.

El PRD ha sido el primer partido en registrar a sus precandidatos al Gobierno del Estado; todos ellos han sido y son militantes serios, que cuentan con una basta carrera mismos que, hasta el momento de escribir estos comentarios, internamente han dialogado en forma constante y suscrito un compromiso verbal de respetó mutuo que les permita lograr un proceso electoral interno de alta calidad que deje, a los que no lleguen a la final, satisfechos de su empeño y se pueda apoyar al afortunado triunfador.

La conducta que han seguido es y será sustancialmente importante para ganar las elecciones constitucionales a efectuarse en el mes de Noviembre del presente año y continuar así la larga lista de triunfos tenidos durante la corta historia del PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRATICA en esta entidad federativa. Tomando en consideración lo anterior y en virtud de que Michoacán es el bastión del perredismo, es también fundamental la actitud que tomemos los militantes y simpatizantes en este proceso electoral y nos sumemos todos a quien representará en la contienda electoral que se avecina.

No sobra indicar que habrá renovación del Poder Legislativo y de ayuntamientos y muy importante sin duda alguna, será la lucha en todos los distritos electorales y en las presidencias municipales. Es claro que Morelia es la corona de Michoacán y de singular importancia será la formula de regidores y Presidente Municipal que elijamos, pues este municipio sólo se ha ganado en el trienio de 1990 – 1992, primera capital de un Estado en ganar el partido fundado por el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. Esta contienda se vuelve pues, prioritaria, para asegurar un triunfo desahogado en el resto de Michoacán.

 

Los cuatro distritos electorales estatales y los dos federales en que está dividido el municipio, se han ganado y perdido, y en los últimos años, por la desorganización y las pugnas internas, se ha visto considerablemente disminuido. Hoy no tenemos representación electoral alguna debida principalmente a nuestra desorganización y en lo particular privativa del comité municipal. Afortunadamente éste se ha reconstruido y hoy, para satisfacción de militantes y simpatizantes, esta dinamizando sus operaciones y reorganizando a sus bases. ¡Ha cambiado para bien en pocos meses! Hay unidad y emotividad y el convencimiento de que tenemos que conquistar la Capital del Estado. Además, la historia de derrotas en las últimas elecciones, tanto federales como estatales, obliga al perredismo michoacano a mantener la estafeta y seguir siendo para el resto de la República ejemplo de mayor integridad y responsabilidad.

Esta unidad que se ve y se siente, nos puede dar la oportunidad de seguir avanzando y demos-trar que con candidatos propios, tomando como premisas la unidad, la humildad, la necesidad de participar activamente en busca del cambio de este sistema de gobierno humillante, empobrecedor y desnacionalizado, nos conducir con certeza a un candidato propio, de origen, de buena cepa, que como los buenos vinos, nos sintamos satisfecho del mismo. Hay varios aspirantes que pueden gobernar Morelia, por segunda ocasión, y satisfacer los anhelos de los capitalinos.

La falta de confianza de los líderes perredistas en nuestras filas los ha conducido a buscar en las filas de otros partidos a sus candidatos. Morelia no ha sido la excepción y con todos los que así han sido impulsados solo se ha tenido sistemáticamente la derrota. A nivel nacional, son muchos los candidatos prestados que han representado al PRD; éstos han deambulado por el PRI, pasa-do por el PAN y luego virado hacía nuestro partido buscando encontrar sus ambiciones personales; los ha habido que como chapulines (con todo respeto para los “chapulines”) siguen saltando y vuelto por su camino. Esta experiencia nos obliga a participar en Morelia con candida-tos, reitero de buena cepa, con la certeza de que no nos van a defraudar, ¡Por eso tienen que ser de origen¡

Se ha venido trabajando para que lo anterior se de; las condiciones actuales lo permiten; los pe-rredistas y la sociedad que una vez nos hizo el favor de catar, probar, examinar nuestro viñedo, están hastiados de las malas uvas cosechadas. Hace algunos años la sociedad mexicana tomó la determinación de reprobar al PRI, pero dos veces nos robaron las elecciones con resultados que nos ha mantenido en un estado de conciencia tal que no olvidamos la serie de torpezas come-tidas por los gobiernos que han asaltado la República.