La solidaridad consiste en hacer nuestra la necesidad del Otro y actuar en consecuencia, generosamente, para brindarle apoyo. Esta virtud social es uno de los pilares de doctrina del Partido Acción Nacional. Para que los panistas, o cualesquiera que la invoquen, realmente podamos enorgullecernos de esta doctrina es imprescindible que esta quede manifiesta en nuestra forma de actuar, sobre todo si lo hacemos como gobernantes. Una buena ocasión para no olvidar esto es la consideración que debemos tener con todos aquellos que padecen alguna discapacidad.

El pasado 30 de mayo, fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la Ley General Para La Inclusión De Las Personas Con Discapacidad, entre los aspectos que aborda destaca fundamentalmente el reconocimiento a los derechos humanos de las personas con discapacidad. Por primera vez en la historia del país se eleva a rango de ley la prohibición explícita de tratar de manera discriminatoria a quienes tienen alguna discapacidad y se armoniza el marco jurídico con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, adoptado por la ONU en 2007.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la discapacidad como toda restricción o ausencia de la capacidad de realizar una actividad en la forma, o dentro del margen, que se considera normal para cualquier ser humano; se caracteriza por insuficiencias o excesos en el desempeño y comportamiento en una actividad rutinaria, que pueden ser temporales o permanentes y progresivos o regresivos.

De acuerdo a la última Encuesta Mundial de Salud el 15 por ciento de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad; tan sólo en México hay más de 5 millones 700 mil mexicanos discapacitados. Por ello que uno de los puntos más importantes de la Ley sea la creación del Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de Personas con Discapacidad, mismo que fue instalado la semana pasada por el presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Este Consejo tiene como responsabilidad ofrecer soluciones de fondo a la problemática que enfrentan las personas con discapacidad, con el establecimiento de políticas públicas para la promoción, evaluación y seguimiento de acciones y programas orientados a asegurar la plena inclusión de las personas con discapacidad. Este órgano está conformado por la Junta de Gobierno y la Asamblea Consultiva. La Junta de Gobierno estará integrada por representantes del Gobierno Federal, la sociedad civil y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, mientras que la Asamblea se compondrá de 32 representantes de las entidades federativas, organizaciones sociales, académicos e investigadores.

Ante esta instalación, Felipe Calderón giró instrucciones a todos los Secretarios del Gobierno Federal para que emprendan acciones que garanticen a los discapacitados: el acceso a los edificios públicos federales; que los aeropuertos y carreteras cuenten con rampas y sanitarios adecuados para ellos; que en los canales concesionados a entidades públicas se establezca por lo menos un noticiero que tenga lenguaje de señas; que los programas de empleo incorporen elementos que coadyuven a la generación de empleo para este grupo de personas, y; que las Instituciones de Seguridad Social modifiquen los reglamentos de sus guarderías asegurando el acceso a los niños con esta problemática.

Este nuevo Consejo contribuye al desarrollo integral de las personas con discapacidad, al tiempo que permitirá actualizar y dar continuidad al Programa Nacional para el Desarrollo de las Personas con Discapacidad 2009-2012 (PRONADDIS), programa de la Secretaría de Salud que tiene como fin disminuir las barreras físicas, mentales, intelectuales y sensoriales que impiden la participación de los discapacitados en la sociedad.

En Michoacán tenemos una población de 267 716 discapacitados, el 50.9 por ciento son mujeres y el 49.1 por ciento son hombres. Del total de esta población, el 59.9 por ciento tiene problemas para caminar o moverse, el 26.5 por ciento tiene problemas para ver, el 12.4 por ciento no puede oír bien, el 7.9 por ciento tiene dificultades para hablar o comunicarse, al 4.9 por ciento su cuerpo no le permite atender su cuidado personal, el 4.1 por ciento tiene problemas con el aprendizaje y la falta de atención y el 7.6 por ciento sufre discapacidad mental.

Actualmente no basta con diseñar acciones bien intencionadas, requerimos de acciones prácticas y de calidad, pero éstas no pueden ir solas, deben ir acompañadas de un cambio de mentalidad, quizás ponernos en el zapato del otro sea un buen ejercicio. Todos conocemos por lo menos a una persona con discapacidad y la invitación es a concientizarnos y no discriminar al otro; colaboremos y brindémosles oportunidades de inclusión y equidad en la sociedad que permitan a este importante sector superar los obstáculos para trabajar, estudiar y formar un hogar. Integrémosles y hagamos valer los derechos que tienen las personas con discapacidad, los mismos derechos que todo ciudadano tenemos, a ser consultados y a participar en el diseño y en la implementación de las medidas y acciones que puedan tener perjuicios o beneficios en nuestras vidas.