La Ley de Fiscalización del estado, es un logro importante de esta legislatura; proporciona al órgano fiscalizador “dientes y las herramientas necesarias para que logre autonomía”.

La autonomía es completa y no limitada y dará mayor certeza a la ciudadanía de que habrá mayor transparencia, prontitud y eficiencia en el quehacer que desempeña la Auditoria Superior de Michoacán.

La fiscalización sobre el uso adecuado de los recursos públicos, es una obligación del órgano fiscalizador que tiene una tarea conjunta con la Comisión Inspectora de la ASM y que la iniciativa de Ley presentada, representa la conclusión de una parte del trabajo realizado por ambas partes.

Toda instancia o institución que maneja recursos del eraría público, debe ser fiscalizada y la ASM para realizar este trabajo, debe sustentarse en una Ley para acreditarlo y es así como se le está dotando de “garras y dientes” para su realización.

Es un buen paso, es un buen trabajo el que han realizado el equipo de ASM y el congreso a través de la Comisión parlamentaria para tal efecto y se ha dado un paso importante a una cultura de fiscalización y rendición de cuentas.

Hago un público reconocimiento a la Doctora Aimée Figueroa Nery Catedrática de la Universidad de Guadalajara y al Doctor Cesar Astudillo Reyes, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México por sus exposiciones.