A más de dos años de haber enviado la propuesta de Ley Indígena al Congreso de Michoacán, misma que se turnó a las comisiones de puntos constitucionales y a la Comisión de Cultura Indígena del Congreso del Estado a efecto de que se declare si ha lugar a admitir y a discutir la iniciativa de Ley Indígena en sesión del 16 de marzo del 2010, sigue sin haber luz verde al proyecto de ley.

Si bien la discusión la ley indígena fue aceptada el 29 de septiembre del 2010, y la Secretaría de Pueblos Indígenas en coordinación con Consejería Jurídica del Gobierno del Estado, ha empezado a trabajar la ley reglamentaria, en el Congreso se mantienen nulos avances en esta materia.

El titular de la Secretaria de Pueblos Indígenas Alfonso Vargas Romero, exhortó al Congreso de Michoacán a aprobar la Ley de Derechos Indígenas, esto tras recordar que no puede concluir este periodo legislativo sin dar a los pueblos autóctonos el reconocimiento de sus derechos.

“Es un reclamo urgente, no puede culminar la 71 legislatura sin haber aprobado la Ley de Derechos Indígenas y dejarla abandonada de manera irresponsable por participar en procesos electorales, y de esta manera dejar inconcluso el asunto histórico indígena porque esto pesará por toda la vida en las conciencias de los diputados”, aseveró el funcionario estatal.

Si bien, reafirmó, el respeto total a la autonomía del Poder Legislativo y sus facultades, sostuvo que no se puede dejar de manera “irresponsable” abandonado un proyecto de ley que fue presentado hace más de dos años y que ha quedado inconcluso por no atender la petición que ha sido resultado de un consenso entre los habitantes de las diferentes etnias de Michoacán.

Afirmó que Michoacán tiene una composición multicultural, pluriétnica y plurilingüe sustentada originalmente en sus pueblos y comunidades indígenas, por lo que debe ser reconocida la existencia de los pueblos indígenas, originarios, P´urhépecha, Nahua, Hñahñú u Otomí, Jñatjo o Mazahua y Matlazinca o Pirinda que preservan todas o parte de sus instituciones económicas, sociales, culturales, políticas y territoriales

Abundó que autonomía es más que una palabra, es aquella que permite que las comunidades indígenas se auto determinen pertenecientes a un pueblo indígena, las cuales constituyen estructuras de organización política, social, económica y cultural, asentadas en un territorio, que tienen autoridades y formas de representación propias de acuerdo a sus sistemas normativos y de gobierno.

Por lo que reiteró que debe ser un compromiso de todos los legisladores más allá de su filiación partidista garantizar el pleno ejercicio de sus derechos bajo el amparo de un marco legal en el estado