El líder del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, respondió a la invitación que le hizo el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, para conocer de cerca la realidad que vive el estado.
“He recorrido toda la República y conozco la realidad de la República, y por eso mantengo mis ideas…-¿No le aceptaría la invitación entonces; eso ya sería una confrontación, o cómo se puede ver?… – Es una pregunta que confronta, pero lo mío es fijar una posición. En esto no hay -dije- enfrentamiento, lo que hay son posiciones distintas, y dialogaré con todos aquellos que piensen igual que yo, y más con quienes piensan distinto, de tal suerte que esteré muy atento a poderlo hacer con quien así lo desee”.
Beltrones refrendó su oposición a que se avale a las guardias comunitarias ante la ineficacia de garantizar seguridad a los ciudadanos.
“Si lo que hoy hemos establecido como criterios fundamentales, de obligaciones y facultades del Estado mexicano no sirve, replanteemos la función del Estado y la función de los gobernantes, quienes deben apoyar al Estado mexicano, pero, de ninguna manera, atendamos este fenómeno -que obviamente a todos nos preocupa-, con ocurrencias”, recalcó.
En los dimes y diretes, el PAN se subió al ring y fue directo contra los gobernadores que han tolerado los grupos comunitarios.
“Pues los que no estén en la disposición de cumplir con la ley y de imponer el Estado de Derecho pues creo tendrían que hacer una valoración personal y decir no puedo y renuncio”, comentó el coordinador de los diputados del PAN, Luis Alberto Villarreal.
En el PRD prefirieron poner distancia de por medio.
“De este diferendo entre Beltrones y el gobernador de Guerrero, solamente diría que a nadie convienen las confrontaciones o descalificaciones y que ojalá se serenen los ánimos y que en lugar de estas escaramuzas verbales veamos cómo resolvemos los temas del país y de los estados de la República”, dijo el coordinador de los diputados del PRD, Silvano Aureoles.
Los líderes parlamentarios del PRI, PAN y PRD coinciden en que al tolerar las policías comunitarias se corre el riesgo de generar grupos paramilitares como sucedió en Colombia.
























