El dÃa de hoy, del padre para conforme a las festividades mercadotécnicas, sostuve una conversación con mi conciencia después de atravesar por una semana complicada tanto en el ámbito personal como en el profesional. Tuve la necesidad de replantearme esto de la forma de abordar las formalidades, de cómo no sentir caer en actitudes ofensivas y comportarme lo más “polÃticamente correcto†posible.
Esto me generó disertaciones más profundas de las que esperaba, ya que cuando tienes la obligación de cumplir con actividades que de por si son polÃticamente poco ortodoxas y confrontar consecuencias más bien hipocritonas, lo polÃticamente correcto es más difÃcil de encontrar que como suena.
Hasta hace muy, muy poco, es decir, hasta anoche, yo defendÃa que lo correcto debÃa entenderse como la congruencia entre el pensar y el sentir de las acciones individuales de cada uno de nosotros, o como dirÃa el buen Cuco Sánchez… no somos monedita de oro pa caerle bien a todos… Sin embargo, al tratarse de acciones que trascienden mi esfera personal y que incluso inciden en los seres queridos cercanos, o peor aún, cuando se trata de decisiones polÃticas que abordan grupos sociales especÃficos, es bastante complicado no vulnerar los afectos, apreciaciones, e incluso causar rechazo en los receptores, cuantimás si estoy en plena cuasi precampaña polÃtica…
A estas alturas del partido, estas del pre destape casi destape y apostemos por quienes se destapen, empiezan a surgir noticias acerca de quiénes suspiran figurar entre las opciones electoreras del próximo año, y entonces empiezan a aparecer notas periodÃsticas de aquellos que, aún sin destaparse motu propio o los que de plano si, ya opinan, comentan, recaban firmas, empiezan a juntar gente que los apoya e inician con una especie de precampaña aún no permitida por la ley pero si tendiente a que al menos el electorado hable de nosotros, como quiera que sea, pero que hable.
En esta ocasión me referiré exclusivamente a dos aspirantes que de verlos comer juntos se me antoja todo, menos acompañarlos… Me pregunto de qué platicarán Cordero y Lozano cuando se sientan a comer juntos y se toman la foto… Será algo asà como la próxima semana yo comentaré lo de los seis mil pesos Javier, pero tú también sácate una puntada onda “yo soy el mero meroâ€, o el gran tacto polÃtico de “imposible rescatar a los mineros†hasta el “seré presidente  Y entonces me remito al meollo del artÃculo… ¿Esto tendrá asomo a lo polÃticamente correcto?
Antonio Jesús Serrano Castro, en su artÃculo “Lo polÃticamente Correctoâ€1 inicia parafraseando a Aristóteles, con la cita “El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice†y a lo largo de este artÃculo refiere la importancia de filtrar lo que se piensa, a reflexionar, a no ofender, a efecto de no aventar frases espontáneas que atenten contra el razonamiento, los sentimientos y el sentido común de los electores. Ahora bien, si la estrategia es esa… creo que es necesario que los precandidatos referidos tomen un curso (diplomado, seminario o virtual) acerca del análisis polÃtico estratégico, sobre todo lo referente a la comunicación polÃtica, porque asà como los veo… me suena en el mejor de los casos a inocencia, en el peor a manipulación, en el otro, es decir en el peor, creo que piensan que el común de la ciudadanÃa no merece ni tacto, ni congruencia, ni asomo de inteligencia polÃtica, por tratarse en reiteradas ocasiones de comentarios que francamente atentan contra el sentido común. DirÃa el Maestro Piyush… ya mejor no digo nada…
Licenciada en Derecho por la UNAM y tiene una MaestrÃa en Administración Pública por la Universidad Autónoma de Chiapas. Ha trabajado en diversas instancias gubernamentales y ha sido docente de universidades privadas. Twitter: @almasoberano

























