ALEJANDRO GONZALEZ PRESIDENTE DEL STJE, CENSURA A LA PRENSA
Resulta que el Presidentillo, por gracia de Dios, hasta el próximo jueves, del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán, un tal alejandro gonzalez gómez, ( Con minúsculas, las mayúsculas, le quedan grandes) cual junior de la robolución, (Solo pregunten dónde y dónde cobra y porqué, su señor padre) sintió que algunos medios de comunicación le molestaban en el proceso de su sucesión y para resolver el problema, simplemente ordenó a sus gorilas guaruras que sacaran  a los repartidores de periódicos y revistas que lo hacen cotidianamente, del interior del edificio del tribunal, con la clara amenaza a los repartidores, que de insistir en repartir los medios de comunicación, serían encarcelados.

¡Vaya manera de pensar de Rasputín de la ley! Usted sabe que las centenas de medios de comunicación que se publican en el Estado de Michoacán, se distribuyen, la mayoría” gratuitamente, de manera que hay un grupo de repartidores que recorren día a día, todas las oficinas públicas que hay en la Ciudad. Pues bien, uno de estos repartidores tiene la encomienda de repartir “medios” en las oficinas que ocupan los juzgados civiles y la totalidad de las salas, civiles y penales en el edificio del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán y es el caso, de que el pasado viernes 22 del presente mes, al realizar su labor de reparto, el trabajador de la comunicación, fue sacado por los policías vigilantes de dicho edificio y al ser cuestionados los genízaros del porqué de su proceder, con claridad expresaron que por instrucciones directas del Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Magistrado alejandro gonzalez gomez (Así con minúsculas, las mayúsculas le quedan grandes). Qué lástima da, que un funcionario que ocupa tales posiciones, tenga esa calidad moral tan baja, que ahora explica el por qué se debe de hacer una profunda investigación en su paso como presidente del tribunal y sobre todo, una auditoría exhaustiva, para que no quede impune alguna irregularidad.