Razones
PRI: que nada se mueva
-Jorge Fernández Menéndez-
EXCÉLSIOR

Para Valeria, que tiene doble celebración
Hace meses dijimos que el PRI y particularmente el equipo de Enrique Peña Nieto se podrían terminar metiendo en problemas por la estrategia de inmovilismo que habían adoptado.
A pesar de la ventaja en las encuestas (en realidad pensando conservarla), ese equipo decidió desde hace meses jugar a la defensiva: no alterar para nada el estado de las cosas, no avanzar en la agenda legislativa, tratar de que todo transcurriera de aquí al primero de julio próximo sin movimientos.
Dijimos entonces que era un error y lo que ha sucedido en las últimas semanas lo reafirma.
Peña Nieto sigue estando muy arriba en las encuestas. No moverse, no mostrar qué se quiere construir, cuáles son sus propuestas, no impulsar sus temas en la agenda legislativa, es un error: por supuesto que ni ése ni ningún candidato con posibilidades va a develar todas sus cartas con tanta anticipación, sobre todo cuando aún no se abre siquiera la campaña formal, pero lo que se debería disipar, en el caso del PRI, es el fantasma (real o no, porque todos sabemos que los fantasmas no existen, pero de que los hay, los hay) de un regreso al pasado, visualizado como una forma de gobernar monolítica y autoritaria.
Sinceramente estoy convencido de que, independientemente de quién termine siendo el nuevo inquilino de Los Pinos en diciembre del 2012, no es posible regresar a ese tipo de gobierno: ni la sociedad ni el andamiaje legal lo permiten.
Pero en la política, como en la economía, las percepciones son las que muchas veces determinan la realidad.
Todavía no puedo entender por qué en el equipo de Peña Nieto se siguen negando a avanzar en la reforma política que se aprobó por unanimidad en el Senado; por qué se sigue insistiendo en imponer una cláusula de gobernabilidad que no tiene posibilidades de salir adelante en el Congreso o por qué se mantienen congeladas reformas imprescindibles en temas de seguridad.
La reforma política aprobada en el Senado no resuelve la necesaria reconstrucción del andamiaje institucional que requiere el país, sin embargo,  avanza y mucho en el sentido correcto.
Pero fue detenida en la Cámara de Diputados (controlada por los seguidores del ex gobernador), primero para que esas reformas no se pudieran aplicar para la próxima elección presidencial, o sea que, aunque se apruebe la iniciativa, completa o no, éstas sólo estarán vigentes a partir de 2015 (¿quién puede tener alguna urgencia si todo en el terreno político está funcionando de maravilla?); segundo, para frenar la reelección de legisladores y presidentes municipales, sin poder dar argumento sólido alguno que sustente esa negativa: los malpensados creen que la única razón es que se desea tener una mesa limpia para, en 2012, volver a distribuir las cartas y comenzar entonces un nuevo juego con naipes también nuevos (o viejos pero propios).
Y no sé si esa es la intención pero, según muchos otros, no se quiso sacar en tiempo y forma la reforma política para no darle crédito a Manlio Fabio Beltrones, el único que aparece como opositor a Peña Nieto en el priismo.
Esas negativas fortalecen la idea de que no se abrirán espacios ni siquiera para los que deberían ser aliados naturales.
Y ello daña la percepción sobre Peña Nieto y particularmente sobre algunos de los miembros de su equipo, a los que se ve más papistas que el Papa.
El tema de la cláusula de gobernabilidad es paradigmático respecto a estas percepciones.
Nadie puede negar que el sistema político requiere mayores instrumentos para hacerlo más operativo.
La cláusula de gobernabilidad, mediante la cual a quien tuviera un mínimo de 42% de los votos se le adjudicaban diputados en forma automática hasta que tuviera mayoría propia en San Lázaro, funcionó en algún momento, pero fue rápidamente desechada porque no satisface ni la relación político partidaria actual ni tampoco las expectativas de la gente. Intentar imponer la cláusula de gobernabilidad sí es un verdadero regreso al pasado.
La propuesta de gobierno de coalición es mucho más sensata y cuenta con el aval de legisladores de todos los partidos: es un mecanismo que permitiría mayores márgenes de gobernabilidad (en realidad la garantizaría sobre bases reales y no artificiales como la cláusula) porque permite ampliar la base de sustentación de un gobierno.
Decía el matemático Henri Poincaré, hace ya un siglo, que la ciencia es hechos y, de la misma manera que las casas están construidas de piedras, la ciencia está construida de hechos.
Pero, agregaba, “un montón de piedras no es una casa y una colección de hechos no es necesariamente ciencia”.
Estamos juntando piedras, en forma de reformas o decisiones aisladas, pero están muy lejos de construir la casa de un nuevo andamiaje institucional.

En privado
Peña Nieto y los problemas del PRI
-Joaquín López Dóriga-
MILENIO

El triunfo del tricolor en la elección presidencial es probable y también que alcance 42.2% de las preferencias, para así lograr la mayoría absoluta en el Congreso, crucial para la gobernabilidad y para emprender un acuerdo con la pluralidad.
Pero esto supone superar las dificultades que le impone una realidad muy compleja en los estados que gobierna, su mayor problema.
En 2006 votaron 41 millones de personas.
Por el incremento del padrón y el aumento en la participación electoral de los comicios pasados, es probable que en 2012 voten 50 millones de electores.
Para que el PRI obtenga un porcentaje igual al de Vicente Fox en 2000, requeriría alcanzar una cifra superior a 21 millones de sufragios, más del doble de los de Roberto Madrazo.
Los anhelos personales o los proyectos políticos deben tener sustento en los votos, más que en los porcentajes de las encuestas o la gastada retórica de promesas. El PRI tiene un desafío mayor y la situación es más compleja e incierta de lo que se advierte.
Los problemas del PRI no son sus adversarios.
Por cierto, en abono a Humberto Moreira, cualquier estudio de las preferencias de los últimos años, en pregunta de respuesta espontánea, sobre quién debe ser el próximo presidente, revela que los dos primeros lugares los tienen Peña Nieto y López Obrador.
La dificultad del PRI tampoco es la competencia interna o los amagos del senador Beltrones de romper la aparente armonía partidaria, son fuegos de artificio de quien pretende un arreglo en condiciones adversas.
Tampoco lo representan la inmovilidad y el silencio de muchos conspicuos miembros, temerosos de sus inconfesables faltas o complicidades.
No lo son sus ex presidentes ni la mala o maniquea memoria del pasado o el espectro del regreso de las crisis económicas: 45% del padrón de ahora no tenía mayoría de edad cuando aconteció la última debacle.
Los problemas del PRI están en la confianza y complacencia internas derivadas de la engañosa perspectiva que le ofrecen los estudios de opinión respecto a la preferencia abrumadoramente favorable de Peña Nieto.
El PRI es más vulnerable de lo que parece; sus dificultades están en el territorio.
La mitad de las entidades tendrá elecciones locales concurrentes, las que concentran 60 por ciento de los electores.
En otras palabras, la campaña promisoria del PRI en el nivel presidencial (de ser Peña Nieto su candidato) se entreverá con comicios locales con escenarios de competencia inciertos y en algunas zonas adversas.
Hace un par de años, en la evaluación de GCE de los mandatarios estatales y del DF, entre los diez mejor evaluados por sus gobernados, nueve eran del PRI.
Ahora, en los resultados a presentarse el próximo 6 de octubre, han disminuido a seis.
El PRI ha perdido territorios cruciales como Oaxaca, Sinaloa y Puebla. Obtuvo un triunfo muy comprometido en Veracruz, Durango e Hidalgo.
Los estados ganados a la oposición como Zacatecas, Tlaxcala y Aguascalientes no le dan para compensar lo perdido.
Además, la ola de sangre y violencia vuelve incierta la posición de dominio priista en los estados norteños como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
La geografía política de los últimos dos años ha cambiado en sentido adverso al PRI.
Es paradójico respecto a lo que ocurrió en 2006, ahora la fortaleza es su candidato presidencial, Peña Nieto, y territorialmente apunta al Estado de México, Jalisco, Baja California, Querétaro, Campeche y Distrito Federal, las que suman más de la tercera parte del padrón y donde Madrazo no vio el camión que le arrolló.
El PRI no tiene margen de error.
No postular a Peña remite a Roberto Madrazo con su 22 por ciento de las preferencias y la reedición de la disputa polarizada entre la izquierda y el PAN.
Los ataques de Beltrones contra la dirigencia nacional son nocivos en extremo, porque minan la capacidad del PRI para concitar la cohesión y una estrategia única en el nivel territorial.
En días recientes el acreditado periodista Salvador García Soto, afín al senador Beltrones, se ha vuelto incisivo propalador del relevo en la dirigencia del PRI.
El problema mayor del tricolor es evitar que las malas decisiones en selección de candidatos y la mala imagen de los mandatarios estatales, como ocurrió en 2010, comprometan lo que se avizora un escenario claramente favorable para los comicios de 2012.
El PRI y la campaña presidencial no podrán dejar en la dinámica local las definiciones sobre candidaturas y campañas en los estados.
La elección en el Estado de México, respecto a las de 2009 (Sonora) y 2010, deja lecciones que deberán asumir los mandatarios estatales del PRI para no comprometer un buen resultado con el intento de reproducirse en el poder o promover incondicionales.
El triunfo del PRI en la elección presidencial es probable y también que pueda alcanzar 42.2 por ciento de las preferencias, para así lograr la mayoría absoluta en el Congreso, crucial para la gobernabilidad y para emprender un acuerdo con la pluralidad a partir de fortaleza.
Pero esto supone superar las dificultades que le impone una realidad muy compleja en los estados y municipios que gobierna, su mayor problema.

La Historia en Breve
Yo hago mi fiesta y tú te mueres
-Ciro Gómez Leyva-
MILENIO

Algo anda muy mal cuando la corporación encargada de proporcionar un servicio se trasforma en un entidad que se dedica, por encima de todo, a servirse a sí misma.
Pero, aunque parezca aberrante, es el estado que guardan los entes públicos en este país: su primera preocupación es atender las exigencias de su personal y luego responder a las necesidades de los usuarios.
Los diarios nacionales acaban de publicar una noticia, digamos, un tanto extravagante: los empleados de un hospital del IMSS en las cercanías de Culiacán armaron una fiesta y no sólo llevaron una banda de música “grupera” a las mismísimas instalaciones del nosocomio sino que dejaron de atender a los pacientes en horas de trabajo.
No es un suceso nada simpático, señoras y señores, por más que sea una exótica muestra de la sugestiva alegría de los mexicanos.
Porque, antes que nada, exhibe la insolente disposición de unos trabajadores abrigados por un sindicato de predisposiciones esencialmente corporativistas.
Ahí, por lo que parece, no es asunto de trabajar ni de cumplir sino, como en este caso, de celebrar la jubilación del empleado de turno y de ofrecerle los mimos y complacencias que se supone merece por encima de las necesidades de los simples asegurados.
Estamos hablando de la preeminencia de un cuerpo —el de los burócratas sindicalizados— sobre los intereses legítimos de los trabajadores que lo mantienen con sus cuotas.
El mundo al revés, o sea.
Un fenómeno típicamente mexicano, consagrado además por unos politicastros que negocian adhesiones entre las huestes de los líderes afiliados al sistema.
Algo anda muy mal cuando la corporación encargada de proporcionar un servicio se trasforma en un entidad que se dedica, por encima de todas las cosas, a servirse a sí misma.
Pero, aunque parezca una aberración, tal es el estado que guardan los entes públicos en este país: su primera preocupación es atender las exigencias de su propio personal y luego, cual si se tratara de administrar las migajas, de responder a las necesidades de los usuarios.
Tenemos así un universo de corporaciones públicas centradas en satisfacer, esencialmente, las reivindicaciones de sus propios agremiados.
Y nos lo venden, a todos los demás, como si todo eso fuera parte de nuestras propias demandas ciudadanas, de nuestros derechos “inalienables” y nuestras “conquistas sociales”.
Sus privilegios de ellos se vuelven, de pronto, garantías irrenunciables de todos los mexicanos y, desde luego, esencia misma de la Revolución Mexicana, una entelequia tan manoseada como intocable, paradójicamente.
Pero hay algo de lo que no se habla: la infantilización del personal.
De pronto, la jubilación de un empleado o el cumpleaños de otro o el aniversario de un tercero se convierten en ocasiones para asentar asuetos laborales, como si no se tratara de un mundo de adultos que trabajan —y sanseacabó— sino de los alumnitos de un jardín de niños que necesitan ser mimados, festejados, reconocidos y recompensados.
Pasamos así jornadas enteras en celebraciones y solemnidades dedicadas a un personal que, por lo visto, no puede dejar pasar un cumpleaños o una fecha expresamente dedicada a la conmemoración —del Día de la secretaria, el Día del servidor público, el Día del médico y lo que ustedes quieran y manden— porque su deseo de ser agasajado es ya una especie de derecho constitucional.
Mientras tanto, al diablo con los pacientes, los consumidores, los ciudadanos que acuden a una oficina gubernamental o los contribuyentes que deben realizar algún trámite.
Deben, todos ellos, someterse a los caprichos de una casta burocrática que no se siente obligada a brindar servicios sino que atiende, esencialmente, asunto mayores como los festejos para el compañero que se jubila, ceremonias para el colega que cumple años y fiestas, muchas fiestas, con cualquier pretexto.
Esta sociedad nuestra de mimos y arrumacos, de homenajes trasmutados en auténticas garantías laborales y de prebendas otorgadas alegremente por unos jefes tan consintientes como manipuladores, esta sociedad no servirá nunca para establecer una verdadera república de iguales.

Política cero
¡Qué cómodo! ¡Qué decepcionante!
-Jairo Calixto Albarran-
MILENIO

¿Qué tiene que pasar en este país para que reaccionemos?
Actuamos como si no pasara nada y poco a poco nos vamos quedando más en el terror, más pobres, sin democracia, y nadie se sorprende, nadie reclama.
Si hiciéramos una suma nada más de las noticias que se generaron en la última semana en nuestro país, nos íbamos de México.
Y lo que más me sorprende no es lo del aborto, lo de Los Matazetas, lo de los debates entre precandidatos, lo de la devaluación, lo de la sangre o lo de los niños encuerados.
Lo que me tiene preocupado es lo que la acumulación de todos estos estímulos significa y la pasividad del pueblo de México.
Lo del aborto estaba más que superado, era un tema que ya ni siquiera jugaba.
Lo disfrazaron de inconstitucionalidad para moverlo hacia otros terrenos.
Y como siempre, las que se van a fregar son las mujeres, especialmente las pobres.
Todo el mundo manda sobre su cuerpo menos ellas.
Las que puedan, seguirán pagando por finos abortos en el extranjero.
Las que no, se amolaron.
Lo de Los Matazetas es un escándalo que ratifica la incompetencia de nuestras autoridades para manejar un tema de seguridad nacional, el principio de una guerra peor a la que ahora estamos padeciendo.
¿Por qué?
Porque Los Zetas ya tienen sus matazetas, al rato los matazetas tendrán alguien que los mate y esos luego, a su vez, tendrán a otros hasta que al final todos nos matemos entre nosotros.
¡Excelente!
Lo de los debates entre precandidatos ya es la cúspide del “no hagan nada”, del “no digan nada”, del “no voten por nadie”.
¿Esto es lo que quiere el IFE?
Sin debate no hay democracia y si lo que le preocupa a esa gente son “la reglas”, pues vamos ajustándolas porque, evidentemente, estos señores tienen las suyas y la sociedad, otras.
Lo de la devaluación del peso es una monstruosidad por la manera como va a repercutir en el bolsillo de los mexicanos y por todo lo que va a provocar.
Y no hablo nada más de economía.
¿O qué, a usted ya se le olvidó que uno de los pocos argumentos a favor de los gobiernos panistas era que a ellos, a diferencia de los gobiernos del PRI, no se les devaluaba el peso?
No, ya ni hablemos de las últimas matanzas (que combinadas con el aniversario de la noche de Tlatelolco pueden llegar a provocar verdaderas crisis depresivas) o de lo de los niños a los que encueraron en una escuela para buscarles un dinero perdido porque entonces sí nos vamos a poner muy mal.
¿Qué tiene que pasar en este país para que reaccionemos?
Cualquiera de estas nota, más muchas otras que por cuestiones de espacio no le mencioné, en cualquier otra parte del mundo tendrían a la gente protestando, a muchos líderes quedándose sin trabajo, tendrían consecuencias.
Aquí no pasa nada.
Poco a poco nos vamos quedando más en el terror, sin derechos, más pobres, sin democracia, y nadie se sorprende, nadie se asusta, nadie reclama.
¿Por qué?
¿Porque estamos tan hartos de tantas noticias tan espantosas que rechazamos todo lo que se nos pone enfrente sin importar nada ni nadie?
¿Porque la cantidad de estímulos negativos es tan grande que no la podemos digerir, porque estamos esperando que una entidad superior nos resuelva todo esto mágicamente o porque, de plano, mientras no nos pegue en lo familiar o en lo personal no nos importa?
Sea por lo que sea, es algo que habla muy mal de nosotros como sociedad.
Hasta hace unos días, analizando los contenidos que se han estado produciendo en los últimos meses en algunos de los principales medios de comunicación de nuestro país, me quedaba claro que había una tendencia que nos quería mandar al pasado, como a los años 90 u 80.
Ahora no, hoy, con todo esto que ha estado pasando, estoy convencido de que México se quiere refugiar en un pasado pero mucho más lejano, que quiere una guerra peor de sangrienta, que quiere una dictadura, que quiere una inquisición.
¿Tan acabados estamos?
¿Tan derrotados nos sentimos?
No, por favor.
No nos dejemos caer.
Pongámonos de acuerdo y reflexionemos, critiquemos, hagamos cosas.
Si no lo hacemos, otros vendrán y las harán por nosotros, como los del aborto, como Los Matazetas, como los de los debates, como los que no quieren llamar devaluación a una devaluación, como los que encueran niños por sus pistolas y como los de todas esas noticias a las que usted y yo nos hemos enfrentado últimamente.
¿De eso se trata nuestra depresión como país?
¿De entregarle las riendas de nuestro destino a una tercera instancia?
¡Qué cómodo!
¡Qué decepcionante!
¡Atrévase a opinar!

De naturaleza Política
AN-Puebla, la puja
-Enrique Aranda-
EXCÉLSIOR

Más de uno entre los casi 30 consejeros estatales panistas convocados a “dialogar” con un grupo de funcionarios del gobierno del irredento elbista Rafael Moreno Valle se sorprendió cuando, tras concurrir a la apresurada cita dominical, constató que el único propósito de los operadores del mandatario con quienes se reunieron, no era sino “presentarse” —tras casi un año de gestión—, acercarse a ellos y ofrecerse como interlocutores entre la administración estatal y el PAN-Puebla.
El pasado 25 de septiembre, efectivamente, cuatro de los gestores políticos del gobernador (por la sociedad de convivencia electoral PAN-PRD, ideada y alentada por el entonces regente César El Impuesto Nava) recibieron, en grupos de seis, a consejeros que, se presume, estarían a favor de mantener “una sana distancia” entre el gobierno del ex priista y el partido… lo que, a juzgar por los hechos más recientes, no estaría entre las prioridades del primero.
Fueron, a decir de quienes tuvieron la oportunidad de asistir, encuentros amigables, resultado de la actitud dialogante, y hasta “obsequiosa” diría alguno, tanto del secretario de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, como del de Desarrollo Social Néstor Gordillo Castillo, y de los subsecretarios Mario Rincón y Sergio Medina que se esforzaron al máximo para dejar en claro que el único propósito de ésa y posteriores reuniones, cuya realización adelantaron, no era ni sería otro que estrechar la relación gobierno-partido.
El asunto, vale decir, llamó la atención de quienes, fuera del gobierno pero inmersos en la dinámica partidista, refieren que en junio pasado ya el gobernador y los suyos fracasaron en su intento de hacerse con la mayoría de las posiciones en el entonces renovado Consejo estatal y que, en las últimas semanas, se ha enfrentado la supuesta (o real) embestida orientada a imponer a los miembros de las comisiones de Orden y Vigilancia… en el marco de un proceso que, incluso, debió suspenderse el pasado 3 de septiembre, para dar paso a la posibilidad de alcanzar un acuerdo negociado sobre el punto entre panistas-panistas y ex priistas-convergentes.
Nada sencilla, pues, parece ser la vida para el panismo poblano que, instalado en el llamado de “renovación ética” de Calderón, y en el reclamo de abandonar actitudes “tibias” ante quienes responden a la lógica del poder por el poder mismo, de Madero, buscan aprovechar la próxima elección presidencial para avanzar en la recuperación de las bases ideológicas y, más, los valores que hicieron de Acción Nacional una opción real y esperanzadora de cambio…
Ganó el PAN y, gobierna, ¿el PRI?
Asteriscos
* Concluye, en los hechos, el plazo para la designación de los tres nuevos miembros que le faltan al Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) desde octubre de 2010… y los diputados, todos, siguen sin dar color.

Archivos de poder
PRI e IFE: la regresión
-Martin Romero-
EXCÉLSIOR.

El 28 de septiembre de 2011 queda marcado como un día negro para el avance democrático del país.
El veto a la reelección legislativa y la prohibición del IFE para realizar debates entre precandidatos a la Presidencia en tiempos no oficiales constituyen un insulto a los ciudadanos, al mantenerse a una partidocracia impune e inútil y evitar que los aspirantes presidenciales se muestren tal como son, sin la hipocresía del spot.
¿Quién es el responsable de rechazar que la ciudadanía evalúe y castigue —enviándolos a su casa— o premie —ratificándolos en sus cargos— a diputados y senadores?
El PRI.
Es su miedo eterno a los procesos democráticos.
Así fueron diseñados los priistas: en la antidemocracia.
No conocen otra manera de hacer política.
Esa palabrita —democracia— les aterra.
No la entienden.
No hay priista demócrata.
¿Quién se atreve a decir el nombre de alguno?
Y más: ¿quién ha rechazado sistemáticamente los debates?
Enrique Peña Nieto, a quien Ernesto Cordero, Marcelo Ebrard y hasta Manlio Fabio Beltrones han retado a debatir públicamente para plantear proyectos, compararlos y someterlos, desde ahora, al juicio de los ciudadanos.
Peña Nieto no se ha mostrado por completo, quizá por estrategia.
Hasta hoy, las entrevistas que ha dado tras dejar la gubernatura no han sido a fondo.
Más allá de eventos partidistas o de imagen publicitaria, necesita enseñar sus aptitudes políticas.
A nueve meses de las elecciones presidenciales, en realidad sabemos muy poco del  ideario político, del pensamiento, del programa de gobierno, del proyecto político y, sobre todo, de las propuestas del puntero en las encuestas. Aunque tiene que ver el cuidado de los tiempos electorales.
Y ahora menos conoceremos a quienes aspiran a llegar a Los Pinos, cuando el Instituto Federal Electoral —acatando una sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación— les prohíbe debatir en medios.
¿Para qué debates, si hay spots?
Podrá Leonardo Valdés decir que sólo respetaron un ordenamiento emanado de la instancia electoral máxima.
Lo cierto es que, hoy, este IFE genera desconfianza.
No es el IFE de José Woldenberg.
De consejeros, ni compararlos.
No hay una Jacqueline Peschard que inspire confianza y garantice honradez ideológica y profesional.
Valdés tampoco tiene la autoridad moral de Woldenberg.
Aquel IFE era ciudadano, confiable, autónomo.
El IFE de hoy está mutilado —le faltan tres consejeros— y, lo más grave, genera recelo.
No se le ve con respeto. El IFE de Valdés dejó de ser ciudadano para convertirse en una maquinaria electoral al servicio de la partidocracia.
Y será —ni modo— el IFE de 2012.
¿Y qué tal el show de los diputados el miércoles pasado?
El PRI con voto en contra para evitar la reelección legislativa, que dignificaría la carrera parlamentaria y volvería más eficaces a diputados y senadores.
Premio al que lo merezca.
A su casa los improductivos.
“Consulta ciudadana para decidir si hay reelección legislativa”, clamó el diputado Felipe Solís Acero.
¿Y desde cuándo los priistas invocan hipócritamente a esa figura?
No lo hicieron cuando López Portillo tomó medidas que llevaron al precipicio.
Tampoco cuando Carlos Salinas firmó el TLC, reprivatizó los bancos o modificó artículos básicos de la Constitución.
Menos, cuando el PRI aprobó el Fobaproa.
Nunca han sido demócratas.
Solís Acero, una vergüenza, de la mano de José Ramón Martell (PRI), quien ordenó a esa otra vergüenza con forma de mujer:
Dina Herrera (PRD),  que se abstuviera de votar. La perredista obedeció al priista —cuando el PRD y el PAN habían votado a favor—, y entonces se llevó el carajo a la reelección legislativa.
“No me han inducido… quien me conoce sabe que soy una mujer pensante… claro que razono”, lloriqueó la diputada Herrera.
Qué pena tener a estos legisladores. México no merece esas calamidades.
Vetada la reelección legislativa.
Prohibidos los debates entre precandidatos, como sí ocurre en las democracias consolidadas.
Allí están los republicanos en EU, mostrándose ante los electores, criticándose, exponiendo proyectos, evaluados por los futuros votantes, para disputarle la Casa Blanca a Obama.
Allá no hay un IFE cavernícola que impida conocer a fondo a los aspirantes.
Aquí, el IFE censura.
Aquí, los diputados evitan que tengamos una democracia consolidada.
Y se equivocan quienes dicen que el PRI será, en 2012, la segunda alternancia política.
Alternancias ha habido varias: en 1997, con Cuauhtémoc Cárdenas en el DF; con Fox en 2000.
Lo que urge es una democracia con mayor calidad.
Esa democracia que mutilaron, el 28 de septiembre de 2011, diputados del PRI y consejeros del IFE.
ARCHIVO CONFIDENCIAL
* PERIODISTAS.
La cronista Elizabeth Macías, ultimada con saña extrema en Tamaulipas.
Se cumple un mes del asesinato de Marcela Yarce y Rocío González Trápaga.
¿Quién sigue?

Opinión
PRI, convocará a todos
-Pepe Grillo-
CRONICA

El próximo presidente de México surgirá del Partido Revolucionario Institucional, afirmó Paco Rojas, coordinador de los diputados priistas.
Señaló que el elegido deberá convocar a todas las fuerzas políticas a un gran acuerdo nacional para revertir el deterioro del país.
En ocho ejes rectores señala la ruta para mejorar economía, empleo, seguridad, infraestructura, seguridad energética, combatir el crimen, erradicar la impunidad, reducir la desigualdad, y combatir la pobreza.
Rojas, como otros destacados priistas, trabaja en el proyecto de nación que presentará el PRI
Se acercan las horas
El sábado será un día decisivo para el PRI: en su Consejo Político Nacional acordará el método para elegir al candidato para el 2012.
Han sido convocados mil 200 consejeros políticos del partido en todo el país, entre ellos, coordinadores de bancadas, gobernadores, dirigentes de sectores.
Se calcula que se tomarán dos días para dictaminar el método que apoyará la mayoría.
Manlio se puso en un libro
Manlio adelantó en un libro, su aporte al proyecto de nación del PRI.
En 192 páginas dice:
“Pareciera que todo está otra vez en juego”.
“No deben pretender volver al pasado, o a un gobierno vertical”.
Dice: “participaré el 2012, sin obsesiones, ni personalismos de ninguna clase”.
¡Todos en Chihuahua!
César Duarte tuvo casa llena en Chihuahua el sábado en su I Informe de gobierno.
Asistieron 16 gobernadores, dos no priistas; Antonio Meade, de Hacienda representó a Felipe Calderón; y los invitados especiales, Beatriz Paredes, Humberto Moreira y Enrique Peña Nieto.
El local estuvo repleto y al mencionarlo Duarte, se soltó la ovación a Enrique Peña Nieto, y los gritos de ¡Enrique presidente!
MEC, sólo con izquierdistas
Sorprendió Marcelo Ebrard al anunciar que si es candidato a la Presidencia, promoverá coaliciones.
Que buscará coaliciones sólo con partidos o grupos de izquierda, o sea sólo PRD, PT y el ex Convergencia.
Dejará fuera, al PAN, PRI, PVEM y Panal.
Ebrard espera tener a todos los izquierdistas, y ganar con eso, no necesita a los otros.
El peje se deja ver
López Obrador mueve sus peones.
Repitió que el candidato será el mejor posesionado, y dijo: yo estoy listo para ser candidato presidencial en 2012.
PT, PRD y Morena… a la guerra.
Insisten en ser reelegidos
Que PRD y PAN todavía esperan que la reelección de diputados y senadores, no esté muerta tras su rechazo en la Cámara.
La promovía fuerte Manlio, pero aunque en votación muy apretada, la rechazaron.
La reforma ya está en el Senado, en comisiones entre senadores y las corrientes hacen cuentas para buscar los votos que les hacen falta.

Interinato político
¿Por qué nadie le cree a AMLO?
-Ricardo Alemán-
EXCÉLSIOR

La pregunta se ha convertido en un clásico, y se formula en todas las tertulias, reuniones y charlas en donde el tema son los presidenciables.
¿Quién cree que Andrés Manuel López Obrador se retirará de la contienda presidencial, si Marcelo Ebrard le gana —en una o más encuestas—, la candidatura presidencial por la llamada izquierda?
Y si la pregunta es un clásico, la respuesta es aplastante.
No se conoce una sola opinión, de enterados o conocedores del tema, que conceda siquiera una ligera posibilidad de que López Obrador honrará su palabra.
Todos los consultados durante meses —salvo la declaración pública de Marcelo Ebrard, quien por estrategia dice creer en AMLO—, sean políticos profesionales o ciudadanos de a pie, se dicen convencidos de que el tabasqueño no aceptará el resultado, que buscará una triquiñuela discursiva, una rendija declarativa, un pretexto, para zafarse del compromiso de retirarse si no lo favorecen las preferencias y, con ello, convertirse en solitario candidato de la dupla PT-Convergencia.
Y frente a ese resultado, la siguiente pregunta es obligada.
¿Por qué un político como López Obrador, que tiene tal nivel de desprestigio y descrédito, cuya palabra es cuestionada por una abrumadora mayoría —más allá de sus fieles, fanáticos y acólitos—, tiene la presencia mediática que lo coloca, por ejemplo, como el candidato presidencial a vencer por el PRI?
Seguramente la respuesta estará en el análisis sociológico o, incluso, en el estudio siquiátrico.
Pero en el análisis político se puede concluir que, en tanto político profesional, el señor Andrés Manuel López Obrador sólo cultiva lo que sembró por más de una década.
¿De qué estamos hablando?
Que desde su invención como líder político surgido para sustituir a Cuauhtémoc Cárdenas —invención a cargo de su órgano propagandístico, llamado La Jornada—, López Obrador se confirmó como un mentiroso.
Mintió cuando dijo que su mayor ambición era ser gobernador de Tabasco y, al final, llegó al GDF; mintió a Los Chuchos, cuando les prometió la presidencia del partido y, en su lugar, dejó un cochinero para irse como candidato al GDF; mintió cuando dijo que “lo dieran por muerto”, en medio del mayor activismo presidencial, y terminó como candidato impuesto.
Mintió cuando dijo que nunca haría nada que dañara a Cárdenas, y cometió parricidio político contra su mentor y destruyó a todo su grupo político; mintió cuando dijo que nada sabía de las transas de Bejarano y Ponce, cuando era el promotor de ellas; mintió cuando dijo que iba diez puntos arriba en las encuestas, cuando sus cercanos sabían que se había derrumbado en los últimos dos meses de la contienda presidencial de 2006; mintió cuando inventó un fraude electoral que nadie probó; mintió cuando ordenó invadir el corredor Zócalo-Reforma, dizque para evitar una rebelión…
Y hoy miente cuando dice —durante la oficialización del club familiar motejado como Morena—, que “no seré candidato sin el apoyo de las fuerzas progresistas”.
El truco está en eso, en “las fuerzas progresistas”.
¿Cuáles son las fuerzas progresistas, según San Andrés?
Está claro que esas fuerzas están en el ala radical y transa del PRD, que encabezan la dupla Bejarano-Padierna, y en los no menos transas grupos familiares de Alberto Anaya y Dante Delgado, dueños del PT y Movimiento Ciudadano (antes Convergencia), respectivamente.
Y es que todos saben que AMLO tiene hasta 70% de preferencias de esos grupos radicales —las llamadas fuerzas progresistas—, en tanto Marcelo Ebrard no alcanza ni 30% de simpatías en ese nicho.
En el otro extremo, entre la población abierta y no identificada con ese sector de la geometría electoral, Marcelo Ebrard tiene 70% de las preferencias, contra 60% de la intención del voto que tiene AMLO, como potencial candidato presidencial.
Sin embargo, la gran diferencia está, precisamente, en los altísimos negativos que tiene AMLO.
Es decir, según todas las encuestas realizadas para análisis interno de los partidos —encuestas no públicas—, al comparar a AMLO en su calidad de candidato presidencial, frente a otros potenciales aspirantes, como Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero, Santiago Creel o Manlio Fabio Beltrones, las preferencias del tabasqueño se desploman.
Son más los potenciales electores que nunca votarían por él, que los que le darían su voto.
En cambio, Marcelo Ebrard es un candidato competitivo, que aparece en el pelotón que sigue al puntero, que es Peña Nieto.
En otras palabras, todo indica que las mentiras sepultarán a AMLO.
Al tiempo.


Juegos de Poder
Sobre el aborto: los hechos
-Leo Zuckermann-
EXCÉLSIOR

Antes de analizar y dar mi opinión sobre la última decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) relacionada con la interrupción voluntaria del embarazo, es necesario poner en blanco y negro los hechos, como lo hacen los abogados:
1. En 2007, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprueba la despenalización del aborto en la Ciudad de México para las mujeres que tengan 12 semanas o menos de gestación.
La Iglesia católica critica severamente esta decisión.
2. La Procuraduría General de la República, institución subordinada al presidente Calderón, interpone una demanda de inconstitucionalidad en contra de la despenalización del aborto en la capital.
También lo hace la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, cuyo presidente en ese momento, José Luis Soberanes, toma esta decisión sin consultar a su Consejo.
Un año después, en 2008, el pleno de la SCJN analiza estas demandas y determina, por ocho votos a favor, que la despenalización es constitucional.
3. A partir de 2007, el PAN comienza un esfuerzo por evitar que la despenalización se propague a otros estados.
La estrategia legal consiste en incluir en las constituciones de los estados el derecho a la vida con una definición que no deje dudas de cuándo comienza ésta: desde la concepción del óvulo por parte de un espermatozoide.
4. El PAN, con el apoyo del PRI, logra que 18 estados incluyan el derecho a la vida, que no existe en la Constitución federal, en sus legislaciones.
Un ejemplo es el artículo séptimo de la Constitución de Baja California que dice:
“Esta norma fundamental tutela el derecho a la vida, al sustentar que desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes, hasta su muerte natural o no inducida”.
5. La Procuraduría de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de Baja California promueve una acción de inconstitucionalidad de este precepto alegando que la “Constitución federal y los instrumentos internacionales no contemplan como ‘individuo’ (sujeto de derechos y obligaciones, además de dotado de capacidad jurídica) al producto en gestación, por lo que tampoco lo puede hacer la Constitución estatal”.
Una mayoría de siete ministros de la SCJN considera válido este argumento.
Sin embargo, una minoría de cuatro ministros juzga lo contrario, es decir, que sí es constitucional que una legislatura local defina la vida desde el momento de la concepción.
Luego entonces, el artículo séptimo constitucional de Baja California queda intacto porque una acción de inconstitucionalidad requiere el voto de ocho ministros de la SCJN y sólo siete votaron en este sentido.
6. Durante esta discusión en la SCJN, todos los panistas importantes se definen a favor de legislaciones tipo las de Baja California.
No sólo los hombres sino también las mujeres como la esposa del Presidente, Margarita Zavala, y la precandidata presidencial Josefina Vázquez Mota.
7. Los priistas, a diferencia de sus aliados panistas en la estrategia legal contra el aborto, mantienen un bajo perfil.
Destaca la postura de Beatriz Paredes, precandidata del PRI a gobernar el Distrito Federal.
Durante el proceso en que 18 estados aprueban legislaciones penalizando el aborto, la entonces dirigente nacional del PRI guarda silencio.
Sólo habla cuando el hecho se ha consumado.
Entonces dice estar a favor del aborto pero que, en el marco de un “partido federalista”, también respeta “la libertad democrática de los legisladores locales de filiación priista”.
Entre su convicción a favor del derecho de las mujeres a decidir y el derecho de los legisladores de su partido a prohibirlo, opta por lo segundo.
8. Una vez rechazada la acción de inconstitucionalidad en la SCJN sobre el artículo séptimo de la Constitución de Baja California, el obispo de Mexicali, José Isidro Guerrero Macías, dice: “Casi perdíamos, pero una llamada del Papa, no sé a quién, no me pregunten, cambió todo”.
Y confiesa que durante este proceso “el Papa participó, el gobernador participó, los gobernadores participaron, y el Presidente participó en esta ley en favor de la vida que ha sido maravillosa”.
Tanto la SCJN como la Presidencia niegan llamada alguna de Benedicto XVI.
9. Luego de votar el caso de Baja California, el bloque minoritario de cuatro ministros de la SCJN vuelve a declarar constitucional una legislación similar en San Luis Potosí cuya Constitución “reconoce la vida humana como fundamento de todos los derechos de los seres humanos, por lo que la respeta y protege desde el momento de su inicio en la concepción […]
No es punible la muerte dada al producto de la concepción, cuando sea consecuencia de una acción culposa de la mujer; el embarazo sea resultado de una violación o de una inseminación indebida; o de no provocarse el aborto la mujer corra peligro de muerte”.
10. Durante esta última discusión de la SCJN sobre el aborto, el presidente Calderón envía una solicitud al Senado para retirar una reserva que México firmó en 1981 en la Convención Americana de Derechos Humanos.
El artículo se refiere al derecho a la vida.
En su momento, el Senado había resuelto rechazarlo y por eso lo dejó a un lado (de ahí el término “reserva”).
Ahora Calderón propone eliminar esta excepción.
Estos son, en resumidas cuentas, los hechos.
Mañana comenzaré a analizar el asunto y dar mi opinión al respecto.

Día con Día
PRD, empeñado en “imponer el aborto” en el país: Arquidiócesis de México
-Héctor Aguilar Camín-
MILENIO

El PRD en el Senado propuso una reunión de trabajo de afectados y familiares de las víctimas del Casino Royale con integrantes de las comisiones de Derechos Humanos y de Seguridad Pública.
Al argumentar la propuesta, el senador Rubén Velázquez subrayó que el ataque contra el casino sacó a la luz pública una estela de corrupción en la Secretaría de Gobernación, jueces federales y autoridades estatales y municipales, por lo que es necesario conocer de viva voz los planteamientos de las personas afectadas.
Precisó que en el encuentro se atenderían temas en torno a las acciones de procuración y administración de justicia sobre el hecho, así como dar seguimiento a la atención de lesionados y familiares como son la reparación de daños, gastos funerarios, asesoría jurídica, apoyo psicológico e indemnizaciones, por parte de las autoridades locales involucradas.
El legislador recordó que el casino siniestrado no contaba con las medidas de protección civil que garantizaran la seguridad de los usuarios, como han relatado las propias víctimas que han narrado los hechos.


El Asalto a la Razón
No seré candidato si no cuento con respaldo: AMLO
-Carlos Marín-
MILENIO

Andrés Manuel López Obrador aseguró que si no cuenta con el respaldo de las fuerzas progresistas y, en su momento, no es el aspirante mejor posicionado, no será candidato a la Presidencia de la República.
Sin embargo, aseguró que de ser favorecido en las encuestas, está preparado para ser el candidato de la izquierda.
“Si la encuesta me favorece estoy preparado para ser candidato”, aseguró en medio del unísono ¡Presidente, Presidente!
Y ante la ovación de sus seguidores les dijo: “Líder no va a faltar”.
“Ratifico mi decisión que debe ser quien esté mejor posicionado.
Ya sé que muchos de ustedes me apoyan, pero no podría ser candidato si no cuento con el respaldo de las fuerzas progresistas. Jamás pasaría por encima de mis ideales y principios.
Es un asunto de honestidad y congruencia”, dijo ante los 10 mil asistentes a la asamblea constitutiva del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) como asociación civil.
El tabasqueño anunció que en noviembre de 2012, pasadas las elecciones presidenciales, definirá el futuro del Morena, en un Congreso Nacional.
“Desde ahora propongo que para decidir sobre el futuro de Morena convoquemos a la celebración de un congreso nacional durante el mes de noviembre de 2012”, aseguró.
Detalló que aún cuando su movimiento “va más allá de lo electoral”, no dejará pasar la oportunidad que se presentará en las elecciones presidenciales de 2012.
Informó que Morena cuenta con 2 mil 217 comités municipales y 37 mil 453 comités seccionales, integrados por 179 mil dirigentes. Igualmente, dijo, han aceptado participar como “protagonistas del cambio verdadero” 4 millones 121 mil ciudadanos.
López Obrador fue recibido en medio del grito de ¡Presidente, Presidente!, coreado por los 10 mil asistentes que llenaron las butacas del Auditorio Nacional.
En el escenario junto con López Obrador se encontraban personalidades integrantes del grupo de notables como Genaro Góngora Pimentel, Javier Jiménez Espriú, René Drucker, Alfonso Durazo, Rosario Ibarra, entre otros.
En total, el Consejo Consultivo de Morena estará integrado por 83 personalidades, que a su vez fungirán como la dirigencia de dicho movimiento.
El aspirante presidencial pidió a los asistentes votar a mano alzada la integración de la dirección de Morena para que el notario público Sergio Navarrete diera fe del acto constitutivo.
Las primeras filas del público fueron asignadas para los políticos.
Dante Delgado, Luis Walton, Ricardo Cantú, Martí Batres y Laura Velázquez, secretaria de Desarrollo Económico del gobierno de Marcelo Ebrard.
En la asamblea constitutiva del movimiento de Regeneración Nacional tomaron la palabra la escritora Laura Esquivel, el presidente de la Cámara de Empresarios Independientes, Fernando Turner y María Luisa Alcalde, en representación de los jóvenes.

Arsenal
Güevos para romper con AMLO
-Francisco Garfias-
EXCÉLSIOR

Un grupo plural de políticos y notables esta convencido de que la única estrategia posible para derrotar a Enrique Peña Nieto, en 2012, es el regreso a la fórmula de las coaliciones que el año pasado funcionó con éxito en Oaxaca, Puebla y Sinaloa.
Lo novedoso del plan es que ahora  se quieren jalar al sonorense Manlio Fabio Beltrones, promotor de reformas para el establecimiento de un gobierno de coalición, y único adversario del mexiquense en la contienda interna del PRI para la candidatura presidencial.
El ex guerrillero Juan Guerra, perredista, integrante del gabinete de Malova, es uno de que empujan lo que Peña llama la alianza incongruente.
Otros –ya lo escribimos aquí– son el panista Javier Corral, los perredistas Guadalupe Acosta Naranjo, Marco Rascón, Fernando Belaunzarán; la ex candidata aliancista en Hidalgo, Xóchitl Gálvez; y la ex subsecretaria de Comunicaciones y Transportes, Purificación Carpinteyro.
El grupo, conocido como Salmón —va a contracorriente— será presentado en octubre próximo, según el diputado Acosta Naranjo.
Guerra reveló que Beltrones está en los planes para derrotar al mexiquense.
“O se hace una alianza con él, con una parte del PAN —excluido el Yunque— y otra del PRD —principalmente Los Chuchos—, o no hay nada que hacer contra el carisma de Peña”, advirtió el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca del gobierno de Sinaloa.
Manlio es un priista probado.
Alguna vez nos dijo categórico que no va a repetir las “mezquindades” que le hicieron a Roberto Madrazo en 2006.
Llevarlo a una alianza antiPeña se ve difícil.
Lo que sí es factible es refrendar su apoyo para un gobierno de coalición, que el mexiquense no quiere.
Juan Guerra es partidario de ir por la coalición, incluso a costa del rompimiento con AMLO.
Sabe que para mandar al diablo al Peje, y sus posiciones antialiancistas, “se necesitan güevos”.
Sabe también que la estrategia de Jesús Zambrano, líder nacioanl del PRD, tiene como principal objetivo reunir a  la izquierda.
Ya se “trabaja” en el proyecto, dice, pero hay mucho que caminar.
– No le dan tregua a Humberto Moreira.
Diputados del PRD preparan un punto de acuerdo en San Lázaro, que presentarán la próxima  semana, para “exigir” a la Secretaría de Hacienda que dé a conocer cómo van las investigaciones sobre la supuesta falsificación de documentos para contraer deuda, amparada por participaciones de Coahuila. Vidal Llerenas, legislador marcelista, explica que esos documentos nunca fueron registrados ante la SHCP.
“Para obtener los préstamos falsificaron ese registro.
No querían que se supiera el monto real del endeudamiento antes de las elecciones”, puntualiza.
El perredista no tiene precisiones sobre el monto de la deuda contraída con documentos falsos.
Lo calcula, sin embargo, en siete mil millones de pesos.
– El clima de inseguridad ha hecho crecer la demanda de automóviles blindados.
La bronca es que 5% del millonario mercado lo tienen talleres pirata de blindaje, según documento aprobado por la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, que preside Javier Corral.
“Las armadoras BMW, Mercedes-Benz, Chrysler y Volkswagen producen en sus instalaciones, o en plantas hechas ex profeso para esa labor, automóviles con esas características”, asegura el texto.
Para evitar irregularidades, la Comisión aprobó un dictamen que obliga al Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública a llevar un registro de los vehículos blindados del país.
El objetivo es evitar el anonimato en la utilización de este tipo de vehículos, sobre todo con fines delictivos.
– Peña, Manlio, Marcelo se verán hoy las caras.
Los tres aspirantes presidenciales –dos del PRI y uno del PRD– confirmaron su presencia en el I Informe de César Duarte, aseguran colaboradores del gobernador de Chihuahua.
Entre los invitados estarán también Humberto Moreira, Emilio Gamboa, y otros 22 gobernadores.
Marcelo va no sólo como presidente de la Conago, sino que quiere retribuir el respaldo que le ha dado el gobernador de Chihuahua.
“Duarte siempre ha estado con él”, dicen.
Nos adelantan que habrá buenas noticias para los chihuahuenses en lo que se refiere al combate a la delincuencia.
“Hay cifras alentadoras en materia de secuestro y extorsión”, nos aseguran.
– Moraleja de la semana (cortesía de Antonio Cánovas del Castillo, político español):
No hay más alianzas que las que trazan los intereses.