Sin 'El Chango' Méndez, los Caballeros Templarios reemplazan a La Familia

Las alianzas con cárteles de la droga y grupos criminales, permitieron a la organización conocida como La Familia posicionarse durante casi cinco años como uno de los grupos más peligrosos en Michoacán, según una nota de El Universal.

Aunque en su surgimiento, anunciado en 2005 mediante un desplegado en periódicos, apareció como un grupo sólido y con arraigo, desde el inicio de este año y tras la muerte de su presunto líder, Nazario Moreno, a quien las autoridades identifican también como El Chayo, el grupo cayó en una espiral de fragmentación y confusión que llevó al enfrentamiento interno.

Reportes de inteligencia de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Policía Federal (PF) señalan que, al igual que otros grupos delictivos, en los últimos tres años La Familia se vio mermado o debilitado ante la detención o muerte de sus líderes, como consecuencia del combate emprendido en su contra por el gobierno federal. El resultado de la acción gubernamental derivó, según esos análisis, en conflictos internos y el surgimiento de nuevas células y líderes con operación y ambiciones contrapuestas al grupo.

Casi siempre esas diferencias en el interior de las organizaciones criminales se han dirimido de forma cruenta. En el caso de La Familia, la falta de un liderazgo basado en la violencia, como el que en su tiempo ejerció Nazario Moreno, causó desde inicios de este año que la cúpula de ese grupo delictivo se encontrara confundida. Sobre la captura de Jesús Méndez, a quien las autoridades ubican también como El Chango Méndez, los informes de inteligencia indican que las diferentes facciones del cártel mantenían en las últimas semanas una estrategia de denuncia entre sí.

Si en sus primeros años, bajo las órdenes de Moreno González y de Méndez Vargas, esa organización pudo expandirse en toda la entidad, como parte de la unión que se logró con el cártel del Golfo-Zetas para expulsar al cartel de Los Valencia de Michoacán, al final ésta se rompió. La información de la PF da cuenta que la alianza de La Familia con Los Zetas duró hasta el 2005.

Las diferencias entre las facciones de La Familia eran tales que en varios municipios de la entidad comenzó a repartirse un presunto manual de Los Caballeros Templarios.