Sin mencionar explÃcitamente el caso de Jorge Hank Rohn, el presidente Felipe Calderón reclamó a jueces que hagan caso de pruebas cientÃficas aportadas para la persecución de ilÃcitos.
El mandatario inauguró el Laboratorio Central de Servicios Periciales de la ProcuradurÃa General de la República (PGR), el cual calificó como un lugar de moderno y de clase mundial.
Primero pidió que se alimente la base de datos con huellas dactilares, por ejemplo, que permite tener información cientÃfica y el laboratorio de balÃstica.
“Hay casos muy importantes donde un dÃa se encontró un muchacho asesinado en una calle y se encontró un casquillo y se examina y se sabe que corresponde a ese homicidio. Pero un dÃa, tiempo después, meses después, se encuentra el arma y esa arma se prueba en esos laboratorios y se sabe que ese casquillo que encontraron un dÃa en una calle, por ejemplo en Tijuana, corresponde a un arma encontrada”, comentó.
“Y esa una evidencia que yo pido a los jueces que consideren, que no obvien, que no nulifiquen. Porque me uno a la exigencia de fin de la impunidad de toda la sociedad”, añadió.
Calderón dijo que “si estamos presentando evidencias cientÃficas tienen que ser analizadas”, y con el laboratorio “estamos en esa posibilidad de poder levantar las evidencias de muchos crÃmenes que se cometen en el paÃs para poder dar con la huella balÃstica del arma utilizada en el asesinato y de la persona que tenga en su posesión dichas armas”.
El caso Hank ocurrió de manera semejante al relato de Calderón, en Tijuana, y una jueza lo declaró en libertad por errores en el procedimiento aunque señalaron que supuestas armas halladas en su domicilio fueron usadas en un crimen.
“Necesitamos saber alegar y para ello necesitamos los servicios periciales, necesitamos pruebas contundentes porque cada vez es más difÃcil que nos acepten pruebas. Cada vez que hay un testigo siempre va a haber alguien que lo va a descalificar.
“Hay un testigo y es que ese testigo perteneció a una banda criminal. Pues sà -dijo con ironÃa y golpeó el atril-, pues cómo quieren que declare de otro miembro de la banda criminal si ha estado con él”, dijo.
“Ahora con estas evidencias, cuando estamos demostrando que la bala que mató a una persona fue disparada por esta persona que tiene otra persona son evidencias no sólo a la luz del derecho sino de la opinión pública incontestable”, abundó.
“Por esa razón no sólo tenemos la razón, sabemos alegar, ahora falta que nos quieran dar la razón y en eso también yo reconozco que hay también un compromiso ético y de servicio público de, yo dirÃa, la abrumadora mayorÃa de los jueces en México”, expuso.
“Pero también hago un exhorto para que en aquellos casos que un juzgador no responde a esta exigencia ética de honestidad y de compromiso con la justicia, también asà como nosotros hacemos un esfuerzo por procurar a la PGR a la PolicÃa Federal y Fuerzas armadas, también por encontrar también esa verdad e idoneidad en el propio poder judicial”.
E insistió en que la abrumadora mayorÃa de jueces son gente de bien, de paz y que quiere justicia, pero si no fuese el caso “es importante que lo sean todos”.
Dijo que se está profesionalizando y usando ciencia para investigar los delitos en México.
Al evocar los diálogos con vÃctimas de delito encabezados por el poeta Javier Sicilia y aseveró que se une a la exigencia de poner fin a la impunidad.
Recalcó que es deber de la autoridad de perseguir los delitos.
“Si la autoridad renuncia o claudica en el deber de perseguir a los delincuentes yo me pregunto para qué sirve la autoridad”.























