Fortalecer y dar valor agregado a los productos que participan de la industria de la construcción derivados de la arcilla y de esta forma mejorar las condiciones económicas y la calidad  de vida de los productores de la región de Tzintzingareo y sus familias, es el objetivo del Modelo Tecnológico para la Transformación de la Arcilla, proyecto que impulsa y coordina la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), con la valiosa participación del CIDEM, COECYT y el liderazgo local del Ayuntamiento de Irimbo.

Areli Gallegos Ibarra, subsecretaria de Desarrollo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Mipyme), informó que esta es una de las acciones consideradas por el gobernador del estado, Leonel Godoy Rangel, gobernador para la generación y conservación de empleos y el apoyo directo a las actividades productivas  tradicionales y de economía social.

Luego de haber recibido en coordinación con el Ayuntamiento de Irimbo el tercer lugar del Premio Michoacán a la Gestión Municipal 2008-2011 con el proyecto  “Modelo Tecnológico para la Transformación de la Arcilla”, la funcionaria refirió que Michoacán cuenta con una franja de recursos de arcillas que permiten obtener productos cerámicos de distintas características. Sin embargo, su transformación ocupa a miles de michoacanos en condiciones de producción poco favorables, así como con procesos que se traducen en productos con baja competitividad y diferenciación.

Ante ello, la Sedeco en coordinación con el Ayuntamiento de Irimbo impulsa este modelo de tecnificación que busca que los productores puedan producir y quemar el ladrillo mediante métodos ecológicos utilizando maquinaria y equipo apropiado para ello, y hacer de éste uno de los sectores más productivos, eficientes, sustentables y que el impacto se vea reflejado tanto en lo económico como en lo social y ecológico.

Otro logro fundamental explicó, es el reconocimiento y acuerdo social que permite la constitución de grupos organizados en cooperativas, que favorecen la cadena productiva desde la galera (centro de trabajo), hasta la comercialización de los productos. Como resultado, apuntó, se tienen solo en Tzintzingareo cuatro grupos legalmente constituidos.

Cabe resaltar que en Michoacán existen cerca de 2 mil 500 productores que generan alrededor de 10 mil empleos directos beneficiando a 40 mil personas y por la comercialización del producto se obtiene una derrama mensual de alrededor de 40 millones de pesos. Se ha iniciado la transferencia a grupos piloto en los municipios de Morelia, Sahuayo, Chilchota y Arteaga.

También participan en el proyecto el Instituto Tecnológico Superior de Ciudad Hidalgo (ITSCH), la Universidad Michoacana San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), el Instituto Tecnológico de Morelia (ITM), el Instituto para la Capacitación de los Trabajadores del Estado (ICATMI), la Procuraduría del Medio Ambiente (Proam) y la Secretaria de Urbanismo y Medio Ambiente (SUMA).