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Morelia, Michoacán.- El presidente del Colegio de Economistas, Heliodoro Gil Corona, aseguró que el 60 por ciento de la población económicamente activa percibe de uno a tres salarios mínimos, lo que genera un poder adquisitivo limitado en la entidad con un promedio de sueldos de 5 mil pesos en la entidad. De la misma manera afirmó que la inflación este año será mayor disminuyendo la capacidad adquisitiva de los michoacanos.

“El poder de compras lo determinas al observar la capacidad real que tiene el salario, es decir, después de que recibe el ingreso de la nómina le quitas el valor de la inflación y tienes el ingreso real, que no es más que la capacidad de compra o adquisitiva del trabajador”.

El especialista dijo que es verdad que en el corto plazo y como lo dijo el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, en el periodo panista ha habido una recuperación del salario del 3.7 por ciento, sin embargo esta cifra positiva se desvanecerá en este 2011 complicando la economía de las familias del país y el Estado.

“Si es verdad que en el periodo panista del 31 de diciembre de 2001 al 31 de diciembre de 2010 hay una recuperación en el país del 3.7 por ciento, es decir que existen las mismas condiciones salariales ya en la actualización del salario mínimo de la zona C a la que pertenece Michoacán, ubicándose en los 56.70 pesos”.

Heliodoro Gil manifestó que el verdadero tema es que el salario mínimo sólo es un referente de pago, una determinación de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, la cual está fuera de contexto, sobre todo porque el salario mínimo está siendo deliberadamente contenido para convertirse en una mano de obra barata y atractiva para capitales de orden extranjero.

“La mano de obra barata, aunado a la gran cantidad de materias primas, debería ser atractiva para estas inversiones, pero hay dos factores que no permiten esta situación, como es el éxodo permanente de mano de obra hacia las ciudades o al exterior, principalmente a Estados Unidos; y, por otro lado, el fenómeno de la inseguridad que esta cada vez es más fuerte”.

Gil Corona dijo que el tema de la recuperación de los salarios es importante porque finalmente es una forma de ir mejorando el estilo de vida, pero esta recuperación del 3.7 por ciento para nada resuelve el problema del poder adquisitivo de los michoacanos.

“En el caso de la entidad estamos hablando que un trabajador que percibe el salario mínimo está ganando mil 700 pesos, aproximadamente, de los cuales la mitad se le va en el pago de vivienda, otro tanto en transporte, servicios y alimentación, con lo que tenemos un salario en lo fundamental totalmente borrado”.

El economista mencionó que de esta manera el salario de los trabajadores michoacanos no alcanza para actividades de recreación, para generar un patrimonio o para mejores opciones educativas para sus hijos, por lo que es gente que está condena tarde o temprano a irse al segmento de la pobreza o pobreza extrema.

“Esa baja adquisición económica ocasiona una masa de trabajadores propensa a irse al cinturón de la marginación, y todavía más, que se vaya a la condición de pobreza extrema, es decir que no tengan los ingresos para cubrir todas sus necesidades básicas, ese es el drama de la situación laboral”.

Señaló que otro indicador preocupante es que del millón y medio de población ocupada, una gran parte se ubica en el subempleo y otra en la informalidad, incluso esta última representa un 30 por ciento de la población ocupada, es decir 450 mil michoacanos se encuentran en esa situación.

“Este 2011 es un año inflacionario, es probable que se pierda el poder adquisitivo, incluso esa cifra positiva que decía el secretario de Hacienda seguro no se mantendrá, entonces estamos en un año pésimo en el que no habrá recuperación del empleo por la desaceleración económica, la segunda consecuencia es la pérdida del poder adquisitivo”.

El catedrático de la Facultad de Economía refirió que para este año Michoacán requiere 60 mil empleos, pero sólo se lograrán 12 mil, es decir apenas una quinta parte; a nivel nacional, por la desaceleración, sólo se conseguirán 650 mil empleos.

“Entonces lo que observamos es un deterioro del salario generalizado, las expectativas de mejora económica son inciertas, nos tienen programados varios incrementos a los combustibles que derivan en alza de precios, también por el proceso electoral -que es una situación coyuntural- hay una desatención de las instancias de gobierno”.

Heliodoro Gil advirtió que tampoco existe certidumbre en la mejoría de la economía norteamericana, donde se han agotado los estímulos que estaba dando el gobierno de ese país, lo que trae como riesgo una nueva desaceleración de ese mercado.

Gil Corona manifestó que ante este desvanecimiento del poder adquisitivo, los gobiernos lo único que pueden hacer es brindar apoyos complementarios, pero hasta el momento han carecido de imaginación para retomar con agresividad los programas de lucha contra la carestía, una política que ya se abandonó