Jaime Hinojosa

En Michoacán y en el país, se requiere fomentar una nueva cultura del agua para asegurar su uso eficiente y ahorro; incrementar racionalmente el servicio de agua potable para los distintos usos, a fin de contribuir al bienestar de la población, además de que se necesita una legislación actualizada en la materia, a fin de que se establezcan mayores atribuciones al estado y municipios, consideró el diputado Jaime Hinojosa Campa.

El diputado integrante de las comisiones de Desarrollo Social y Desarrollo Rural en la LXXI Legislatura, expresó “el agua, visto como un componente fundamental de la economía, la protección del ambiente y el desarrollo social, es el propósito social de gestión que el gobierno debe garantizar para el abastecimiento de este vital líquido a la población en general y así proporcionar los servicios de saneamiento de aguas residuales”.

Al respecto, dio a conocer que las condiciones actuales del agua en el municipio de Morelia, que forma parte del sistema hidráulico de la subcuenca Pátzcuaro-Cuitzeo, cuenta con una disponibilidad de recursos hídricos del orden de 755 millones de metros cúbicos, constituidos por un 68 por ciento de recursos superficiales (512 millones de metros cúbicos) y el 32 por ciento (243 millones de metros cúbicos) de recursos subterráneos.

En ese sentido, datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) señalan que la disponibilidad de este elemento, de acuerdo a la Región Hidrológica a la que pertenece Michoacán, es de mil 900 metros cúbicos anuales por habitante por año.

Por ello, “la tendencia nacional en la disponibilidad del recurso ha variado drásticamente con el tiempo, pues para el 2025, tan sólo en Morelia, será baja”, señaló el diputado Hinojosa Campa, quien dijo que el gobierno tiene que trabajar en la gestión del agua.

“Expresó que su principal objetivo es diseñar acciones públicas y privadas que permitan disponer del recurso hídrico en cantidad suficiente y calidad adecuada para equilibrar su uso entre las actividades productivas y el consumo humano en la sociedad, salvaguardando a la vez los servicios de soporte vital de los ecosistemas”.

“De esta manera en su dimensión social, la gestión del agua busca garantizar que este recurso natural esté disponible en cantidad y calidad para mantener la higiene y la salud de las personas, con la premisa de que constituye el elemento principal que preserva la vida humana”, enfatizó Jaime Hinojosa Campa.

Mencionó que los datos del Censo de Población y Vivienda de 2010, muestran que la cobertura de agua potable en las viviendas del país alcanzó el nivel de 91.5 por ciento. Sin embargo, persiste la brecha entre los municipios de mayor y menor Índice de Desarrollo Humano (IDH).

Sin embargo, declaró que a esto se suma, las alteraciones del medio ambiente, económicas y sociales que conllevan a la necesidad de plantear una nueva relación entre la gestión del agua y el desarrollo social, donde se incluyan temas relacionados con los desastres naturales causados por eventos hidrometeorológicos extremos que derivan en pérdidas materiales en la mayoría de las ocasiones, reduciendo los bienes económicos de las personas e impactando sus capacidades sociales.