El Presupuesto Participativo Indígena es un ejercicio de democracia participativa que permite a las localidades indígenas consolidar un modelo exitoso encaminado a incluir propuestas a satisfacer sus necesidades en materia de obra e infraestructura pública, señaló el titular de la Secretaria de Pueblos Indígenas (SPI) Alfonso Vargas Romero.

Mencionó que por primera vez en Michoacán se aplica este modelo que ha traído como resultado la participación directa de las comunidades indígenas para decidir en qué se utiliza el recurso que anualmente gestiona el Gobierno del Estado.

El resultado de este ejercicio transparente, subrayó, son más de 202 obras realizadas con un presupuesto de 200 millones de pesos en 40 municipios de las cinco regiones indígenas del Estado de Michoacán, beneficiando a más de 300 mil habitantes.

Obras entre las que se encuentran alcantarillados y drenajes, adquisición para maquinaria agrícola, electrificación, empedrados, salones de escuelas, pavimentación de calles, perforaciones de pozos profundo, techados de canchas deportivas, sistemas de agua potable, en si obras que las comunidades decidieron que eran primordiales.

Este esquema tiene como finalidad apoyar el desarrollo de las comunidades indígenas y encuentra su fundamentación en los principios de democracia participativa establecidos en el Plan Estatal de Desarrollo (2008-2012) del Estado de Michoacán, dentro de la estrategia política social para el bienestar de la gente.

Dicho modelo incluyó una serie de prácticas democráticas que buscan promover la interacción entre ciudadanos, autoridades y grupos de expertos para discutir y priorizar acerca de obras necesarias a nivel comunitario.

“La propuesta empoderó a la ciudadanía para que intervenga en las decisiones que se tomen a nivel local, además de transparentar la utilización de recursos públicos y dar un seguimiento puntual al cumplimiento de las obras y proyectos definidos”, afirmó, Vargas Romero.

El Presupuesto Participativo Indígena 2010 lo elaboraron 201 comunidades étnicas, así como los miembros de Consejo Consultivo de Autoridades Indígenas, ellos identificaron sus prioridades, se valoró su aspecto técnico y financiero, y a través de las Dependencias y Entidades de la Administración Estatal las obras se llevaron a cabo.

Alfonso Vargas destacó que en este ejercicio ha sido fundamental el apoyo recibido por los ayuntamientos, los cuales en un ambiente de construcción y suma de voluntades mostraron su disposición a contribuir en el Presupuesto Participativo Indígena a través de la integración de los proyectos ejecutivos de las obras a realizar, mostrando el enorme compromiso que tienen con sus comunidades indígenas.

El Presupuesto Participativo cumple con su principal objetivo: la integración directa de la ciudadanía en estos procesos, con el fin de establecer las principales demandas y preocupaciones de las comunidades, sectores y territorios en materia de inversiones públicas e incluirlas en el presupuesto anual del estado, priorizando las más importantes y realizando un seguimiento de los compromisos establecidos, esto es, Democracia Participativa, concluyó el titular del SPI.