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¿Estás seguro que eso que untas en tu pan es miel? Es posible que ese líquido espeso y ámbar que tienes en la alacena no sea más que jarabe de maíz mezclado con otros edulcorantes.

La miel auténtica, se lee en la Norma Mexicana correspondiente, es “la sustancia dulce natural producida por las abejas a partir del néctar de las flores o de secreciones o de otras partes vivas de la planta, que las abejas recogen, transforman y combinan con sustancias específicas propias y almacenan en paneles; de los cuales se extrae el producto sin ninguna adición”.

Es decir, una buena miel es el resultado del trabajo de las abejas para producirla y la intervención del hombre para extraerla de la colmena, depurarla y ponerla a disposición de los consumidores.

En este sentido, el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), analizó 26 presentaciones en 2 mil 615 pruebas de miel de abeja y tres jarabes, cuyo etiquetado induce a pensar que es miel.

En el estudio de calidad se buscó si había adulteración, madurez, deterioro y limpieza, obteniendo como resultado que hay algunas marcas que dicen ser miel, pero no lo son. Hay marcas de miel que, debemos decirlo así, te quieren pintar la cara. El caso más escandaloso es el de Doña Pris (miel de Atoyac) que resultó tener 100 por ciento de adulteración y que, para rematar, seis de sus muestras no cumplieron con el contenido neto declarado, otras marcas fueron: Queen Bee Escosa, Heinz, Del Árbol Metepec y Abel ha.

De la misma manera, es importante leer bien la etiqueta, pues algunas marcas de jarabes ponen es sus etiquetas las palabras “Jarabe de” en letras muy pequeñas para que creas que en realidad de se trata de miel de verdad, aunque se trate de un producto que no tiene las características necesarias para poder llamarse miel, como: Ke! Precio, Gota del Campo y Pammy.

Ahora bien, aunque todas las marcas que sí son 100 por ciento miel, obtuvieron evaluaciones muy favorables, algunas de ellas presentan detalles adversos como el caso de Carlota y Nutrisa, las cuales excedieron el valor especificado por norma en acidez, además de que la última tuvo una falla en su información comercial al no reportar el país de origen.

Por su parte, Aires de Campo, presenta indicadores de deterioro, sus contenidos de levaduras excedieron lo establecido por la norma, lo que puede ocasionar que el producto fermente.

Algunas otras marcas que no cumplieron con el contenido neto son: Avida y VitaReal.

Es así, que Profeco te da algunas recomendaciones que no empalagan:

1.    Toma en cuenta que los componentes de la miel son azúcares simples y hace que la miel sea una fuente de energía rápida.
2.    Las personas con diabetes no deben consumir miel debido a que está compuesta por un 80 por ciento de azúcares.
3.    La miel puede contener polen que, en personas susceptibles, puede causar reacciones alérgicas.
4.    Conserva la miel en un recipiente cerrado y en un lugar fresco para evitar que absorba humedad.
5.    La cristalización no es un indicador de adulteración o de miel echada a perder, más bien es un proceso natural y característico de la miel de abeja.
Para mayores informes, puedes adquirir la Revista del Consumidor, en puestos de periódicos cerrados o bien puedes llamar al Teléfono del Consumidor: 01 800 468 87 22. Y si tienes dudas y comentarios sobre este estudio de calidad o sugerencia de nuevos estudios, puede escribir a: [email protected].