muerte. “La Comisión no tiene ninguna duda en que hubo una relación de causa y efecto entre la paliza que sufrió el jueves a manos de la policía y su muerte”, dijo Sánchez a la agencia Reuters.

Por su parte, la agencia AP citó al opositor Guillermo Fariñas, quien relató desde Santa Clara que Soto había sido detenido y golpeado por agentes policiales el jueves, cuando en un parque realizaba una manifestación y gritaba consignas antigubenamentales. Los policías le propinaron, consignaron fuentes de la disidencia, una “brutal paliza” a la vista de “todo el mundo” en el momento de la detención. Los uniformados debieron llevar luego a Soto al hospital, donde falleció. Los médicos le explicaron a Fariñas que la muerte se produjo “por una pancreatitis”. “Fue un asesinato”, afirmó Fariñas.

Elizardo Sánchez exigió que se realice una investigación, y dijo que la policía se está volviendo cada vez más brutal con la disidencia. Esta misma advertencia hizo el bloguero Orlando Luis Pardo Lazo: “Comenzará a pasar cada día más. Primero como accidente, luego como costumbre”, escribió en su blog (http://orlandoluispardolazo.blogspot.com). Es que, “según se desintegra la pirámide de gobernabilidad en Cuba”, crecen el presupuesto y el personal represivos. Pardo Lazo agregó que en tanto “la ciudadanía recupera sus calles como espacio natural para manifestarse, la muerte política en Cuba volverá a ocupar ese lugar público que le fue escamoteado”.

La muerte de Soto sigue a la del disidente preso Orlando Zapata Tamayo el año pasado, luego de 85 días en huelga de hambre, episodio que desató una avalancha de críticas internacionales por la represión en Cuba.(Agencias)