A contrapelo de lo que parece ser la actual lÃnea de varios periódicos afirmo que no, no todos somos Sicilia, ni Cherán, ni Aristegui, ni Atenco, ni todos comulgamos con el farisaico movimiento del “No mas sangre”, y mucho menos somos unos ilusos admiradores del EZLN con su payaso subcomediante Marcos ni del MesÃas de Macuspana, verdadero peligro para México. Muchos somos capaces de pensar y opinar de manera autónoma.
Defiendo el derecho para expresar mi personal opinión sobre los asuntos que afectan a México y a Michoacán. Nadie me dicta lo que escribo. Nadie me paga por decir mi verdad. Mi opinión es personal y no nace de haber escuchado en mi juventud a mediocres maestros izquierdosos, individuos de escaso entendimiento, con sólidas anteojeras ideológicas que hasta la fecha no les permiten saber por que lado sale el sol. Mis opiniones tampoco están influenciadas por los engreidos “intelectuales” de la “izquierda caviar”; esos que escriben con la izquierda pero que cobran (y muy bien) con la derecha. Tampoco me dejo influir por nuestros tóxicos medios masivos de comunicación, maestros en la manipulación y el sesgo, básicamente Televisa y Televisión Azteca, que parecen estar dedicados a tiempo completo a idiotizar a su auditorio con programas propios para débiles mentales y con noticieros llenos de un insufrible sesgo partidista. Mucho menos me dejo influir por esos medios impresos sospechosos de recibir financiamiento de dudoso origen y promotores del odio entre mexicanos; una revista semanal y un diario nacional de formato tabloide. No, mis maestros y mis fuentes son la lectura y el análisis de múltiples libros, revistas, periódicos, ensayos etc. de todas las tendencias. Obligadamente leyendo y escuchando con atención no solo a los que son mas o menos afines a mi ideologÃa, sino a todos aquellos que fundamentan, con inteligencia, las diversas maneras de enfocar los problemas de nuestra sociedad. Obvio es que para procesar correctamente toda esa información se requiere contar con determinada materia prima, esa que da natura y no Salamanca, materia prima que nos permite entender los problemas, valorarlos, elaborar juicios y obtener conclusiones.
El analista que pretenda tener un mÃnimo de credibilidad debe, forzosamente, mantener una sana distancia con la gente del poder polÃtico y económico. No es el caso de algunos “analistas” que escriben en diversos diarios michoacanos, ellos son simples empleados del poder polÃtico estatal, engranes menores de la maquinaria gubernamental, pequeña gente a sueldo del sistema, escribidores cuya alimentación, vestido y sobrevida dependen fatalmente de estar en buenas relaciones con el poderoso en turno. No es complicado imaginar el escenario; puesta en un platillo de la balanza la necesidad de comer y en el otro platillo la independencia de criterio no se necesita mucho para saber de que lado se inclinará la balanza. Los que cobran en el gobierno y escriben en periódicos funcionan como simples amanuenses, y de ellos nada útil se puede esperar. Solo basura para alimentar el ego de sus patrones.
México es un paÃs con una abrumadora cantidad de gente inculta; la gente no lee. Apenas un libro y medio por año por persona, y eso si califica como libro el directorio telefónico y el manual de instrucciones del horno de microondas. Los periódicos que más se leen son los que se especializan en noticias deportivas o chismes de la farándula, y tienen tirajes de risa. El periódico que más vende en México tira 150,000 por dia, contra 400,000 de El PaÃs de España, con la mitad de habitantes que México. Revistas serias como Nexos o Letras Libres se venden no más de unas cuantas docenas en ciudades del tamaño de Morelia o Uruapan. El nivel educativo de México y en particular el de Michoacán esta por los suelos y sin posibilidad alguna de mejorar mientras no se atrevan a tocar a doña Elba y defenestrar a los agresivos lideres del segmento “democrático”. (Zaius, Urko, “Planet of the apes” 1968)
Queda únicamente como estructura educativa para el pueblo mexicano la llamada “televisión abierta” y en menor grado la radio con sus narcocorridos y horóscopos. Laura Bozzo en Televisa, RocÃo Sánchez Azuara en TV Azteca, y para los espÃritus mas refinados Paty Chapoy, Niurka, y Chabelo, todos ellos elevados a la categorÃa de maestros eméritos para las nuevas generaciones de mexicanos. Y por si faltara algo, fútbol, fútbol mañana, tarde y noche para mantener idiotizado a medio paÃs. Esa es nuestra realidad, esos son nuestros medios, y esa es la herencia que nos dejo los 70 años de una dictadura que nos hundió en la mediocridad, nos acostumbro a la transa e institucionalizó la corrupción. Dios los tenga a fuego lento en su debida oportunidad.
Alejandro Vázquez Cárdenas

























