El Barcelona de Pep Guardiola ha certificado su tercera Liga consecutiva desde que el de Santpedor se hizo cargo de la primera plantilla, a falta de dos jornadas por disputarse. El empate ante el Levante fue suficiente para lograr matemáticamente el título liguero.

“Existe una tendencia natural a dejarse ir un poco tras haber ganado tantas cosas, pero estos jugadores son maravillosos y han mantenido el nivel y la intensidad otra temporada más”, afirmaba Guardiola, que ha sabido motivar a un grupo de jugadores como el del Barcelona, que ya lo ha ganado todo.

En esta Liga la principal motivación del Barcelona, aunque Guardiola no se atreverá a reconocerlo en público, ha sido ganar para cerrar la boca de Jose Mourinho. La estrategia mediática del técnico del Real Madrid para desestabilizar a su máximo rival produjo un efecto contrario.

Sin embargo, no sería justo enfocarlo todo hacia Mourinho. El Barcelona ha realizado en esta Liga partidos de una belleza excepcional de la mano de un trío de jugadores que no dejan de crecer. Iniesta, tras el gol del Mundial, ha realizado una temporada soberbia, incluso en el aspecto físico donde siempre ha tenido carencias en forma de lesiones. Xavi mejora con los años, que ya es difícil. Y Messi ha vuelto a demostrar que es el mejor jugador del mundo.

Esta campaña, con la Liga consigue el primer título, pero la cosa puede no acabar ahí ya que el 28 de mayo disputará la final de la Champions League frente al Manchester United. Una cita histórica que cerraría tres años espectaculares de Guardiola en el banquillo del Barcelona.(Agencias)