La OTAN destruyó hoy ocho barcos libios en ataques a tres puertos, incluido el de esta capital, después de que el Gobierno de Muamar El Gadafi valoró “ilusorias” las predicciones de Barack Obama para este paÃs.
Exoficial canadiense reconoce alto costo de agresión contra Libia
En lo que la jefatura de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) calificó de “acción decisiva”, aviones de combate bombardearon las zonas portuarias de TrÃpoli, Sirte y Al Khums con el pretexto de que se trataba de navÃos de la marina libia.
La televisión estatal de Libia señaló que las agresiones ocurrieron en la madrugada de este viernes y los barcos estaban atracados en el puerto de TrÃpoli, al tiempo que negaron hayan sido usados para atacar a civiles, como argumentó un portavoz de la alianza atlántica.
El subcomandante de la misión de la OTAN en Libia, Russell Harding, alegó que El Gadafi habÃa incrementado el uso de la fuerza naval para atacar a civiles y colocar minas de forma indiscriminada, lo que entorpecÃa las labores de entrega de ayuda humanitaria por mar.
Fuentes gubernamentales en TrÃpoli rechazaron, además, el argumento de Harding de que los ocho barcos hundidos “habÃan demostrado una clara intención de atacar a las fuerzas de la OTAN” y que eran “naves de guerra sin utilidad civil”.
La nueva ofensiva bélica, recrudecida sobre esta capital en los últimos dÃas con ataques a edificios gubernamentales y civiles, tuvo lugar después de que el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, elogió el desempeño de la coalición agresora.
Rasmussen aseguró que mantendrán las operaciones contra el paÃs norafricano “hasta derrocar a Muamar el Gadafi” y elogió que dañaron “significativamente” el poder combativo del Gobierno. “La oposición ha ganado terreno y el régimen está más aislado cada dÃa”, apuntó.
Apoyados por los bombardeos de las potencias occidentales, los rebeldes siguen combatiendo contra las fuerzas regulares en torno a las ciudades de Ajdabiya y Brega (este), asà como en la zona de las montañas de Nafousa, al suroeste de TrÃpoli.
El opositor Consejo Nacional de Transición (CNT), con sede en Benghazi, aprovechó para reclamar a las potencias mundiales más bombardeos contra El Gadafi, y más dinero, armas y asesorÃa militar para proseguir su ofensiva terrestre, hasta ahora con modestos avances.
Por su parte, el portavoz del Gobierno, Moussa Ibrahim, criticó la aseveración del presidente norteamericano Obama de que “el tiempo corre en contra de El Gadafi” y que la oposición organizó un “consejo interino legÃtimo y creÃble”, aunque no lo reconozca formalmente.
Ibrahim insistió en que Obama hizo comentarios “ilusorios” al pronosticar que “cuando El Gadafi inevitablemente se vaya o sea forzado a abandonar el poder, décadas de provocación terminarán, y podrá emprenderse la transición a una Libia democrática”.
“Él cree las mentiras que su propio gobierno y los medios difunden por el mundo. No es Obama quien decide si Muamar el Gadafi deja o no Libia. Es el pueblo libio”, sentenció el vocero.
Las autoridades libias reiteraron el rechazo a la injerencia de Occidente en su paÃs, amparada en una resolución de la ONU que autorizó imponer una zona de exclusión aérea, y denunciaron un elevado número de vÃctimas y de desplazados, estos últimos estimados en más de 750 mil.(Agencias, PL)
























