Ninguno evade la responsabilidad de confirmarse como la mejor selección en Concacaf. Se trata de una promesa colectiva, marcada por el orgullo.

Conscientes de las falencias que acusaron contra Ecuador, jugadores y cuerpo técnico del Tricolor solicitan paciencia en los ensayos, a cambio de mostrar su mejor versión durante la Copa de Oro.

Será el primer certamen oficial en la era que encabeza José Manuel de la Torre, por lo que prácticamente no habrá margen de error. Todos lo saben y asumen el reto de dar la vuelta olímpica en el Rose Bowl de Pasadena, el próximo sábado 25 de junio.

“Estamos preparándonos. En Copa de Oro va a ser diferente, la mentalidad también será otra y ahí daremos la vida”, sentencia el capitán Rafael Márquez. “Todavía nos queda un partido amistoso [ante Nueva Zelanda], en el que debemos tratar de entender las cosas que quiere el director técnico y esperemos hacer un gran papel con el grupo que tenemos”.

Clasificar a la Copa Confederaciones Brasil 2013 es un aliciente extra para el grupo. Hace cuatro años, los entonces dirigidos por Hugo Sánchez cayeron en el duelo por la corona del área futbolística frente a Estados Unidos (1-2), lo que les privó de competir en la antesala del Mundial sudafricano.

“Las cosas se van a dar bien en la Copa de Oro”, pronostica plenamente convencido Guillermo Ochoa. “El equipo tiene mucha confianza, está motivado, porque se va a hacer una extraordinaria competencia y hay que ir partido tras partido. [Nos sentimos] tranquilos, porque el conjunto está muy bien trabajado”.

El proceso para la puesta a punto del bólido tricolor deberá concluir pasado mañana contra los All Whites, cuya potencia física y buen juego aéreo son similares a los practicados por el acérrimo rival del equipo mexicano, el protagonista de sus más horrorosas pesadillas.

“Estamos visualizando lo que nos puede pasar en Copa Oro”, comparte El Chepo. “Tener pruebas así son buenas para nosotros y por supuesto que trabajamos en función de eso, para que el jugador esté preparado para cualquier circunstancia que se nos pueda presentar en ese torneo”.

Lo que no significa que abandonarán el sello que el estratega nacional ya les ha impregnado, en el que se ha insistido en cada una de las prácticas realizadas. Pese a que los dos más recientes juegos de la Selección Nacional concluyeron igualados a un tanto (Venezuela y Ecuador), los futbolistas creen que la doctrina impartida por José Manuel de la Torre es la que abrirá las puertas de la gloria para el equipo nacional.

“Con el trato de la pelota, no desesperarnos, darle vuelta… Nosotros debemos seguir por ese camino y seguramente nos irá bien en la Copa de Oro, de eso estamos convencidos”, manifiesta Efraín Juárez, quien es respaldado por Antonio Naelson Sinha: “[El equipo] va bien, conforme a lo que el entrenador está pidiendo, que es tener buena posesión del balón, jugadas por fuera. Lo único que nos falta es tratar de ser más contundentes, pero ya estamos trabajando en ello”.

Y los ajustes los prometen realizar durante esta semana para enseñar considerables avances el siguiente domingo, cuando verdaderamente inicie el juicio a la Selección Nacional.(El Universal)