Lorena Cortés
Gracias a la violencia y criminalidad que prevalece en Michoacán, ser policía se convirtió en una profesión de muy alto riesgo. Michoacán se encuentra entre los estados con mayor número de policías asesinados.
Un análisis de la organización Causa en Común refiereque en lo que va del sexenio de López Obrador han asesinado a 1, 818 policías en México, es decir matan en promedio a un policía diario, es de los países de Latinoamérica que más muertes violentas donde las policías son las víctimas. La gran mayoria de las víctimas son policías municipales, representan el 55%, 39% policía estatal y 6% policías federales. https://causaencomun.org.mx/beta/registro-de-policias-asesinados-2023/
En el 2022, en Michoacán asesinaron a 24 policías. En ese año el primer lugar lo ocupo Zacatecas, seguido por Guanajuato, Michoacán, Guerrero y Veracruz. En lo que va del año 2023 se estima que han asesinado a 16 policías en el estado. Si bien los asesinatos de policías son una afrenta directa al Estado, la mayoría de los casos (sobre todo policías municiaples) pasan desapercibidos. (Causa en Común, 2023).
Uno de los servicios de la policía más riesgosos y que implica un gran sacrificio para los policías y sus familiares son el ser escoltas. No existe un registro oficial que sea público donde se de a conocer el número de policías que están haciendo la labor de escoltas.
El jueves pasado fue brutalmente asesinado Hipólito Mora ex lider de las autodefensas en Michoacán, sus escoltas Roberto Naranjo Andrade, Calixto Álvarez Andrade y Sauro Gamaliel Alcantar Reyes, todos policías de la Guardia Civil del Estado, fueron también víctimas de esa masacre.
Un policía de la Guardia Civil del estado sobre los hechos me comentó que ser escolta de un servidor público es no tener vida propia, es perderse de una vida en familia y perderse de mucho tiempo del crecimiento de los hijos. Contra la desmemoria resaltó que es muy ingrato e indigno ver como el Gobernador Alfredo Ramirez ordenó hace unos meses el “cese fulminante” de un servidor público de la Secretaria de Seguridad Pública por el sólo hecho de haber sido escolta de Angélica Rivera. “Toda véz que arriesgan su vida, tienen que cargar con el estigma de que brindósu servicio policial a determinado personaje de la vida política, cuando lo único que hacen es cuidar la vida de las personas en complimiento de una orden”, resaltó el policía.
Las policías en Michoacán como en el resto del país, adolecen de multiples deficiencias, reflejan una política de seguridad caracterizada por presupuestos insuficientes y muy mal ejercidos, así como condisiones laborales abusivas. La gran mayoria de asesinatos contra policías quedan impunes; en ese sentido no puede haber transformación que valga, en un país donde no hay paz y justicía, más aún donde no hay empatía por las víctimas.
























