El gran reto de la democracia en México es poner en práctica el concepto de “inclusión”, pues la discriminación es una acción permanente en nuestro país, consideró María de los Ángeles Llanderal Zaragoza, consejera presidenta del Instituto Electoral de Michoacán.

En el marco de la presentación del libro Iguales y diferentes: La discriminación y los retos de la democracia incluyente, desarrollada en las instalaciones de la Universidad Latina de América (UNLA), Llanderal Zaragoza abordó el tema junto al autor de la obra, Jesús Rodríguez Zepeda, María de Jesús García, magistrada del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM), y Santiago Nieto Castillo, magistrado presidente de la Sala Regional de la Quinta Circunscripción con sede en la ciudad de Toluca, Estado de México, además del rector de la citada casa de estudios, Roberto Mantilla Sahagún, quien fungió como moderador.

La consejera presidenta señaló como muy oportuna la presentación de la obra en Michoacán debido al próximo inicio del proceso electoral, la cual forma parte de los Temas Selectos de Derecho Electoral editados por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), al cual reconoció el esfuerzo por “acercar a la población al conocimiento del tema y profundizar en el estudio del mismo”.

Reconoció igualmente a la Universidad Latina de América por brindar a sus estudiantes la posibilidad de conocer y discutir, en un ambiente académico abierto, una temática de interés general y a la vez útil para una formación integral del humano y su interrelación con los demás. El autor de la obra, prosiguió en el mismo sentido, “hace un excelente tratamiento del tema que indudablemente sigue siendo de gran actualidad”.

Llanderal Zaragoza destacó que “a partir del conocimiento y el análisis de la problemática de discriminación que aqueja a la comunidad, los ciudadanos estamos en condiciones, y yo diría en el deber, de aportar y exigir grandes soluciones”.

Precisamente, abundó, que el Instituto ha adoptado para este proceso electoral un lema, que se podrá escuchar en nuestra campaña institucional que está por iniciar, en el que se hace alusión al poder de los ciudadanos y a la responsabilidad que nos corresponde para con la comunidad.

“Consideramos desde la óptica institucional que en democracia la responsabilidad es de todos, y sobre esa base, que a nosotros los ciudadanos igualmente nos corresponde aportar, decidir y exigir los grandes cambios como el que se requiere evidentemente frente a la discriminación en todas sus formas”.

Momentos como este, continuó, deben tomarse como una oportunidad para incidir en las propuestas de políticas públicas de quienes aspiran al gobierno, de ahí la importancia de este tipo de estudios.

Retomó la idea del autor en el sentido de que la democracia no se agota en la igualdad de los derechos políticos, ya que ésta debe también alcanzarse en otras formas como la económica, de oportunidades y de trato, para hacer vigente la igualdad política.

Coincidió con Rodríguez Zepeda que la superación de prácticas discriminatorias exige de manera necesaria un cambio de actitudes aprendidas, un proceso social de reeducación y deconstrucción de los prejuicios, pero, por otro lado y a más corto plazo, exige la acción del Estado con leyes y políticas públicas que equilibren las condiciones de grupos históricamente discriminados”.

Finalmente, ante los asistentes a este evento, expresó la necesidad de acciones afirmativas a favor de los grupos discriminados, como es el caso de las mujeres y de las etnias, “que exige la normativa de compensaciones temporales para superar el desequilibrio histórico en que se les ha mantenido de manera inmerecida”.