A los militantes y simpatizantes del PRD y a la ciudadanÃa de Michoacán en general:
Nuestro movimiento determinó participar en el proceso interno del PRD para seleccionar candidato a gobernador del estado por tratarse de una oportunidad para profundizar desde el Poder Ejecutivo las polÃticas públicas de izquierda que den certidumbre a los michoacanos y que generen mejores condiciones para el desarrollo económico, educativo, polÃtico y social que nuestra entidad necesita.
Desde el inicio del proceso hasta esta etapa final nos hemos conducido con toda responsabilidad y respeto a las normas y reglas que la convocatoria fijó, respetando en todo momento los tiempos, topes de campaña y demás disposiciones normativas establecidas por el partido y, sobre todo, actuamos en congruencia con nuestros principios y valores de fraternidad, igualdad, legalidad, transparencia, ética y honestidad, entre muchos otros.
Sin embargo, hoy vemos con gran preocupación, que en el PRD se pudieran estar manifestando las mismas inercias del antiguo régimen que como izquierda hemos combatido. Nos inquieta que el dinero, la dádiva y la coacción se antepongan a la propuesta y al proyecto de reconstrucción de la democracia y la dinámica social.
A pesar de las dificultades que ha generado el resultado de la pasada contienda electoral interna continuaremos siendo respetuosos y responsables para con la ciudadanÃa y nuestra militancia, en cada paso y decisión que tomemos. En estos momentos nos encontramos evaluando lo acontecido durante todas las etapas del proceso interno del PRD, y de igual manera valoraremos después de la publicación de los resultados oficiales de la contienda interna, presentar o no los correspondientes recursos legales a que haya lugar. Sin embargo, por el bien del partido y en general del sistema democrático, exigimos que los órganos de fiscalización del PRD estatal revisen cuidadosamente la actuación de todos y cada uno de quienes participamos en el proceso de selección a candidato a gobernador, ya que sólo asà podremos dar certidumbre a nuestra militancia y a la sociedad en general.
El PRD y la izquierda en la entidad, debe seguir luchando por la solidaridad, la justicia social, la inclusión democrática y la libertad de pensamiento de los michoacanos, bajo una propuesta de gobierno que garantice a los michoacanos el fortalecimiento de la acción transformadora de los gobiernos de izquierda en Michoacán. Hagamos gala de nuestra capacidad crÃtica de cuestionar y autocuestionar todo aquello que ha descompuesto el sistema polÃtico y llevemos el partido a la cordura polÃtica. Reivindiquemos rumbo a la elección constitucional, la protesta de los que menos tienen, no lucremos con la necesidad del pobre, ni generemos en aras de obtener el triunfo electoral, mayores ofensas a las difÃciles condiciones de marginación y pobreza que persisten en muchas comunidades y ciudades de la entidad.
Hagamos de la izquierda un partido y un gobierno de propuestas y compromisos con sentido social, nuestro propósito superior debe fincarse en el bienestar popular y en la dignificación de las condiciones de vida de los michoacanos, no en el pragmatismo del triunfo electoral. No se trata de ganar por ganar o de acceder al poder por el poder, nuestra incursión y permanencia en el poder tiene un fin mucho más importante: crear un gobierno basado en la gobernanza responsiva y la gobernabilidad, un Estado de derecho que respete la legalidad antes y después del triunfo electoral y un gobernante legÃtimo que sea producto de la voluntad libre, consciente, decidida, responsable y autónoma del gran elector.
Finalmente, hagamos del PRD un partido en movimiento permanente, no sólo en las vÃsperas del proceso electoral que se avecina, sino en todas las etapas y los momentos de la vida social y polÃtica, nuestro partido debe seguir siendo un crisol donde se purifiquen las virtudes cÃvicas y un catalizador de las auténticas luchas sociales, seamos receptáculo de la demanda social y transformemos la desesperanza en el futuro en una luz de esperanza por acceder a una vida mejor, donde juntos sociedad y gobierno, podamos encontrar respuestas y soluciones viables a la crisis económica, al bajo desarrollo social, al creciente desempleo y a la peligrosa inseguridad. Los michoacanos nos merecemos un gobierno que trabaje verdaderamente por la gente y ese genuino gobierno sólo puede ser aquel que surja de la voluntad democrática y plena del pueblo mismo.
En particular seguiremos luchando desde el partido y nuestro movimiento social para fortalecer la vinculación con todos los sectores de la sociedad, porque no estamos en contra de los que tienen mucho, estamos en contra de la falta de oportunidades para los que nada tienen, por eso con plena convicción personal adoptamos el principio de la igualdad social, como un principio de vida y de solidaridad nacional, que debe permear todas las estructuras y acciones de la vida social, inclusive la polÃtica. No podemos llamarnos un partido democrático si los militantes y simpatizantes de nuestro partido no tienen las mismas oportunidades de participar de forma equitativa en los procesos de elección interna a puestos de representación popular, la izquierda tiene el compromiso ineludible de adoptar ese principio como una convicción personal, más allá del respeto que debemos también al cumplimiento de la legalidad, la transparencia, la equidad y la honestidad a las reglas del juego electoral.
Nuestro movimiento social en congruencia con nuestros principios personales, seguirá participando dentro y fuera del partido bajo el ideal de hacer los procesos electorales más transparentes y equitativos, continuaremos trabajando para hacer ganar a la gente y no solo para ganar elecciones.
Finalmente agradezco con sinceridad a todos los amigos, militantes, simpatizantes y familiares que depositaron su confianza en este movimiento y en la precandidatura que tuve a bien encabezar por todo el respaldo que nos dieron en la votación interna del pasado 26 de junio, hoy comienza una etapa más de la vida polÃtica del Estado y continuaremos trabajando con firmeza ideológica y principios de izquierda, para lograr que el pueblo que tiene hambre de ver una luz de esperanza hacia un futuro de prosperidad, encuentre en el movimiento social de izquierda un incondicional respaldo a su demanda de bienestar y justicia social.























