La pregunta se dirige a nuestro Jefe de Estado y a su delfÃn de la SecretarÃa de Hacienda: ¿Cómo explican que el crecimiento económico no se ha reflejado en el nivel de vida de la población? Entonces una respuesta improvisada serÃa, sà se refleja por el llamado efecto “cascada†donde el mismo se distribuye en distintos tiempos a la masa social.
Las estadÃsticas tradicionales, de las cuales podemos vanagloriarnos los mexicanos y nuestros gobernantes nos dicen lo siguiente: Con un millón novecientos kilómetros cuadrados de área total, nuestro paÃs ocupa el lugar número quince de los paÃses más grandes del mundo. Y es el tercer paÃs más grande de Latinoamérica, siguiendo a Brasil y Argentina. Su ubicación geográfica es estratégica ya que sólo comparte fronteras con tres paÃses. Uno de ellos el más poderoso del mundo. Además de que tiene salida por los dos océanos económicamente más dinámicos: el PacÃfico y el Atlántico.
En cuanto a su población México se ubica en el lugar número once, con un crecimiento poblacional estable de 1.1%, y es el segundo paÃs más poblado en la región latinoamericana después de Brasil. Tiene una esperanza de vida al nacer de 76.4 años, muy por encima de la media mundial (67 años), pero por debajo de los paÃses desarrollados. Para el año 2010 era el décimo primer paÃs más rico del mundo y el de crecimiento de la economÃa fue de 5.5% (CIA).
En términos prácticos, México es un paÃs equilibrado, una de las naciones más grandes; más ricas, con una población con crecimiento estable, sin embargo con un ingreso per capita mediano y con un crecimiento económico que desestima la posibilidad de alcanzar un desarrollo al corto y mediano plazo.
Estos datos nos han servido para dimensionar a México en el mundo, nos hablan del potencial que tiene nuestro paÃs y del lugar que debe ocupar en la arena internacional. Sin embargo, las estadÃsticas especializadas en bienestar a nivel de la población nos muestran un enfoque distinto, porque al final de cuentas lo que nos importa más a los ciudadanos no es que la economÃa crezca, sino que aumente nuestro nivel de bienestar reflejado en distintas variables socioeconómicas.
En este tenor la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha generado una nueva forma de medir el bienestar de las sociedades de sus paÃses miembros, una base de datos denominada “Tu Ãndice de vida mejor†(Your better life index) el cual permite a los usuarios comparar el nivel de bienestar de la población de cualquiera de los 34 miembros de la Organización en 11 temas distintos como ingreso, educación, medio ambiente, gobernanza, salud, seguridad, etc.
Este nuevo sistema de indicadores es una excelente herramienta para ampliar nuestra perspectiva respecto a los parámetros de desarrollo para nuestro paÃs, ante las limitantes de medirlo con respecto al ingreso per capita, que tiene la desventaja de no observar la distribución del ingreso, generando una estadÃstica engañosa cuando se presenta un crecimiento económico sin sustento distributivo.
De acuerdo con este indicador México es un paÃs que trabaja mucho y gana poco, pues un trabajador mexicano labora 1,857 horas al año, por encima del promedio de la OCDE, pero tiene ingresos mucho menores a la media de los miembros.
En la mayorÃa de los ámbitos estamos por debajo del promedio de la OCDE: ingreso, nivel educativo, esperanza de vida, participación electoral, vivienda, sentido de comunidad, seguridad, salud y gobernanza.
Sólo obtuvimos calificaciones “moderadas†en los rubros de trabajo, medio ambiente y satisfacción de vida. Compartimos junto con TurquÃa y Chile los últimos sitios de los Ãndices.
Vale destacar que el único miembro de la OCDE que obtuvo resultados mayores a cinco puntos en todos los ámbitos fue EE.UU., ya que sólo 2 paÃses pasaron la prueba de fuego del ingreso. En primer lugar Luxemburgo con 10 puntos y en segundo estuvo EE.UU. con 6.5, sin embargo el pequeño, pero millonario paÃs de Europa reprobó en la asignatura de gobernanza (2.9).
La lección es más que clara: El desarrollo no puede medirse por los Ãndices de crecimiento de la economÃa o con el grueso de la mano de obra de un paÃs, sino que la medición está orientada al derrame que tenga la economÃa sobre los niveles de vida de la población, donde se incluyen las variables de educación, servicios domésticos, servicios médicos, grado de marginación, etc.
Estos indicadores nos dicen algo que va más allá de las estadÃsticas tradicionales: por más que tengamos un magno territorio, una gran economÃa con buen crecimiento, una población suficiente y joven, estas cualidades mientras no se reflejen en el nivel de bienestar del ciudadano ordinario, de nada servirán, quizá pueden ser un referente del poder del Estado en su conjunto o de las cuantiosas sumas financieras que administra el gobierno, pero no son un aval de desarrollo.
Universidad del Mar (UMAR) Campus Huatulco, Oaxaca. Licenciatura en Relaciones Internacionales. Santa MarÃa Huatulco, Oaxaca. Periodo: 2003-2008. Titular de la columna de opinión Reflector Mundial publicada de forma cotidiana en distintos periódicos y medios de información en México en los Estados de Oaxaca, Puebla, Guerrero, Yucatán, Nuevo León y Veracruz. En el extranjero en Quetzaltenango Guatemala, Tegucigalpa Honduras, Managua Nicaragua, Santa Martha Colombia, Puno Perú, La Florida Uruguay y San Antonio, Región V Chile. 2010-2011. Presidente de la Asociación Civil Metas Globales en Movimiento, organización que tiene por objeto crear un grupo de información, análisis, propuesta y acción encaminado a incidir y buscar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, compromisos globales que pretenden mejorar las condiciones de vida de la comunidad. 2010. [email protected] / [email protected]

























