-Su único valor es recaudatorio
-Implica una doble tributación
-Opciones: Administración, Simplificación y Crecimiento
Nuevamente el IETU, un impuesto que en la reformita de 2008 se dijo serÃa transitorio y que se evaluarÃa su pertinencia para mantenerlo, desaparecerlo o fusionarlo con el ISR, pero que además incentivarÃa la inversión. Hace unos dÃas la SecretarÃa de Hacienda da a conocer su análisis sobre el mismo, destacando el monto recaudatorio estimado para 2011 en dos facetas: por recaudación directa, 61 mil millones de pesos, más 47 mil por el efecto indirecto sobre el ISR, este último dato habrÃa que analizarlo, lo que da un efecto neto de 108 mil millones de pesos. En 2010 fue una tercera parte de un punto del PIB.
Cuando se inundó la Corte de amparos contra el mismo, incluyendo el de mà amigo Sánchez Ugarte, su creador por jerarquÃa, se les dijo a los Ministros que si fallaban a favor de los contribuyentes, el impacto recaudatorio serÃa muy fuerte, y claro fallaron en contra.
Destaca su importancia recaudatoria, un 50 % más que la del predial, pero sólo eso. Es entendible por las presiones que se dan para los responsables de esas áreas de Gobierno para que las propuestas que sean, den resultados de corto plazo, sin importar por supuesto la salud de los contribuyentes o su impacto sobre la actividad económica. Sólo recaudar.
En alguno de los excelentes trabajos de BID, se habla de la resistencia de los administradores tributarios a las reformas de amplio espectro en materia hacendaria, porque no dan resultados en el corto plazo. Por eso nace el IETU.
De ahà la resistencia oficial a desaparecerlo, a pesar del clamor generalizado del sector empresarial, de los partidos polÃticos como en la propuesta de Manlio Favio Beltrones y de los diferentes gremios como los de contadores y economistas, por citar algunos. Finalmente el Congreso decidirá y por supuesto es un ejercicio sano el que se hace desde el Gobierno para defender sus posiciones.
Los expertos fiscales de los organismos seguramente serán muy precisos en sus respuestas y comentarios, pero considero que la forma de sustituir esos ingresos, es a través de mejor administración tributaria para lo que es imprescindible la AutonomÃa del SAT, y estamos a tiempo, antes de que en 2012 las campañas electorales enturbien cualquier propuesta al respecto, que fue lo que pasó en 2006. Es necesario avanzar más en la simplificación de las leyes impositivas y del cumplimiento tributario, asà como una polÃtica fiscal que contemple también los aspectos no fiscales que se convierten después en más recaudación, como es el de los incentivos a la inversión privada y al empleo.
 Cuando se descentraliza la polÃtica tributaria, regresando a las entidades federativas algunas de sus potestades suspendidas y la recaudación también crece cuando hay crecimiento económico.
Dentro del sector privado destacan las posiciones y propuestas de COPARMEX que sigue insistiendo en la necesidad de una Reforma Fiscal Integral, ya no de parches que componen una cosa, pero descomponen otra, asà como en la eliminación del IETU. Sólo recordemos el pronunciamiento que hizo hace algunas semanas, donde destaca evaluar su “impacto en la economÃa, en particular, su eficacia como instrumento promotor de la inversión, el crecimiento y la creación de empleos.
En suma ha dicho que ha provocado distorsiones en la inversión, doble tributación, desaliento a la actividad empresarial y a la IED. Lo que procede es sólo un ISR reformado que incorpore los aspectos positivos del otro gravamen y que incentive la formación de capital.
* Consultor en temas de Hacienda Pública y Coordinación Fiscal. Ha sido Presidente del Colegio Nacional de Economistas.
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