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El consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Leonardo Valdés, admitió que en los comicios federales del 2006 no se logró diseñar una estrategia que tuviera mejores resultados para promover el voto de los mexicanos en el extranjero, por lo que dicho ejercicio alcanzó un costo de 270 millones de pesos.

Entrevistado luego de la presentación del libro Los superhéroes no existen, los migrantes mexicanos ante las primeras elecciones en el exterior, destacó que para las elecciones presidenciales del 2012, el organismo electoral tiene previsto gastar una tercera parte de esos recursos.

“Uno de los problemas graves que tuvo la primera experiencia en 2006 fue sus costos fueron significativamente elevados, y quizá por eso la furia de quienes se enojaron cuando la evaluación fue muy rigurosa sobre la primera experiencia porque, efectivamente, fueron pocos los votantes y muchos los recursos que se aplicaron.

Hoy, por la planeación estratégica que estamos desarrollando podemos garantizar que este será un proyecto que reduciremos significativamente los recursos públicos que se aplicaran para la obtención de un mayor número de votantes”, apuntó.

Aseguró que en los comicios federales del año próximo, representará la segunda experiencia del IFE para que los connacionales que radican en unos 75 países puedan emitir su voto con una reducción en el costo de unos 100 millones de pesos respecto a lo que se gastó en el 2006.

“Para 2006 se invirtieron 270 millones de pesos en el programa. Hoy hemos solicitado solamente 95 millones de pesos para este ejercicio presupuestal, que representan sólo el 35% de lo que se utilizó hace seis años, y estamos evaluando que para el próximo año estaremos solicitando unos 70 o 75 millones de pesos, con lo que seguramente estaremos 100 millones de pesos por abajo de lo que se ocupó en el proceso del 2005-2006”, expresó.

Valdés dijo que el ahorro provendrá sustancialmente de que se buscarán esquemas alternativos de promoción del voto entre organizaciones de ciudadanos para que “corran la voz entre familiares y amigos” y no se gastará en medios electrónicos.

“Estamos haciendo una estrategia de difusión aquí en el territorio nacional, para que los familiares de los migrantes desde acá informen de la existencia del derecho a votar y de los trámites a realizar, por lo que tenemos una transformación radical de la estrategia de difusión que en el 2006, fue la más costosa del programa que se aplicó.

“Así sucede en las instituciones, siempre se puede mejorar lo que se ha realizado en el pasado”, abundó el consejero presidente.

Comentó que uno de los retos fundamentales del organismo es elevar sustancialmente la participación ciudadana, para lo cual se tendrá como una ventaja importante que se ha iniciado la estrategia con mayor anticipación.

El consejero Benito Nacif añadió que el primer ejercicio de 2006, dejó experiencias que deben ser superadas, “como la complejidad de los trámites de inscripción al registro especial de votantes, anular al ciudadano el costo del sufragio y apoyarse en los promotores del voto que se encuentran en las organizaciones de residentes fuera de México”.